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Minsa mantiene en olvido a enfermos de Alzheimer

* “Ya es hora que nos escuchen”, se quejan familiares de afectados

Especial para END

“Olvido” es el mayor problema que enfrentan las personas que padecen de Alzheimer en nuestro país, dijo ayer el doctor Eddy Cruz Zepeda, presidente de la Fundación que promueve atención a las personas que padecen esa enfermedad.
Según el especialista, el Ministerio de Salud, Minsa, no está haciendo nada por las personas afectadas por ese mal, aunque de acuerdo con algunas leyes, es a esa institución a la que le corresponde garantizar asistencia a los enfermos de Alzheimer.
En 2004 y por decreto presidencial, el gobierno creó el Consejo Nacional del Adulto Mayor. La normativa establecía juntar varias instituciones, entre ellas el Minsa, Ministerio de Educación, Ministerio del Trabajo y el Instituto de Seguridad Social, para crear programas de atención para adultos mayores, que en su mayoría son los que padecen Alzheimer.
Cruz Zepeda recordó que la Fundación de Alzheimer de Nicaragua, Faden, fue creada hace seis años por varios médicos que, desde entonces, se encargan de apoyar a los que padecen la enfermedad. “Como el Minsa no ha escuchado ese llamado, son estos médicos los que junto a los enfermos estamos luchando”, se lamentó el especialista.

Un sueño: “Tener su casa de día”
En medio de su carencia, la Fundación se ha propuesto construir “La Casa de Día Alzheimer”, que consiste en un hogar donde los ancianitos enfermos pasen todo el día, mientras sus familiares realizan sus labores cotidianas, mientras llega la noche, un equipo de médicos especialistas y cuidadores se harán cargo de ellos, haciendo que sus mentes se distraigan.
Este proyecto es necesario debido a que en Nicaragua existen unas 20,000 personas que padecen de esta enfermedad, según estadísticas de 2004, y por ignorancia o falta de cuido llegan a morir, afirmó.
“No es fácil”, relataba don Ramón Salazar Tainer, esposo de doña Lucrecia Reynoso Báez, quien padece esta enfermedad desde hace cuatro años. Lo difícil es que el medicamento no es muy accesible, pero con la ayuda de la empresa Novartis, una casa farmacéutica, él y el resto de familias poco a poco han ido comprando el medicamento, que no cura, afirma el doctor Zepeda, pero que sí atrasa el agravamiento del paciente.
“Acudan a un médico si sospechan que sus ancianitos puedan tener esta horrible enfermedad, y si la tienen trátenlos con cariño y paciencia”, aconseja don Ramón, mientras que el doctor Zepeda insistió en pedir la ayuda del Minsa.