Nacional

Dos mujeres mueren a manos de sus cónyuges

* “Él la mató por celos, y después se ahorcó por amor”, explicó un jefe policial de Tipitapa * El otro caso ocurrió en Villa de El Carmen, adonde llegó la pareja a “disfrutar” de sus últimas vacaciones juntos

Esta Semana Santa dos mujeres fueron asesinadas salvajemente a manos de sus compañeros de vida. El primer hecho ocurrió en el municipio de Tipitapa, cuando a Carlos José Castillo, de 18 años, se le hizo difícil comprender que Sandra Martínez, de 27, tenía otros planes para su futuro, en los cuales no estaba incluido.
La decisión de su pareja lo llevó a asesinarla de una puñalada en el cuello, y después, al darse cuenta que no podía vivir sin ella, a ahorcarse con una sondaleza atada a una rama no muy gruesa de un árbol de paraisito.
En la Estación Ocho de la Policía de Tipitapa, el jefe de Auxilio Judicial, Bernardo Solís Pérez, admitió que Sandra llegó tres veces acompañada de su mamá para denunciar las amenazas de muerte que le hizo Carlos, pero también aseguró que ella siempre regresaba con él. “Nada podemos hacer, ella tiene libre albedrío”, dijo Solís.
Según el testimonio de la mamá de Sandra, ellas salieron como de costumbre el Jueves Santo por la noche a “jalar” agua de un pozo ubicado en la comarca San Cristóbal, de Tipitapa, donde habitaban. Esa fue la última vez que vio a su hija viva.
En la madrugada del viernes de la Semana Mayor la encontraron con una puñalada en el cuello, en un predio vacío, junto al árbol de paraisito donde Carlos colgaba ahorcado. Sandra tenía tres hijos con edades entre tres y seis años, de anteriores parejas.Carlos trabajaba en la Arenera San Benito.
La hermana mayor de Carlos, Maritza Ortiz, recuerda que la mamá de Sandra no permitía que ella se viera con él, por eso se empezaron a encontrar por las noches. Al igual, Roberto Ortiz, otro hermano, opina que Carlos “enloqueció de celos” cuando vio que otro hombre frecuentaba a la primera mujer que le había enseñado el arte de amar.

Carlos se pudo salvar
El comisionado Solís considera Carlos estaba muy decidido a suicidarse, porque “el joven bien pudo abrazar el árbol para evitar ahorcarse, ya que no estaba muy retirado del mismo”. En la escena del crimen se encontró tirada la navaja que utilizó el joven de 18 años para matar a su pareja, y en el mismo lugar la cartuchera del arma.
Medicina Legal llegó ese viernes para llevarse los dos cadáveres y hacer las investigaciones correspondientes, pero los familiares de ambos jóvenes no lo permitieron. Al igual, Solís dijo que no había nada que investigar, porque todo estaba claro en la escena del crimen. “Él la mató por celos y después se ahorcó por amor”, explicó el comisionado.

PARRICIDIO EN NANDAYOSI
En la comunidad de Nandayosi, jurisdicción de Villa El Carmen, Ana Valeria Palma, de 24 años, se convirtió en la segunda mujer que murió esta Semana Santa a manos de su compañero de vida, la madrugada del Sábado de Gloria.
Según investigaciones de la Policía del Distrito VII, se presume que Giovanni José Jirón Bonilla, de 24 años, cónyuge de la víctima, le disparó en el cuello, y murió instantáneamente.
La pareja, que habitaba en el barrio Altagracia de la capital, realizó un viaje a Villa El Carmen para celebrar las vacaciones de la Semana Mayor. Asistieron a una fiesta en la localidad de Nandayosi, y fue cuando testigos afirmaron que sostuvieron una pelea y luego se retiraron.
El cadáver de la joven fue encontrado en el Valle “Los Aburto”, en el kilómetro 34 y medio de la carretera vieja a León. Al lugar se hicieron presentes los efectivos policiales de San Rafael del Sur, quienes capturaron al autor del hecho y tipificaron el delito como parricidio.
Familiares de Ana Valeria confirmaron a la Policía que Giovanni era un hombre violento y que siempre caminaba armado. El día de ayer Jirón fue trasladado a los Juzgados de Managua, pero la sesión en el Distrito de lo Penal de Audiencia fue suspendida.