Nacional

Desde 2003 “Samy”operaba en Km 42 Carretera Norte

* Intermediario de primera propiedad comprada vino a END y su relato está lleno de sorprendentes revelaciones * Lo acompañó su primo, a quien contrataron como chofer, y sus fotos aparecieron en el mural que Policía dio a periodistas * Hoy vuelen por su “honra y fama”, y de paso confirman todo el poder que la filial del Cártel de Sinaloa tenía en Nicaragua

Heberto Rodríguez

La finca “Dolores”, de 1,200 manzanas, ubicada en el kilómetro 42 de la Carretera Norte, fue una de las primeras propiedades adquiridas por el mexicano Samuel Gutiérrez Lozano, alias “Samuel” o “Samy”, para el trasiego de droga en Nicaragua, pues ahí construyó dos pistas de aterrizaje inmediatamente después de desembolsar un adelanto de 70 mil dólares por la compra de la misma.
Se la compró al ganadero Guillermo Solórzano Pérez, a través del intermediario Julio César Cárdenas Mendoza, quien se ganó un cinco por ciento de comisión.
El negocio se realizó en 2003. Al año siguiente, la Policía Nacional comenzó a investigar a personas extranjeras en transacciones de bienes raíces para el desembarco de droga.
Una avioneta, volando bajito en esa zona, hasta hace pocos años era vista como “normal” por los pobladores, ya que el cultivo de arroz y sorgo es predominante y la mayoría de los productores cuentan con medios aéreos para el riego de los mismos.

Un primo de conductor
Al menos así lo era para Julio César Cárdenas Mendoza y su primo José Rito Mendoza Pravia, quienes por esas “casualidades” de la vida se involucraron con “Samuel” y ahora son vistos como narcotraficantes por sus vecinos y amigos.
Mendoza Pravia trabajó durante tres meses como conductor de la empresa “Estrella de Mar”, creada por Samuel en marzo de 2004, con domicilio en León.
La Policía Nacional ha señalado a “Samy” como el principal cabecilla del Cártel de Sinaloa, golpeado recientemente en su intento por establecerse en el país, siendo su verdadera identidad Javier Carrillo Maestre, de origen colombiano.
Por ello, la Policía los ha calificado como “empleados 1” de “Samy”, y los vinculan específicamente al accidente de la avioneta en la comunidad de Samaria, Villa El Carmen, ocurrido el 10 de octubre de 2005.
Cárdenas Mendoza asegura que en su momento aclaró a la Policía que nada tenía que ver, que sólo se ganó el cinco por ciento de comisión por la venta de la propiedad.
Fue entrevistado en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), cuando Guillermo Solórzano Pérez recuperó su propiedad, ya que “Samuel” no dio los otros desembolsos acordados, pues el valor total de la finca era de 480 mil dólares.

Encuentran pistas
Es en ese momento que se descubre la construcción de las pistas y la Policía comienza a investigar a “Samy”.
No obstante, durante la reciente desarticulación de la organización que se encargaba de la logística del Cártel de Sinaloa en el país, la Policía suministró a los medios de comunicación una serie de gráficos con fotografías e identidades que explicaban la forma de operar de los miembros de esta mafia, y en ellos aparece Cárdenas Mendoza todavía.
Igual le pasó a José Rito Mendoza Pravia, quien trabajó durante tres meses como conductor de una empresa de nombre “Estrella de Mar”, creada por “Samuel” e investigada también por la Policía.
Rito Mendoza estuvo primero trabajando en la finca que le habían comprado a Guillermo Solórzano Pérez, luego fue trasladado a Salinas Grandes, donde “Samuel” había adquirido otras propiedades.
Mendoza Pravia dice que ahí estuvo acopiando sal e hizo un par de traslados a Estelí y Juigalpa.
Su jefe inmediato era Luis Arango, hermano de la esposa de “Samuel”, que vivía en Estelí.
Además, recordó que en un par de ocasiones trasladó a “Samuel”, una vez lo fue a traer al aeropuerto y en la otra lo llevó a León.
Estas personas exigen a la Policía que limpie sus nombres, pues nunca han sido detenidos y ya aclararon sus vínculos con “Samuel”.