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Castigos físicos en escuelas públicas


Los estudiantes de escuelas públicas sufren castigos por parte de los maestros, que pueden llegar a la tortura, como el clásico "florero", que consiste en poner al estudiante a un lado de la pizarra frente a sus compañeros cargando una silla en la cabeza, revela un resumen ejecutivo sobre el uso del castigo en las escuelas primarias, realizado a finales de 2006 por la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.
"Es inaceptable el castigo físico, y humillante como método de corrección disciplinaria", afirmó la Procuradora Especial de la Niñez y la Adolescencia, Norma Moreno, quien anunció que presentará ante la Asamblea Nacional una propuesta de reforma al Código de la Niñez y la Adolescencia, que prohíba explícitamente el uso del castigo físico como medida disciplinaria en las escuelas.
Entre otros castigos aplicados por los maestros a sus estudiantes, justificando medidas disciplinarias, se cuentan: dejar sin recreo, dejar líneas de 100 a mil, limpiar las aulas, recoger la basura, y golpear con reglas las nalgas o la palma de las manos, según señala el resultado del informe sobre fiscalización al Ministerio de Educación en relación con el uso del castigo físico y humillante en las escuelas primarias.
"La disciplina no puede ser justificación para utilizar el castigo en las escuelas primarias", comentó la Procuradora, quien aseguró que enviará "recomendaciones" al Ministro de Educación para que se retome y adopte una posición más firme y beligerante con relación a la prohibición absoluta del castigo corporal contra niños, niñas y adolescentes en las escuelas.
La Procuradora explicó que el estudio fue realizado con la participación de 627 niños y niñas de 69 centros escolares ubicados en 13 municipios del país.