Nacional

Recuperan a niña nica raptada por su madre


Luis Alemán

La Policía Nacional Civil de Guatemala recuperó a una niña nicaragüense de cinco años secuestrada por su madre en septiembre de 2006, en venganza porque una juez le quitó la patria potestad.
La pequeña se encontraba en una vivienda ubicada en la Zona ocho, 40 calle 3-33, donde era cuidada por su abuela materna, Miriam Rosario Rodríguez. Diarios guatemaltecos confirmaron que la recuperación de la niña fue gracias a las investigaciones realizadas por la Policía Nacional del municipio de Nueva Segovia y la Policía de Guatemala. La madre de la menor, identificada como Cristela Eloísa Calderón Olivera, no fue localizada durante el operativo policial.
El ingeniero Bernard Reyes Barahona, de 24 años, padre de la niña secuestrada, se encuentra en Guatemala y se espera que hoy regrese al país con la menor, que resultó de una relación fortuita que tuvo con la señora Calderón Olivera.

Larga historia
Luz Marina Barahona, abuela paterna de la niña, declaró a EL NUEVO DIARIO que tuvo conocimiento del nacimiento de su nieta cuando ésta tenía tres meses. “Mi hijo me contó, y como tenía la misma cara que su padre, no dudé que era de mi hijo”, señaló.
Pero cuando la pequeña tenía cuatro meses, Calderón Olivera la dejó abandonada gravemente enfermedad. “Ella la dejó abandonada cuando sufría de una enfermedad, por lo que fue hospitalizada”, aseguró.
Una vez que la niña se recuperó, el padre de la menor pidió la patria potestad ante una juez de Nueva Segovia, quien además de concedérsela, autorizó a la mamá para que se relacionara con la menor a través de visitas periódicas.
En una de las visitas que Calderón Olivera hizo, pidió prestada a la niña, pero ya no regresó. Según la abuela paterna de la pequeña, Calderón logró, a través de un abogado de Ocotal, obtener un permiso para sacar a la niña del país, y se la llevó a Guatemala.
“Personalmente denunciamos el caso en la Interpol, gestionamos a través de la Cancillería, hasta que logramos ubicarla en Guatemala”, relató la señora Barahona, quien agradeció a la Policía por el trabajo realizado.
La señora Barahona relató que la madre de la niña llevaba una vida agitada, se había dedicado incluso a la prostitución, y en Guatemala se mantenía en un centro nocturno, mientras la menor era cuidada por su abuela materna.

(Con la colaboración de Mercedes Urroz)