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Masacre en EU

* Un hombre armado disparó contra dos estudiantes en los dormitorios de la Universidad Tecnológica de Virginia, y no se sabe si el mismo continuó matando * Dos horas después se reportó la masacre de otros 30 en un edificio de aulas del campus, y hay más preguntas que respuestas sobre lo que sucedió * Se trata del peor ataque en una universidad en la historia de Estados Unidos

WASHINGTON /AFP
33 personas murieron y decenas resultaron heridas ayer en un confuso tiroteo en el campus de la universidad Virginia Tech, en Blacksburg, Estados Unidos, incluido el agresor que presuntamente se suicidó, en el ataque más mortífero en una universidad en la historia de Estados Unidos.
“Está confirmado que tenemos 31 muertos en la residencia Norris, incluido el atacante (...) Hay dos muertos confirmados del tiroteo en la residencia estudiantil Ambler Johnston”, anunció a la prensa el presidente de la universidad, Charles Steiger, quien afirmó que los tiroteos fueron de carácter “interno”, descartando indirectamente una connotación terrorista.
Steiger también confirmó que el agresor se suicidó y “nunca hubo un intercambio de disparos entre él y la Policía”. El presidente de la universidad, que informó sobre las medidas tomadas desde que comenzaron los incidentes esta mañana, declinó aclarar cuál fue la relación entre ambos tiroteos y si hubo un segundo agresor, limitándose a decir que las investigaciones continúan para determinar lo que ocurrió.
Por ahora, los hechos y motivos del crimen siguen sin aclaración, y las autoridades sólo han confirmado que hubo dos tiroteos. En el primero, ocurrido sobre las 7:15 horas locales en el edificio de residencia West Ambler Johnston, fallecieron dos personas. Dos horas más tarde, se produjo un segundo tiroteo en el Norris Hall, en la Facultad de Ingeniería, en el que fallecieron 31 personas, incluyendo al agresor.
Hasta ahora las autoridades no han dado a conocer el nombre del agresor, pero el jefe de la Policía de la Universidad Politécnica, Wendell Flinchum, dijo que “ya existe una identificación preliminar”. Tampoco han difundido una lista de las víctimas ni han aclarado cuántos eran alumnos o profesores de la universidad.

Estado de emergencia
Steiger y Flinchum hablaron con los periodistas poco después de que el gobernador de Virginia, Tim Kaine, declarara el estado de emergencia y ordenara que las banderas ondeen a media asta en todo el estado como señal de duelo. El estado de emergencia autoriza el envío de personal y equipos para acudir en ayuda de ese organismo de educación superior que tiene una matrícula de 26,000 estudiantes y es uno de los más prestigiosos del país.
El atacante, que aparentemente habría actuado solo, se disparó a sí mismo, según la Policía del campus, que no especificó de quién se trataba ni las razones detrás de este ataque. Steiger explicó en conferencia de prensa que dos personas murieron en el primer ataque, en la residencia estudiantil Ambler Johnston a eso de las 07:15 horas locales, y 31 personas --incluyendo el atacante--, durante el segundo incidente dos horas después en un edificio de salones de clase.

Saltan por las ventanas
La Policía precisó que era posible --pero todavía no seguro-- que los dos dramas estén vinculados. Los hospitales de la región habían informado de al menos 21 heridos. Algunos fueron alcanzados por disparos, otros resultaron heridos al saltar por las ventanas intentando huir, ya que las puertas habrían sido encadenadas por el atacante, según testimonios recogidos por la prensa.
Estos testigos aseguraron a los canales de televisión estadounidenses que escucharon decenas de disparos y que se había registrado “un caos monumental”, mientras “muchos estudiantes corrían por todas partes, como locos”.
Un estudiante dijo a la CNN que el agresor ingresó al segundo edificio, trancó las puertas y comenzó a disparar en cada aula. Otro estudiante que no dio su nombre contó en Internet el caso de su novia, que recibió un balazo en la mano. El tirador, “que tenía un aire asiático”, ingresó en un salón de clases y disparó de 8 a 12 veces antes de partir a otra sala.
Durante una rueda de prensa, tanto el presidente de la Universidad, Charles Steiger, como el jefe de la Policía del recinto universitario, Wendell Flinchum, defendieron las medidas tomadas para reforzar la seguridad en ese centro, donde cursan estudios unos 26,000 estudiantes.
“No podemos tener guardias armados en frente de cada aula todos los días del año”, dijo Steiger, quien se mantuvo a la defensiva sobre la rapidez con la que actuaron las universidades.
Una y otra vez, Steiger dijo que los estudiantes fueron notificados en cuanto fue posible, dado que la mayoría vive fuera del recinto universitario. “Sólo podemos tomar decisiones en base a la información que se tiene en ese momento. No tenemos horas para reflexionar”, observó.
La Universidad, ubicada en Blacksburg (Virginia), es ahora una “escena del crimen”, poblada, por investigadores, en vez de estudiantes, los cuales fueron evacuados horas antes, por equipos de expertos forenses, investigadores y equipos de canes. Decenas de ambulancias y vehículos policiales acudieron al recinto para atender a la veintena de heridos que fueron trasladados a hospitales locales.

Más preguntas que respuestas
La rueda de prensa sólo dejó claro que hay más preguntas que respuestas sobre la tragedia, catalogada ahora como la peor en la historia de Estados Unidos. Flinchum enfatizó que se trata de una investigación en curso en la que participan agentes locales, estatales y federales, incluyendo agentes del FBI y de la Oficina para el Control de Alcohol, Tabaco y Armas (ATF).
El autor de la matanza no ha sido identificado, se desconoce qué tipo y cuántas armas utilizó, quiénes son las víctimas entre el personal docente y los estudiantes, y si los dos tiroteos están o no relacionados, dijo Flinchum.

Alertas de bombas
El sitio de la universidad precisa que el campus había tenido dos alertas de bomba este mes. El regreso a clases en agosto también se había visto marcado por un drama, cuando un preso fugado se había refugiado en el campus. El hombre fue arrestado, pero un guardia y un policía fallecieron.
A pesar de que los pormenores de lo sucedido ayer siguen estando muy confusos, el jefe de la Policía del recinto universitario, Wendell Flinchum, afirmó que el primer tiroteo fue considerado inicialmente por las autoridades como un “incidente aislado”, y que por eso no se procedió al cierre del campus.
No obstante, dos horas más tarde hubo un segundo tiroteo, en un edificio de la Facultad de Ingeniería, donde en este momento se ha improvisado un depósito de cadáveres a la espera de la identificación de todas las víctimas.
Los estudiantes se han quejado en declaraciones a medios locales de la tardía información que recibieron sobre los incidentes.
Según estos testimonios, tras el tiroteo de las 7,15 de la mañana (11.15 GMT), el primer correo electrónico de la Universidad, enviado casi dos horas después, no mencionaba el cierre del campus ni la cancelación de las clases.
“Sólo dijeron que estaban investigando el tiroteo”, aseguró a los medios locales Jason Piatt, quien aseguró que el siguiente correo dio cuenta de que “21 personas habían sido asesinadas”.