Nacional

Interrogatorio a Bolaños, de ocho horas

* Sólo se han filtrado algunos incidentes sobre reclamos que hiciera el ex presidente de la República

Luis Galeano

La sesión de preguntas y respuestas entre el ex presidente Enrique Bolaños y los auditores de la Contraloría, sobre el uso de los gastos confidenciales de la Presidencia, fue tan intensa, complicada y cansada que el cuestionario que prepararon los fiscalizadores no pudo ser concluido ayer y se reprogramó para el próximo lunes.
En la jornada maratónica de ocho horas no faltaron los “clinches” entre el ex gobernante y los cuatro auditores que se presentaron desde las nueve de la mañana a su residencia en “El Raizón”. De entrada, Bolaños les dijo que consideró una falta de cortesía el hecho de que se le había negado la solicitud que hizo semanas atrás de conocer previamente las preguntas que le harían.
También se molestó cuando le consultaron por qué había utilizado dinero del Estado para hacer regalos a bautizos, bodas, comuniones y pagar el famoso cuadro “Mi pequeña muchachita”, el cual es un dibujo de su esposa Lila T. Abaunza de Bolaños. El cuadro costó 1,200 dólares.
Bolaños tuvo que enfrentar 38 preguntas de las 58 que prepararon los auditores, todas relacionadas con el desembolso de más de 6.1 millones de córdobas de la partida de los gastos confidenciales.
Los auditores, liderados por el director de Auditorías del ente fiscalizador Marvin Vílchez, se presentaron hasta la casa del ex gobernante en “El Raizón” e ingresaron a las 9:30 de la mañana para realizar su trabajo. Después de ocho horas de preguntas y respuestas, a las 5:20 se suspendió la sesión.
El objetivo es conocer las explicaciones que tienen los desembolsos de fondos del Estado que se utilizaron para pagar, entre otras cosas, los servicios básicos de su casa y la de dos de sus familiares.
La auditoría que realiza la CGR procura conocer el manejo de las partidas de los gastos confidenciales en los períodos de enero a diciembre de 2004, y de enero a junio de 2005.