Nacional

Narcos nos vulneraron

* Segundo jefe Antidrogas asegura que mafiosos salieron airosos al recibir apoyo de alcaldes, políticos y otras autoridades * Todavía quedan en el país tres grupos: uno colombiano “débil” y dos mexicanos con “bastante poder” * El grupo azteca fue severamente golpeado, pero todavía cuenta con gente y valiosa infraestructura en Nicaragua

Oliver Bodan

El Cártel de Sinaloa “tuvo éxito” en la penetración de autoridades como alcaldes, políticos y funcionarios públicos, afirmó el comisionado Esteban Guido, segundo jefe de la División Antidrogas de la Policía Nacional.
Guido ejemplificó el caso de la liberación del guatemalteco Juan Carlos Ospina, a quien se le dictó auto de formal prisión el 22 de noviembre de 2002, por el transporte ilegal de 532 kilos y 713.96 gramos de cocaína, cargamento calculado entonces en 1.6 millones de dólares.
Sin embargo, Ospina, que manejaba una red de narcotraficantes en nuestro país, apeló la sentencia de la juez. Finalmente, pudo obtener su libertad bajo fianza por orden de la juez tercero de Distrito del Crimen de Managua, Flavia Solís.

¿Hasta qué punto este cártel contó con apoyo de alcaldes, políticos, autoridades? ¿Hasta qué punto el narcotráfico penetró la institucionalidad de este país?
Tuvo bastante éxito.
“Gigo (otro narcotraficante) era el miembro de la estructura marítima de una célula de ellos. Es uno de San Juan del Sur en el caso Austral, que ha logrado construir una empresa de construcción de tráfico de drogas”, explicó el jefe policial con otro ejemplo.
“Es la persona que sacó esa droga, lo detuvimos con cinco de sus miembros y salió libre. Eso fue el 2 de febrero de este año. (Operativo de 16 camiones en mera carretera). Gigo es hombre de Cisnado. Ospina es un logro para ellos, tuvieron éxito”, manifestó.

Todavía quedan dos cárteles
El comisionado aclaró que la presencia del Cártel de Sinaloa en Nicaragua, tras la “Operación Fénix”, quedó “débil”, pero no desarticulada. “Hay tres grupos más”, aseguró.
¿Los andan trabajando?
Sí, hay posibilidades de darles un golpe. Hay uno colombiano, pequeñito, débil, y dos mexicanos con bastante poder.
En cuanto a la severidad del golpe que asestó la Policía Nacional al Cártel de Sinaloa, el comisionado fue categórico: “Fue duro contra el grupo de sicarios, medianamente el grupo de logística. Y el grupo de transportación marítima, levemente”.
¿Por qué “levemente” el marítimo?
“Es que se valen de pescadores, y si ustedes recuerdan en nuestros golpes con grandes cantidades de droga, sólo habíamos agarrado pescadores, pero hoy agarramos uno, mañana ellos tienen otros.
Pero sí, la cabeza que eran Carlos Cisnado Pasos, y Octavio Arana, que es un abogado, sólo agarramos a Cisnado”.
¿Por qué no agarraron a este abogado?
“No hay evidencia”.
A pesar de los importantes resultados obtenidos con la “Operación Fénix”, el jefe policial reconoció que los narcotraficantes del cártel mexicano cuentan todavía con bienes valiosos.
“Nosotros tenemos conocimiento de un sinnúmero de fincas, propiedades, medios que todavía están en la calle y no los hemos ocupado, y para que nosotros sintamos que los golpeamos duro, significa que tenemos que decomisarles estas propiedades”, expresó.
Así operaba “Samy”
El comisionado Esteban Guido detalló el modus operandi de Samuel Gutiérrez Lozano, alias “Samuel” o “Samy”, quien se había radicado en Estelí.
“Samy establece una estrategia: utilizar Rivas, León y Chinandega como bases operativas; Granada como zonas de agrupación y planificación; Estelí y Matagalpa, como zona de habitación y fachada. Ellos habitan en Estelí, se fortalecen en Estelí y la fachada en Matagalpa con la compra de ganado y granos básicos”, puntualizó Guido.
“Entonces, ellos por ahí tenían su capital, cómo justificar sus inversiones en las zonas que necesitaban invertir, y la seguridad de que en Estelí no pasara nada”, añadió.
“En Granada es normal agrupar, planificar, porque es una ciudad turística, cualquier turista anda caminando y es normal, mientras que si miramos muchos mexicanos en un lugar que no es turístico, inmediatamente llaman la atención. Ese fue el diseño que ellos hicieron”, agregó.
En 2003, se les golpea Granada (se les quitan unas lanchas en San Juan del Sur, se deporta a tres mexicanos y el “Ronco” queda libre), pero no desisten porque es la zona turística, pero Estelí tratan de preservarla “lo más que pueden”.
Narcos “olieron” peligro
El comisionado Guido detalló que los narcotraficantes “sintieron el movimiento” de la Policía, por lo que no enviaron una avioneta con drogas, tal como esperaban las autoridades.
“Además, llovió antes de tiempo y esa tierra no fue compactada como para soportar el aguacero. Entonces, al caer la lluvia antes de tiempo, al ser barro, la pista se cuartea”, dijo.
“Ellos analizaron la situación: usarla, reconstruirla o desecharla. Y nosotros pensando qué iban a decidir: si la iban a reconstruir, cuánto tiempo, si volvía a llover… La decisión fue: ¿Qué vamos a estar esperando? Vamos a esperar que la reconstruyan. ¿Por agarrar un avión no vamos a agarrar la estructura? Lógicamente, era mejor la estructura”, finalizó.

Fiscalía llama a Poder Judicial a cumplir “su parte”
Julio Centeno Gómez, Fiscal General de la República, dijo sentirse optimista en que el Poder Judicial no permitirá que a quienes se les comprueben delitos vinculados al narcotráfico, como resultado de la “Operación Fénix”, ejecutada por la Policía Nacional, sean liberados.
“Esperamos que el Poder Judicial cumpla su parte también en este caso. Esa es la esperanza del Ministerio Público, porque somos todos operadores de justicia, y todos tenemos que poner parte de nuestras actividades para darle respuesta a esta lucha contra el crimen organizado”, dijo Centeno.
“Tengo fe en que esta vez todos van a actuar como es debido, porque si no, pues, la gran sanción del tribunal de la opinión pública va a ser muy dura”, señaló el fiscal, quien valoró, además, el peligro que representa para la seguridad de la ciudadanía, la actividad de crimen organizado internacional.
“Amenaza no sólo la seguridad de nuestras vidas, de nuestra sociedad, sino la seguridad de la sociedad del mundo entero, ya no digamos del área latinoamericana, porque la lucha contra el crimen globalizado u organizado no tiene fronteras, ellos traspasan las fronteras del mundo, y eso tiene que ser una lucha constante”, manifestó.
“¿Qué pasará si empiezan a salir uno a uno los detenidos?”, le preguntamos. “Nosotros como Ministerio Público adoptaremos los recursos para tratar de enmendar las acciones anómalas. Pero si ya llegamos a topar con pared, pues yo no sé qué hacer. La corte celestial está muy larga ¿no?”, contestó.

¿Quién es Carlos Cisnado?
Carlos Gustavo Cisnado Pasos, el nicaragüense identificado por la Policía Nacional como el jefe del área marítima de la plataforma establecida por el Cártel de Sinaloa en el país, es hijo de Carlos Cisnado Aguilar, un productor de la ciudad de Rivas, y que comenzó sus andanzas en el narcotráfico trabajando para Pedro Marenco Gatica, otro reconocido capo de la zona.
Según el comisionado Esteban Guido, segundo jefe de la División Antidrogas de la Policía Nacional, Cisnado vivió en Chontales, y empezó su actividad realizando labores de logística en la compra de ganado y fincas.
“Cuando Pedro Marenco decide robarse cierta cantidad de dinero y se le caen los 3,000 kilos y matan a un mayor del Ejército de apellido Baquedano, entonces, quedan dos posibilidades, ellos generalmente trabajan en grupo, quedan César Román y Carlos Cisnado, respondiendo por la ruta marítima”, reveló Guido.
“Ellos generalmente lo que hacen es que tiran un barco en alta mar, uno de los grupos va, trae cierta cantidad, y otro de los grupos va (después), pueden tener hasta tres grupos con un barco de diez tonelada que anda en alta mar, se les cae una, pero no se les caen todas, ese es el método de los mexicanos para el narcotráfico”, explicó el jefe policial.