Nacional

Policía debe mantener control de los barrios


Heberto Rodríguez

Dos ex jefes policiales en retiro consideran que ha habido falta de planificación y limitaciones de medios en los operativos realizados recientemente en dos barrios capitalinos, donde los pobladores han interferido en la captura de sospechosos, llegando al extremo de agredir a los agentes del orden. Si esta situación no es atendida adecuadamente, podría desencadenar una escalada de violencia, según los mandos retirados consultados por EL NUEVO DIARIO, similar a la que se vive en algunos países de la región, donde la Policía no entra a algunos sitios y se requiere del apoyo del Ejército para contrarrestar la actividad delictiva.

Con la fuerza de la ley
Según el comisionado general en retiro Francisco Bautista Lara, la Policía tiene que actuar en estos casos con fuerza y con capacidad en el marco de la ley. “A corto plazo, la Policía tiene que imponer su autoridad. La Policía es Policía aquí y en la China, y una de las características es el uso de la fuerza de manera eficaz. Si ante una orden judicial, ante un problema delictivo o ante una violación al orden público, de conformidad con la ley, la Policía no actúa, eso es un error”, dijo.
A juicio de Bautista, en las actuaciones policiales en los barrios 19 de Julio y “Rubén Darío”, donde los agentes han salido bajo una lluvia de piedras y volando balas, ha habido limitaciones técnicas, organizativas y de equipamiento.
“Vos ves en la televisión, por ejemplo, y lo que notás son policías limitadamente entrenados y con equipamiento insuficiente, entonces, ahí tenés una dificultad, la gente y el delincuente actúa en ese contexto con mucha impunidad, pues”, agregó. Bautista explicó que éste es un problema de carácter social, estructural, lo que deja en evidencia que la juventud no tiene lugares de recreación, que no hay centros de reeducación adecuados, que no existe infraestructura adecuada en los barrios, y tampoco procesos sociales de reintegración de los jóvenes.

Soluciones integrales
No obstante, aclaró que no es la Policía la que tiene que resolver este problema. “Al contrario, si vos proponés soluciones policíacas, el problema se va a agravar, aquí las soluciones son de carácter integral y a largo plazo, hay que juntar educación, alcaldía, salud pública, ONG, sistema de justicia, policías también para buscar soluciones integrales a largo plazo”, sostuvo.
Inmediatamente puso de ejemplo el resultado positivo del Plan Playa ejecutado hace poco, en el cual participaron diferentes instituciones estatales y diversos sectores sociales.
“Esto no es un problema generalizado, es un problema muy limitado; la capital es segura en términos relativos con los vecinos de América Latina, pero la violencia tiene niveles de crecimiento personales y hay que verlo como política de Estado, con una visión integral”, insistió.
Bautista señaló que se debe tomar en cuenta que la ciudad se llena de asentamientos espontáneos, lo que contribuye a la violencia delictiva, porque no tienen acceso a servicios básicos, calles pavimentadas, y eso profundiza los niveles de desigualdad, que son factores negativos en este tema.
“La Policía no plantea situaciones, responde ante un fenómeno, reacciona ante un fenómeno, por muy Policía preventiva que tengamos, el patrullaje, la vigilancia, etc. Por lo tanto, hay que evitar caer en la tentación de dar soluciones policíacas, coercitivas a estos fenómenos, lo cual no quiere decir que cuando hay que hacerla, hay que hacerla”, expuso.

Hay antecedentes
Recordó que esta problemática en los barrios no es nueva. Entre 1985 y 1986, cuando él era jefe de patrullas, se produjo un enfrentamiento en el “Dimitrov” y fue difícil entrar al barrio.
“Hay fenómenos que afloran en determinado momento, a veces se generalizan más, se generalizan menos, estos problemas sociales son cíclicos.
Lo que quiero decir es que la desigualdad profunda y la insatisfacción creciente de las necesidades de la población se convierten en el principal factor de la violencia.
Un joven se roba un celular, porque la publicidad le dice que necesita uno, pero como no tiene para comprarlo, se lo roba”, indicó. Por su parte, el primer comisionado en retiro Fernando Caldera, manifestó que este problema es similar --con otras connotaciones-- al de los grupos juveniles (pandillas), que de acuerdo con su criterio, por la forma como ha sido contrarrestado ha tenido mucho éxito en Nicaragua, ya que no se ha aplicado la ley del “garrote” como en el resto de Centroamérica.
“No habido una respuesta coercitiva al tema de los movimiento juveniles, se ha tenido mucho tacto, mucha paciencia, mucha agilidad y coordinación, además, con organizaciones de la sociedad civil e instituciones del Estado”, expresó.
Sin embargo, sobre la reciente actuación policial en los barrios, Caldera dijo que “tal vez el oficial que planificó el operativo no tomó en cuenta las variables que se podían encontrar en el terreno, y a veces puede ser una ausencia de planificación y conocimiento del terreno. Es lo que te digo, no hay una valoración ni de la institución policial ni de la sociedad de este fenómeno”.

Teme un escalamiento
“Me da miedo que con esta inquietud empiecen a surgir respuestas de mano dura, enérgicas, policiales, y eso provocaría un escalamiento de ese tipo de conflicto”, agregó.
Según Caldera, la Policía debe seguir haciendo su trabajo tal como lo está haciendo, pero sin descuidar que este problema se puede agravar.
“En caso de que se agravara, habría barrios donde nadie podría entrar, y la Policía tendría que operar en varias unidades, y el Ejército, como en Guatemala y El Salvador. Está lejos, pero hay que prevenirlo”, comparó.
Caldera recomienda que después de estos incidentes entre la Policía y los pobladores, se debe llegar a hablar con calma con las personas que participaron o lideraron la desobediencia civil, para explicarles las consecuencias de sus actos.
“Hay que analizar el barrio, las condiciones socioeconómicas, hacer un estudio y determinar algunas políticas que se puedan determinar ahí.
Hace algunos años vengo notando algunos conatos, inclusive los medios lo enfocaron de una forma graciosa, como cosas simpáticas que sucedían. Ha venido pasado muy levemente, y, cada vez más, se ha venido haciendo un problemita mayor. Eso te indica que ya hay una ruta”, concluyó.