Nacional

Demandarán que Petronic sea regresado al Estado

* Alegan incumplimiento de compromisos en el contrato de arriendo * Ese contrato, el gobierno de Alemán con Byron Jerez, lo vendieron con una ficticia sociedad anónima

Eloisa Ibarra

El procurador general de la República, Hernán Estrada, afirmó ayer que la Empresa Petrolera Clayton Service Financial Corporation (Glencore) firmó un contrato de almacenamiento y suministro lesivo para los intereses del Estado, porque hay funciones que no pueden delegarse a particulares, como es la comercialización del petróleo.
Estrada anunció ayer los avances y posición del Estado a través de la Procuraduría General de la República (PGR), respecto de la resolución de la Contraloría General de la República (PGR), de nulidad del “Contrato de Operación de Comercialización” suscrito entre Petronic y Glencore.
El procurador indicó que el gobierno está tratando de buscar una razonable solución en lo que a ley corresponde, a estos problemas que afectan la economía de los nicaragüenses, como es el tema energético, el más relevante.
“Este tema es de genuino interés de nuestro jefe de Estado, ya que trastoca la economía del país, por lo que es prioridad la búsqueda de una solución a la brevedad”, indicó Estrada, tras informar que el presidente de Petronic llegó a la PGR para informarle sobre el “impacto de la expropiación y en particular, la desatención que ha tenido dicha empresa en cuanto al cumplimiento del contrato”.

Llamarán a representantes
Según una nota de prensa, en la recta final del análisis del caso la PGR llamará a los representantes de Glencore en Nicaragua para conocer su posición.
El cuatro de junio de 1999, en la Administración del ex presidente Arnoldo Alemán, Petronic, convertida ficticiamente en sociedad anónima privada, firmó un contrato de Operación de Comercialización que a su vez está conformado por otros tres, que en su oportunidad la CGR denunció de nulidad.

La sombra de Jerez
El Contrato Maestro fue firmado entre Byron Jerez, en su calidad de presidente de Petronic, y Sergio de la Vega, representante de Glencore. Allí se estableció el arrendamiento con duración de diez años, por un monto de 700 mil dólares mensuales y medio centavo de dólar de comisión por cada galón de producto vendido bajo la marca de Petronic, lo que significaría percibir entre 250 y 300 mil dólares anuales extras.

Rentó bienes del Estado como propios
En la quinta cláusula, Jerez estableció que era su voluntad como presidente de Petronic, alquilar a Glencore los bienes muebles “de su propiedad” o sobre los cuales tiene algún derecho. Celebrar contrato de licencia para el uso de ciertos nombres y marcas y contrato de préstamo de determinados activos, incluyendo el préstamo de sus cuentas por cobrar, por un plazo inicial de diez años con opción a renovación.
Según Jerez, la renovación del contrato sería con la finalidad de que Glencore contribuya a la modernización y planeación a largo plazo de las actividades de la cadena de suministro y comercialización de hidrocarburos en Nicaragua.
La CGR consideró que en el contrato se violó la Ley de Disposición de Bienes del Estado, la Ley de Hidrocarburos y la Ley de Reforma a la Ley Orgánica de Petronic. Determinó que la incorporación de particulares en las operaciones de servicio público de petróleo, no se realizó conforme a derecho.