Nacional

Caso Dessi también debe investigarse en Nicaragua

* Se habla de coautores, cómplices y encubridores, y Fiscalía debe retomar el asunto, dicen defensores de la niñez * Autoridades religiosas, dicen otros, no deben conformarse con guardar distancia de lo sucedido

Luis Alemán

Defensores de la niñez y la adolescencia demandaron a las autoridades nacionales profundizar las investigaciones hasta llevar ante la justicia a quienes conocieron y guardaron silencio sobre la agresión sexual que sufrieron niños que estaban en centros de internamiento bajo responsabilidad del padre Marco Dessi, mientras tanto, el sacerdote Rolando Álvarez, vocero de la Arquidiócesis de Managua, al ser consultado sobre el tema, aseguró que “por la delicadeza del caso no se puede estar haciendo análisis sobre hipótesis”.
Para Enrique Pilarte, enlace nacional de la Coordinadora de Comisiones Municipales de la Niñez y la Adolescencia, en el caso del padre Dessi no hay dudas de que “hubo personas que estuvieron clarísimas que se estaba cometiendo un
abuso”.
“Generalmente los abusadores actúan solos”, señaló Pilarte, pero en todos los casos hay gente que se da cuenta y “se vuelve cómplice, tolera y no lo enfrenta porque asumimos que el adulto en todo caso es al que le tenemos miedo, y podemos tener conflictos”.
Por su parte, Pedro Hurtado también se mostró a favor de que las autoridades nacionales profundicen en las investigaciones contra los presuntos cómplices, pero aún más, el caso Dessi “mostró que nadie es
intocable”.
Toma distancia
Mientras tanto, el padre Álvarez se distanció del hecho de profundizar en las investigaciones para buscar cómplices, y aseguró que “gracias a Dios, los centros de niños están trabajando muy bien”, sin embargo, destacó que la Santa Sede se ha mantenido respetuosa del proceso jurídico del gobierno italiano, “en ese sentido, la Iglesia seguirá manteniendo ese respeto”, señaló.
“El ser humano siempre le da mayor publicidad a los casos lamentables que a las cosas buenas, en un bosque de mil pinos, hay un pino que tiene problemas, se le destaca más el ruido a ese pino que a los 999 pinos que se mantienen normal, creo que es cuestión de estar atentos que los medios destacan más los casos lamentables”, detalló el sacerdote, para quien lo que ha pasado en el caso Dessi “es una indicación a intensificar la oración y seguir evangelizando con más fuerza”.
Para Pilarte, un hecho positivo que debe tomarse del caso Dessi es que la sociedad debe tomar conciencia que la violencia contra los niños, niñas y adolescentes sí existe, y que “lo puede hacer cualquier persona, el abusador sexual no es un hombre con cara de lobo, puede ser un sacerdote, un maestro, un familiar, y lo importante es que se debe estar vigilante y no ser tolerante ante el hecho”.
Pilarte coincidió con María Ivett Fonseca, de Save the Children Noruega, en el sentido de crear códigos de ética para quienes trabajan con niños, niñas y adolescentes.
“Hay que crear condiciones para no facilitar situaciones”, explica Pilarte, para quien “las personas que trabajan con niños y niñas no deben por ejemplo estar solos con los niños, mucho menos llevarse a un pequeño a sus casas”.