Nacional

“La sociedad civil cayó en una trampa”

* El jurista denuncia que deformación de la ley conduciéndola a normar el periodismo, es sólo una muestra de la vocación autocrática que se construye desde el gobierno y la Asamblea

Edgard Barberena

La Ley de Acceso a la Información Pública que aprobó la Asamblea Nacional, en la que se incidió contra la libertad de información, “es el inicio de una etapa que lleva una marcha muy lenta y sofisticada hasta convertir al gobierno en una dictadura”.
Así se expresó ayer el doctor Sergio García Quintero indicando que la decisión de la mayoría del Legislativo en aprobar esa ley “es un paso que tienden a demostrar la existencia en Nicaragua de una vocación autocrática”.
Dijo que los periodistas en este aspecto y la sociedad civil “han pecado en gran parte, en algunas veces de ingenuidad, porque la ley quedó redactada tal a como el gobierno actual pretendía, porque esa ley es una amenaza a la libertad de información, que constituye uno de los derechos humanos más sagrados”.
Ese derecho que tienen los pueblos de ser informados “se ha violentado con la aprobación de esa ley, porque además el Estado se reserva el derecho de ser quien decida qué informaciones son de espíritu restringido”.

Se informará lo que el Estado quiera
Al reservarse una entidad del Estado el propio criterio para calificar de restringida una información como la de seguridad nacional, “prácticamente se va a informar lo que el Estado quiere y cuando lo quiera”.
Llamó la atención el jurista que cuando el periodista insista ante una institución gubernamental que se le dé una información, le van a decir que lo haga por escrito y donde va haber una tramitación, y si todo saliera con éxito del que está recabando la información, podría ser que (la información solicitada) saliera 35 ó 40 días después de haber introducido el escrito.
Con esta burocracia, para el jurista se perderá algo importantísimo en el periodismo, como es el concepto de la actualidad, y “una información es oportuna hoy, y perfectamente pudiera ser que ya no tenga ninguna importancia mañana”.
Dijo que esto (en la ley aprobada por la AN) se restringió grandemente y “no se sabe por qué, y lo que da la impresión es que hubo muchas voluntades dentro de las organizaciones de periodistas que aceptaron con mucha apatía e indolencia que esta ley se aprobara en Nicaragua como un atentado a la libertad de información”.

¿Y ahora qué se puede hacer?
Cuando se le preguntó qué se puede hacer ahora que está aprobada esa ley, el jurista dijo que hay antecedentes de leyes que ante la repulsa ciudadana generada han sido reformadas casi inmediatamente después de haber sido promulgadas.

Frente común
“No es cuestión de quedarse bajo el imperio de una ley inadecuada, y si hay que enmendarla, hay que hacerlo lo más rápidamente posible, pero lo que tiene que armarse es un frente común, no sólo de los periodistas y medios de comunicación, sino que toda la sociedad civil, como para hacer una protesta masiva”.
Recordó que la Asamblea Nacional ha aprobado “leyes que han sido monstruosas a través de la historia contemporánea, y lo que hace falta es una organización adecuada en la sociedad civil y una mayor responsabilidad de los grupos políticos, porque no se deben limitar únicamente a ir a hacer retóricas al plenario de la AN”.

Sobre pronunciamientos del exterior
Estimó García Quintero que leyes de esa naturaleza serán objeto de censura de organismos internacionales que tienen que ver con la libertad de expresión en el mundo, pero primero los nicaragüenses, a través de sus organizaciones, deben comenzar a manifestarse en contra de esa legislación.
Recordó que hay un viejo principio internacional que dice que si los pueblos afectados no asumen la responsabilidad de defenderse adecuadamente, “pues también se marca una indiferencia a nivel internacional”.