Nacional

Ministerio de Defensa: ni identidad ni liderazgo


Vladimir López

El nombramiento de la doctora Ruth Tapia Roa en el cargo de Secretaria General del Ministerio de Defensa, “es un avance importante en los intentos por solventar la crisis de identidad y liderazgo en que se encuentra inmersa esa institución”, considera el coordinador del área de Seguridad y Defensa Nacional del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp, Carlos Arroyo.
“Sin duda”, agregó Arroyo, “es una decisión acertada por parte del Poder Ejecutivo, y esperamos que signifique el inicio de la recomposición del liderazgo y la burocracia civil a nivel ministerial”.
Asimismo, dijo que ese nombramiento podría entenderse como el primer paso en función de comenzar a despejar las justificadas dudas e inquietudes que existen en torno al futuro del Ministerio de Defensa, “ya que la resistencia a nombrar un Ministro y Viceministro en esta cartera, podría interpretarse como un menosprecio a su institucionalidad e importancia para la conducción, administración y fiscalización del sector”.
Arroyo considera que la designación de una persona para ocupar un cargo de Dirección Superior en Defensa, como es la Secretaría General, incluso podría contribuir a disminuir la percepción de que existen sectores dentro del partido de gobierno y dentro de la institución castrense que, de común acuerdo, ven con interés y buenos ojos la idea de modificar poco a poco la naturaleza del Ministerio de Defensa, minimizarlo y convertirlo en una especie de Secretaria de la Presidencia.
El analista señala que los que manejan esa percepción consideran que la creación del Ministerio de Defensa respondió más a una “imposición” del gobierno de Estados Unidos que a una demanda real de los nicaragüenses, al tiempo que no la consideran una institución funcional e indispensable para el fortalecimiento de la democracia.
“No obstante”, apunta el analista del Ieepp, “para eliminar cualquier suspicacia, lo ideal sería que el presidente Daniel Ortega pusiera punto final a este tema y nombrara cuanto antes al Ministro y Viceministro de Defensa, o al menos expresara de una vez las razones por las cuales no lo hace”.
Manifiesta que bajo esa misma lógica, el Ejército de Nicaragua debería también mostrarse más interesado en que se termine de completar la estructura jerárquica superior de dicha cartera, a fin de preservar la institucionalidad democrática del sector Defensa.
“Hay que recordar que los últimos dos gobiernos no necesitaron eliminar la figura del Ministro de Defensa para establecer una comunicación directa entre el Presidente y el jefe del Ejército, entonces, ¿por qué hacerlo ahora?”, se preguntó la fuente..
“Mientras tanto, esperamos y deseamos que la nueva Secretaria General ejerza una conducción decidida, efectiva y beligerante que refuerce la necesidad e importancia de contar con un Ministerio de Defensa, sobre todo cuando está pendiente la tarea de impulsar y dirigir el proceso de elaboración de la política de defensa de Nicaragua”, indicó el representante del Ieepp.