Nacional

Minsa investiga errores y horrores de Previsionales


Lizbeth García

La Dirección de Auditorías Médicas del Ministerio de Salud (Minsa) investigará las circunstancias en que la profesora Ileana Cerda Aragón perdió la vida después de ser operada en la Previsional de la Policlínica Oriental, confirmó una fuente oficial de ese centro asistencial.
También el Minsa investigará el caso de la paciente Carmen Jamileth Alvarado, quien denunció en la Fiscalía que le dejaron una gasa dentro del organismo después de haber sido cesareada en el Hospital Alemán Nicaragüense (HAN).
Así lo confirmó ayer el vocero del HAN, Jader Figueroa, quien señaló que mientras no concluya la auditoría del Minsa y la que hará internamente el hospital, ni el Director ni el Subdirector se pronunciarán al respecto, empero llamó la atención en el hecho de que la paciente no agotó la vía administrativa interponiendo la queja en la Dirección, pese a que en la Subdirección Médica se lo orientaron.
Por su parte, el gerente médico de la Policlínica Oriental, Manuel Morales, señaló que en ese centro asistencial también habrá una auditoría porque como institución les interesa que el caso de la paciente Ileana Cerda Aragón quede aclarado, por lo que fueron ellos quienes se la solicitaron al Minsa.

Se enfrentan a la muerte
“Definitivamente nosotros nos enfrentamos a la muerte, porque sólo el que no tiene un hospital, el que no tiene Unidades de Cuidados Intensivos, sólo el que no hace cirugías, no se enfrenta a problemas de muerte”, apuntó el médico, al señalar que no existe ni un solo hospital en Nicaragua ni en ninguna parte del mundo, en donde no haya fallecimientos.
“Ahora, que el fallecimiento sea por actos negligentes de los médicos o por impericia de los médicos, o por la fatalidad de un accidente quirúrgico, o que el paciente mismo por sus condiciones individuales no haya podido soportar el procedimiento, son cosas diferentísimas”, acotó el médico.
Con el resumen clínico en mano, el médico mencionó que cuando la paciente llegó, se quejaba de un dolor en el abdomen que resultó ser un tumor benigno en el ovario derecho, por lo que solicitó la cirugía.
“El tumor estaba asentado sobre el intestino, colon sigmoide y sobre la vejiga”, explicó el médico, quien señaló que como la paciente tenía 60 años, necesitaba una histerectomía (extirpación del útero) para evitarle mayores problemas.
El galeno señaló que la operación se realizó con toda la técnica requerida, y fue precisamente en ese momento que la doctora tratante descubrió que el tumor, de 12 centímetros, tenía un montón de adherencias, por lo que había que estar pendiente de la evolución de la paciente.
Morales señaló que después de la operación, la doctora le hizo “el llanteo” a la paciente para corroborar que no había habido perforaciones ni escape de sustancia, por lo que una vez que se cercioró que todo estaba bien, cerró la herida, envió a la paciente a la sala y le dieron de alta en el tiempo reglamentado.

¡Creyeron que era gastritis!
“Cuando la paciente se fue, iba perfectamente bien”, agregó el médico, al referir que le dieron cita para siete días para valorarla y retirarle las puntadas, pero regresó tres días antes con dolor, náuseas y pérdida de apetito, sin embargo, nada evidenció que el problema estuviera relacionado con la cirugía, por lo que se manejó como una gastritis.
El médico confirmó que la paciente regresó con los mismos síntomas, por lo que la ingresaron para hacerle más exámenes.

Era infección
No obstante, la paciente presentó un cuadro infeccioso, por lo que le hicieron un ultrasonido transvaginal, examen que permitió descubrir que había líquido en el fondo del saco, que es la parte por donde la vagina drena, por lo que sospecharon que podría haber una posible ruptura visceral.
Cuando abrieron al abdomen, agregó el médico, vieron que en el lugar donde estaba el tumor se produjo una necrosis o muerte de tejidos, por lo que hubo fuga de material intestinal hacia la cavidad, lo que produjo una peritonitis, por lo que la paciente fue sometida a un lavado; tuvo dos paros cardíacos, después la enviaron a Cuidados Intensivos, pero la infección avanzó y contaminó otros órganos. Luego murió por fallo multiorgánico y cardiaco.

¿Cómo no iban a firmar?
El doctor Morales señaló que la familia de doña Ileana siempre estuvo informada de cada procedimiento médico y de los riesgos que conllevaba, además firmaron el consentimiento informado en las dos intervenciones.

No hubo impericia, pero hubo perforación
“Entendemos el dolor de la familia: cuando uno pierde a un ser querido obviamente trata de buscar culpables, pero en este caso yo puedo decir con certeza que no hubo impericia o negligencia médica, y que efectivamente hubo una perforación intestinal, que fue la causa de los demás eventos que la llevaron lamentablemente a la muerte”, apuntó el Gerente Médico de la Previsional de la Policlínica Oriental.
“Fue horroroso para la familia perder a un ser querido, pero no hubo horror en esta empresa ni tampoco errores en el manejo del caso”, concluyó el Gerente Médico de la Previsional, que dijo reúne todos los requisitos para prestar servicios de salud.