Nacional

Evangélicos se sienten fuera


Edwin Sánchez

Marcelino Basset, teólogo que desde el Centro Inter Eclesial de Estudios Teológicos y Sociales, Cieets, representa a muchos ministerios pastorales, afirmó que los evangélicos se sienten apartados del actual gobierno que cumple sus primeros cien días, en contraste con el acercamiento oficial y hasta cargo otorgados a la principal figura de la Iglesia Católica, el cardenal Miguel Obando.
No obstante, el pastor Augusto César Marenco precisa que si el purpurado accedió a la titularidad de la Comisión de Reconciliación, eso no significa un menoscabo a la laicidad del Estado. “La Iglesia Católica no es el cardenal Miguel Obando”, consideró el líder evangélico.
Basset valoró que el inicio de la nueva Administración no significó por ningún lado acercamiento con la Iglesia Evangélica, a sus sectores más representativos. “No hemos recibido invitación formal del gobierno para este tipo de participación democrática”, sostuvo el teólogo.
A pesar de que las relaciones con la segunda fuerza espiritual de la nación, las denominaciones protestantes, se encuentran en punto cero, Basset considera que el presidente Daniel Ortega ha “tenido un poco de dificultades. Quizás digamos por las muchas tensiones, pero éstas deben irse superando”.
Confió que el gobierno debe ir pensando en una Nicaragua con un futuro común para todos. “Es importante implantar la democracia participativa, no sólo durante el período de este gobierno sino también los subsiguientes”.
Planteó que, en el caso de la Comisión de Reconciliación, que dominó el escenario casi en estos primeros cien días por la controversia en que si era prudente o no la aceptación del Cardenal, la misma no debería estar en manos de un sector religioso, sino de todos.
“Debemos recordar que el Estado es laico. Los evangélicos siempre hemos defendido la separación del Estado-Iglesia, y esto, digamos, el gobierno no lo ha tomado muy en cuenta, sino que ha depositado ese ministerio en manos de un sector, que es la Iglesia Católica. Ahí, entonces, no se ha respetado la institucionalidad propiamente dicha”.
Según la Constitución, recordó, éste es un Estado independiente, libre, soberano, pero también señaló que es una república democrática. Es más, la Constitución dice que es participativa y representativa, y una de las cosas que nos ha dolido mucho es que no hay una representatividad, por lo menos con los evangélicos. No nos sentimos que estamos presentes.
Esta participación, aclaró, no se ve por la vía de ocupar cargos, sino de la participación activa a través de nuestras tomas de decisiones. El elemento de empoderar a la ciudadanía tiene que ver con toma de decisiones, porque Nicaragua es un Estado que no tiene religión oficial.
Demandó que debe haber respeto a los derechos, a los deberes, a la competencia del Estado y a los de la Iglesia. El Estado no puede intervenir en las cosas internas de las iglesias, pues contamos con nuestra propia legislación, pero tampoco la Iglesia debe intervenir en los estados. Debe respetar el orden jurídico constitucional.
El pastor Augusto César Marenco dijo que cien días son pocos para evaluar a una administración, pero muestra el destello de un gobierno, y casi es una ley que el arranque es la cara de lo que podría presentar en los próximos días de su gestión como gobierno de turno.
“El actual Presidente debe hacer algunos replanteamientos. El Presidente no debe divorciarse de sus aliados, pero tampoco dejar de trabajar con los adversarios”.
Instó a que el presidente Ortega debería buscar el consenso, y, por otra parte, cumplir con sus compromisos con gente como la ex Contra.
Marenco observó como un “mal destello” el hecho de que se apunte a mercados sólo por algún signo ideológico. “Debe trabajar con el ALBA y el TLC, pero también con el mercado asiático y el europeo. No debe haber apasionamiento ideológico, sino prioridades para el bien de la economía nacional”.

¿Afecta al Cardenal en la Comisión de Reconciliación?
No vemos un daño al laicismo, porque el Cardenal ha mantenido, hasta cierto punto, una relación en los últimos años con el FSLN, de tal manera que se le ve ya como un apoyo para ellos y no representa a la Iglesia Católica. La institución eclesiástica ha dicho que el Cardenal no representa a la jerarquía como tal.
Las iglesias trabajan con la sociedad y el propio gobierno sin convertir al Estado en confesional. Hasta ahora hemos visto una educación gratuita, auque vemos ahora sólo los toldos y los muchachos hayan quedado ahí, esperando algo más concreto.
En torno a la salud, debería reconsiderarse la atención privada para aquellos que lo puedan hacer y mejorar la atención pública, indicó.

Fortalecer el ecumenismo depende de las iglesias
La esperanza de un ecumenismo fortalecido depende de las iglesias y no de un gobierno, dijo por su parte el líder de las Comunidades Eclesiales de Base (CEB), licenciado Ricardo Zúniga, después de reflexionar sobre la práctica de una vivencia de la iglesia, en el marco de la XXI cátedra teológica George Casalis.
Del gobierno de Daniel Ortega esperamos diálogo sobre el tema y que el programa Hambre Cero no sea sólo retórica, manifestó Zúniga, precisamente cuando se cumplen cien días del gobierno del FSLN.
Hambre Cero parece ser el principal programa de la nueva Administración dirigido a las familias que se encuentran en el mapa de la pobreza. El teólogo dijo que el referido plan debe articularse ecuménicamente para mejorar la calidad de vida de las familias empobrecidas. Y en cuanto al fortalecimiento del ecumenismo, recomendó profundizar las acciones en esa dirección entre los mismos cristianos y Cristo.
El pastor menonita Jairo Arce se mostró escéptico respecto de que en el nuevo gobierno se fortalezca el ecumenismo, aunque en la cátedra se presentó un estudio del Movimiento Ecuménico en Nicaragua, sobre la experiencia del Consejo de Iglesias Evangélicas Pro-Alianza Denominacional (Cepad) tras el terremoto del 72.
El estudio reveló la falta de capacidad crítica y autocrítica para entender hasta dónde llegan los límites del poder. “Se teologizó poco, fue débil el movimiento en ese aspecto”, reconoció Zúniga.

(Colaboración de Trinidad Vásquez)

Subir