Nacional

Quiebre en alta mar

*** Anoche no habían contabilizado la cantidad de droga, aunque Policía presume que son alrededor de 1,500 kilos *** Captura se dio a 40 millas náuticas de costas de Masachapa, y autoridades se tardaron porque querían que caso perteneciera a la capital *** Con la droga fueron capturados cuatro colombianos y un guatemalteco, ninguno identificado con el Cártel de Sinaloa recientemente golpeado

Heberto Rodríguez

Una operación en alta mar de la Policía Nacional dejó ayer una incautación de droga presumiblemente superior a los 1,500 kilos de cocaína, y la captura de cinco sujetos, cuatro de origen colombiano y un guatemalteco.
Los agentes policiales interceptaron una panga de más de 50 pies de largo, con cuatro motores de 200 caballos de fuerza, a 40 millas náuticas al noroeste de las costas de Masachapa, encontrándose en su interior 89 sacos repletos de paquetes de cocaína.
Según estimaciones de algunos jefes policiales, cada uno de los saco podría traer en su interior al menos 20 kilos de coca. A la hora de nuestro cierre el conteo de la droga no había iniciado, pues los agentes que participaron en el operativo llegaron a eso de las ocho y media de la noche a la costa de Masachapa.
“Estamos en presencia de una fuerte cantidad de droga, que en su momento vamos a decir”, expresó el jefe de la División de Relaciones Públicas, comisionado mayor Alonso Sevilla.
Los detenidos
Los colombianos detenidos corresponden a los nombres de: Francisco Rosales Hinojosa, de 50 años, Manuel Isaac López Hinojosa y Carlos Alberto Serrano Hurtado, ambos de 34 años; Jean Rentaría Alboreda, de 31 años, y el guatemalteco que se identificó como Juan Ramón Rodríguez González, de 30 años.
“Ésta es una agrupación específicamente colombiana, no tenemos todavía el establecimiento con qué otro grupo está relacionada, pero no hay ninguno con la reciente organización que desmantelamos. Han estado con las intenciones de pasar droga por Nicaragua hacia Norteamérica y están pretendiendo utilizar el Pacifico”, agregó Sevilla.
La operación denominada “El Gladiador” inició desde el lunes por la noche. La Policía desplegó 45 hombres, entre comandos especiales, operativos, logística y puesto de mando de base, los cuales se movilizaron en cinco pangas, las que navegaron durante toda la madrugada en las aguas del Pacífico entre Carazo, Masachapa y Puerto Sandino.
Utilizaron fusiles y lanzagranadas para detenerlos
La intercepción de la panga supuestamente se produjo a las once de la mañana de ayer, para lo cual utilizaron lanzagranadas M-79 (conocidos como mono) y fusiles AK, ya que los supuestos narcotraficantes no hicieron caso a las señales de detención.
También utilizaron una panga Cigarrette, la cual le fue ocupada a los narcotraficantes en Bluefields, y la Policía ahora la utiliza como patrulla de mar en su lucha contra el crimen organizado.
“Los estamos combatiendo con sus mismas armas”, dijo un jefe policial, quien explicó que para la operación se necesitó de dos pangas con motor 115 caballos de fuerza cada una, otra con dos motores de 75 caballos y la última llevaba un motor con de 175 caballos, para sumar cinco.
El pueblo de Masachapa se volcó a la costa después del medio día, pues el movimiento policial se hizo evidente. Los jefes que dirigían la operación esperaban que la droga y los detenidos llegasen a la costa entre las cuatro o cinco de la tarde, pero la operación se extendió porque supuestamente los motores de las pangas dieron problemas.
Es más, unos minutos después de la cinco de la tarde, una de las pangas en las que se movilizaba unos de los jefes policiales que participaron en el operativo, tuvo que ingresar de nuevo al mar para ver lo que estaba pasando.
No obstante, una fuente policial de EL NUEVO DIARIO aseguró que el atraso se debió a que el quiebre se realizó demasiado lejos de las costas del Pacífico, y la “intención” era que el caso se ventilara un juzgado de Managua, para evitar que los narcotraficantes quedaran libres a como ha sucedido en otros departamentos.