Nacional

Construcción de refinería se inicia en junio

* Capacidad de procesar 150 mil barriles diarios de crudo * Llenará demanda local y se exportará a Centroamérica

Managua / ABN
La construcción de la refinería de petróleo prometida por Venezuela a Nicaragua, como parte de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), comenzará en junio próximo.
El director de la estatal Petróleos de Nicaragua (Petronic), Francisco López, en declaraciones al canal Venevisión, citado por Prensa Latina, comentó que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, fue invitado a viajar a Nicaragua en junio próximo «para dar inicio al compromiso de inaugurar la construcción de la refinería».
El funcionario agregó que la instalación, con capacidad para procesar hasta 150 mil barriles de crudo diarios, estará ubicada en el departamento de León, tal como lo anunció el mandatario venezolano durante su reciente visita al país centroamericano.
López explicó que los estudios básicos de ingeniería están en la etapa de revisión por especialistas venezolanos, con el apoyo de consultores ingleses.

Exportará a Centroamérica
La planta, dijo el presidente de Petronic, representa una inversión de 2 mil 600 millones de dólares y será edificada en un punto de la franja costera del municipio de Nagarote, unos 40 kilómetros al noroeste de Managua.
Además de satisfacer la demanda anual de Nicaragua, calculada en unos 10 millones de barriles de petróleo, la refinería suministraría combustible al resto de los países del istmo, desde Guatemala hasta Panamá.
Adelantó que junto a la refinería se construirá una planta de gas licuado que servirá para cubrir la demanda nacional de ese producto, que actualmente se importa de El Salvador y Guatemala.
Este sábado llegaron al país centroamericano 24 mil barriles de combustible venezolano, el cual abastecerá las plantas eléctricas de tres localidades.
El combustible tiene un valor de 54 millones de córdobas y servirá para abaratar los precios en el transporte público.
Los acuerdos de ALBA fueron suscritos por los presidentes de Nicaragua y Venezuela el 11 de enero pasado, y contemplan el suministro a Nicaragua de 10 millones de barriles de combustible anuales, en condiciones ventajosas de pago.
Abarcan, además, la entrega de plantas eléctricas por parte de Venezuela para paliar la crisis energética que azota a la nación centroamericana, además del otorgamiento de créditos y ayuda directa a los sectores de educación, salud y agropecuario, entre otros.
El ALBA, un proyecto integracionista basado en la cooperación, la solidaridad y la complementariedad, es impulsado además por Cuba y Bolivia como una alternativa a los Tratados de Libre Comercio que promueve Estados Unidos con los países de la región, luego de que fracasara su propuesta de crear el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).