Nacional

“Ortega impulsa control directo sobre Ejército”

* Por eso mantiene desmantelado el Ministerio, agrega un ex secretario general de esa cartera * Agrega la fuente que se trata de una acción partidaria, aunque se debiliten los planes de Defensa

El presidente Daniel Ortega no ha nombrado al ministro de Defensa, y probablemente no lo nombrará, en un intento por descalificar el modelo y tener un control directo sobre las Fuerzas Armadas, consideró el ex secretario general de esa cartera, Félix Maradiaga.
Asimismo, el entrevistado recordó que el presidente Ortega tampoco ha nombrado al viceministro ni al Secretario General de esa cartera, y que los pocos empleados que todavía quedan en Defensa se encuentran sin ninguna expectativa de poder realizarse dentro de sus especialidades, porque hay poco contenido de trabajo, por no decir ninguno.
Maradiaga, quien ahora se dedica a la docencia en algunas universidades de la capital, expresó que ese modelo de control civil sobre los militares, “modelo aún imperfecto, respondía de alguna forma a una visión bien clara de que la subordinación efectiva del Ejército de Nicaragua, necesariamente pasa por constituir un cuerpo de civiles, técnicamente calificados, para conducir la política de defensa”.
“Tengo entendido de que toda esa estrategia de consolidar el control civil sobre los militares, no es vista con buenos ojos por parte de altos jerarcas del Frente Sandinista, que la consideran como una iniciativa impulsada por Estados Unidos, y por eso la pretenden descalificar a través de un manejo directo de Ortega sobre el Ejército”, dijo.

Defensa convertida en oficina de trámites
Maradiaga señala que el tipo de Ministerio de Defensa que actualmente existe en Nicaragua se está convirtiendo en una simple dirección de trámites, y prueba de ello es que durante el ejercicio Nuevos Horizontes, los funcionarios de esa cartera sólo se dedicaron a realizar gestiones administrativas.
Sin embargo, Maradiaga dijo que el principal problema que tiene Ortega con el Ministerio de Defensa no es la falta del nombramiento del ministro, sino que es la falta de orientación de una verdadera política de Defensa, la cual no es difícil de concebir porque la misma está plasmada en el Libro Blanco de la Defensa Nacional.
“Al fin y al cabo, el nombramiento de un ministro no puede cambiar las cosas. Dentro de la filosofía de este gobierno, los ministros juegan un papel secundario, y prueba de ello es que la ministra de Gobernación hasta el momento no ha tenido ningún accionar que sea más o menos beligerante, y el control directo de ese ministerio está en la Secretaría del FSLN”, agregó.