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“A mí me contactó y pagó Ariel Montoya”

* Pintura se hizo con una fotografía de Doña Lila T. adolescente * Róger afirma que no quiso pintar a Walker ni a los Somoza para la galería de Presidentes

Luis Galeano

“Era una foto de doña Lila cuando aún era adolescente, y es por eso que se llamó al cuadro ‘Mi pequeña muchachita’, porque así se veía, como una niña que empezaba a ser adolescente, pequeña y frágil”.
Así recuerda el pintor Róger Pérez de la Rocha la fotografía que tuvo en sus manos y que sirvió para hacer los trazos al pastel de la obra que el ex presidente Enrique Bolaños le encargó hacer para regalársela a su esposa, Lila T. Abaunza de Bolaños, el “Día de los Enamorados” de 2004.
El cuadro de 12 centímetros de alto por 22 de ancho costó US$1,200, pero Bolaños no los pagó con dinero de su bolsillo, sino de los gastos confidenciales de la Presidencia, de acuerdo con la información que los auditores de la Contraloría tienen en sus manos.
Bolaños negó ante de los auditores de la Contraloría que hubiese pagado el cuadro con fondos del Estado, y dijo que sólo el hecho de preguntarle eso se constituía en una “calumnia” en su contra.
Pero Ariel Montoya, el ex secretario privado de Bolaños, lo desmintió cuando el ex gobernante lo llamó por teléfono delante de los auditores del ente fiscalizador, para que dijera quién le había ordenado pagar con esos fondos el cuadro para su esposa, y su ex incondicional le ratificó que había sido él, para después terminar la llamada de manera violenta, recordándole que ya no era más su empleado y que por tanto no le podía dar órdenes ni alzarle la voz.
Pérez de la Rocha afirma que fue Montoya quien lo buscó para hacer el cuadro de doña Lila. “Me contactó el poeta Montoya, y me pidió que hiciera el cuadro de ese retrato, yo cobré US$1,200 por ese trabajo, pero creía que quien me lo pagaba era él (Bolaños), nunca imaginé que el dinero salía de la Presidencia, que es lo que ha aparecido ahora en los medios”, dijo el artista plástico.
Los US$1,200 forman parte de los 6.1 millones de córdobas que de acuerdo con los auditores de la Contraloría, salieron de las partidas de los gastos confidenciales. Fueron esos mismos fondos los que utilizó Bolaños para pagar los servicios básicos de su casa y los de dos de sus familiares, hacer regalos de bodas, bautizos y comuniones, entre otras cosas.

De la época en que conoció a Bolaños
Pérez de la Rocha indicó que cuando Montoya le pidió el trabajo, pensó que la ex Primera Dama posaría para él, pero que después le aclararon que se trataba de plasmar en pintura la fotografía en la que doña Lila aparecía vestida y peinada a la moda que se vivía en el momento que conoció a su futuro esposo.
“Esa fotografía, según entendí, era de la época cuando el ingeniero Bolaños se conoció con doña Lila, y es por eso que era significativa”, relató Pérez de la Rocha.
Quería que pintaran a Walker
Es más, el artista Pérez de la Rocha recordó que fue en la misma ocasión que Montoya le pidió que pintara el cuadro para doña Lila, en que le solicitaron que se encargara de concluir la Galería de los Presidentes, haciendo especial énfasis en que no podía faltar en la misma el filibustero William Walker.
“Como nicaragüense conocedor de la historia, me negué rotundamente a hacer ese trabajo porque iba contra mis principios, y no iba a tirarlos pintando a un pirata invasor, era negarme completamente como artista pintar a William Walter, y así se lo dije a Ariel”, relató Pérez de la Rocha.
También a los Somoza
Pero la propuesta de completar la galería implicaba también pintar a Anastasio Somoza García (Tacho viejo) y a Anastasio Somoza Debayle, algo que también rechazó hacer el artista.
“Imaginame a mí, un hombre que luchó contra la dictadura de Somoza, que se ha identificado todo el tiempo con las luchas sociales, el seis por ciento, los médicos, los maestros y todo, pintando a Somoza. Eso era para que el pueblo me apedreara”, señaló.
Pérez de la Rocha manifestó que ante tal situación, planteó a Montoya dos salidas: obviar a los presidentes que no quisiera pintar o pintarlos tal como él los veía. “Sea serio”, fue lo que según Pérez de la Rocha, respondió el hoy ex secretario privado de Bolaños.
La entrevista de los auditores a Bolaños, que inició desde el jueves pasado y que se suponía terminaría ayer después que el ex gobernante rubricara su firma en la declaración, fue suspendida una vez a petición del mismo Bolaños, quien solicitó concluir hoy dicho proceso.