Nacional

Magistrados tramitan su propia “lista de indultos”

* Pretenden sacar a reclusas con méritos para salir, y una de 74 años, recibirá el mismo beneficio de Arnoldo Alemán * Magistrado Cuarezma Terán dice que Ley antinarcóticos es “`perversa y oprobiosa” * Se hizo para los grandes capos, pero en realidad sólo aplasta a los sobrevivientes famélicos

Luis Alemán

Un grupo de mujeres privadas de libertad podrá celebrar el Día de la Madre, el próximo 30 de Mayo, en completa libertad, si las gestiones de los magistrados de la sala penal de la Corte Suprema de Justicia logran alcanzar tan anhelado deseo.
Las principales beneficiadas con las gestiones de los magistrados son las internas con enfermedades crónicas, en estado valetudinario, y que hayan cumplido la mayoría de su condena, según lo explicó el magistrado Armengol Cuadra, quien se reunió en el penal La Esperanza con un centenar de reclusas.
"La idea es ver el estado de salud, la edad y las enfermedades crónicas", para según el magistrado Cuadra, analizar cada caso con los jueces de ejecución de sentencia, y ver qué se puede hacer para lograr la libertad de un buen grupo de internas en ocasión del Día de la Madre nicaragüense.
Cuadra estuvo acompañado de los magistrados Ramón Chavarría, Juana Méndez y Sergio Cuarezma. Otros casos que según el magistrado Cuadra serán revisados son los de las internas cuyos procesos se encuentran en casación en la Corte Suprema.
Convivencia familiar
Vicenta Castillo Mercado, de 74 años, fue capturada por la Policía en la vivienda de su hija en el asentamiento Ayapal. Por encontrarse en la casa, doña Vicenta fue detenida, y, junto a su hija, procesada y condenada a cinco años de presidio.
Ella es una de las internas que saldrán en libertad antes del 30 de mayo. Su caso llamó la atención del magistrado Sergio Cuarezma, quien aseguró que por la edad, debió ser favorecida con el beneficio de convivencia familiar de forma excepcional.
"Doña Vicenta, ahora mismo si usted lo solicita, podría estar al otro lado del portón", le dijo Cuarezma a la interna, lo que arrancó expresiones de alegría y llanto entre las internas.
"Hay personas que gozan de convivencia familiar porque tienen buena plata para pagar buenos abogados para aplicar a la buena ley", aseguró el magistrado Cuarezma, quien le dijo a doña Vicenta: "Ahora mismo usted puede quedar en libertad".
Otro caso al que los magistrados le pusieron atención es el de María Esther Ortiz Téllez, condenada a 20 años de prisión por el delito de drogas, "Nunca encontraron nada que me incriminara", dijo Ortiz, quien afirmó haber pertenecido a la Policía Nacional y pidió una oportunidad para poder servir mejor a la población. El caso de Ortiz se encuentra en casación en manos del magistrado Ramón Chavarría.
"Tomen conciencia y no cometan más este tipo de delitos", afirmó en magistrado Cuadra, quien aseguró que las gestiones que realiza ahora, también las puso en práctica cuando fue magistrado del Tribunal de Apelaciones. En el centro Penal La Esperanza se encuentran 350 mujeres internas, y de ellas 150 están condenadas por narcoactividad.
Ley perversa
El magistrado Sergio Cuarezma calificó la Ley de Drogas como "perversa", y, según él, tiene discriminaciones como privar de los beneficios de libertad condicional y condena condicional.
"Que sólo porque trafique con droga merece que no se le den beneficios, eso es un oprobio", dijo Cuarezma, quien reconoció que la Ley de Drogas se hizo para los grandes capos de la droga, no para gente sencilla, "que tienen el coraje, aunque no lo justifico, de a cambio de unos centavos, darle de comer a sus hijos", señaló.
Historias dramáticas
Los magistrados conocieron hechos dramáticos de las reclusas, entre ellos el de Josefa Leonor Espinoza, de 47 años, quien desde que está cumpliendo condena, no ha podido ver a sus siete hijos que quedaron en el desamparo.
"Un policía me puso la droga en mi cama, él se vengó de esa manera porque impedí que cumpliera sus deseos perversos contra mi hija", aseguró Espinoza, quien recordó que el policía, asignado al Distrito Cinco, acosaba sexualmente a su hija.
"Él estaba en la patrulla cuando los agentes antinarcóticos llegaron a mi casa", relató Espinoza, quien recuerda que cuando lo quedo viendo, el policía se puso a reír de forma burlesca. "Desde entonces no he vuelto a ver a mis hijos", aseguró.
Otro caso expuesto a los magistrados fue el de Flor de María Silva, condenada a cinco años de presidio. Silva relató que se dedicó a la venta de piedras de crack porque no tenía dinero para comprar la medicina que necesitaba su hermana que padecía cáncer.
"Ella se estaba muriendo, yo no tenía cómo enfrentar los gastos de la enfermedad, tenía que decidir qué hacer y me equivoqué", relató a EL NUEVO DIARIO Flor de María.
"Mi hermana murió cuando yo tenía un año de estar en prisión", aseguró Silva, quien dijo que el encierro le ha desarrollado enfermedades siquiátricas. "No duermo, me desespero y me altero, las funcionarias dicen que tengo mala conducta, pero es que mi enfermedad siquiátrica me altera", aseguró.