Nacional

Solicita partida con 101 años de retraso

* Es la persona de mayor edad que alguna vez haya gestionado este documento * Nació en Nandaime, fue inscrita, pero el libro fue quemado durante la guerra * “¿Acaso no nací, no existo pues, no soy ciudadana?”, pregunta la ancianita

Lizbeth García

Doña Mercedes Jacinta Noguera Bonilla impuso un récord en la historia judicial nicaragüense al convertirse, hasta ahora, en la persona con mayor edad que solicita una reposición de partida de nacimiento. El dos de mayo dice que cumplirá 101 años de vida, es decir, un siglo y doce meses de existencia.
Aunque su capacidad para hablar está un poco disminuida, al igual que su lucidez en algunas ocasiones, cuando le preguntan a doña Mercedes para qué quiere partida de nacimiento, la viejecita responde: “¿Y es que acaso yo no nací, no existo pues, no soy ciudadana?”
“La partida es un documento que lo legaliza a uno como persona. Aunque tenga cien años yo la necesito. Sí, estoy aquí, pero para las demás personas yo no existo”, insiste.
Merceditas, como la conocen sus vecinos en Las Américas Dos de Managua, nació en Nandaime “por gracia de Dios” un dos de mayo de 1906.
Sus padres fueron don José Nicolás Bonilla Pereira y doña Zulema de los Dolores Noguera Díaz, quienes la llevaron a la pila bautismal de la parroquia de Nandaime el tres de junio de 1906, cuando apenas tenía 32 días de haber nacido.
En ese mismo año, pero en julio, el presidente liberal José Santos Zelaya ordenó que se hiciera el primer censo del país, de tal forma que la recién nacida quedó censada como uno de los 505 mil 377 ciudadanos que Nicaragua tenía en ese entonces.
Pero doña Mercedes Jacinta no es la única longeva de su familia: sus hermanas Gertrudis y Mariana tienen 89 y 82 años, respectivamente, pero doña Mercedes es la más fuerte de todos porque todavía reza, canta y platica.

Hija natural
A pesar de que Mercedes Jacinta no fue reconocida por su padre porque era “hija natural”, su madre la inscribió con su apellido en el Registro Civil de Nandaime.
En sus años “mozos” Merceditas trabajó de distintas maneras para ganarse la vida, pero fue en 1930 aproximadamente que conoció a un telegrafista viudo llamado Ramón Morales Velásquez, originario de Matagalpa, del cual se enamoró.
Con Ramón procreó cuatro hijos, pero sólo sobrevive la última, Elvira Auxiliadora Morales Noguera, conocida en su barrio como “La Chilito”, quien tiene actualmente 57 años.
Después del terremoto de 1931, Mercedes Jacinta se vino a vivir a Managua, donde se ganó la vida enseñándole las primeras letras a los niños por tres córdobas a la semana. Cabe aclarar aquí que Mercedes Jacinta logró completar el cuarto grado de primaria “de la mano” de una maestra de señoritas granadina que la educó desde muy niña.
“La Chilito” reveló que para 1933 su madre pensaba casarse, pero tuvo una desavenencia con su único y más grande amor, y decidió separarse de él emprendiendo un viaje en tren hacia Granada durante el cual perdió el cofre en el que llevaba sus pertenencias, incluyendo la preciada partida de nacimiento que había tramitado especialmente para casarse. Finalmente la pareja se reconcilió, pero no hubo ninguna boda, sin embargo Mercedes Jacinta fue profundamente feliz con su compañero de vida, quien falleció en 1968.

La espera la mantiene con vida
Con el pasar de los años la anciana comprendió la importancia de tener una partida de nacimiento, y fue así que en 2002 su familia empezó a hacer las primeras gestiones en la comuna de Nandaime para obtener el documento, pero descubrieron que la guerra de insurrección de 1979 no sólo trajo la muerte física de muchas personas, sino la muerte civil de otras tantas porque se quemaron todos los registros de nacimiento antiguos hasta 1915.
“La Chilito” explicó que el proceso para que su madre recupere su ciudadanía ha sido tedioso y costoso porque a todos los sitios que iba, incluyendo el Consejo Supremo Electoral, le decían que tenía que llevar dos testigos que conocieran a su madre, requisito que era difícil de cumplir tomando en cuenta que la mayoría de sus conocidos ya están muertos.
O bien le solicitaban el acta de defunción de los padres de ésta, lo cual era más absurdo aún, porque éstos murieron hace más de un siglo.
También le pidieron una declaración jurada dando fe de que Mercedes Jacinta Noguera era quien decía ser. El día que la sacaron de su casa para ir a la oficina del notario, la anciana contrajo un catarro que casi se la lleva a la tumba, pero como es fuerte, resistió.
“Pero gracias a la fe de bautismo, yo logré sacar la negativa de la partida de nacimiento”, comentó doña Elvira Auxiliadora, quien con la asesoría del abogado Carlos García solicitó este año en el Juzgado Tercero Local Civil de Managua la reposición de la partida de nacimiento de su madre, proceso que aún no ha culminado porque aún el juez Javier Aguirre no ha emitido sentencia.
Doña Elvira reveló que aunque su madre ha sido una persona relativamente sana porque sólo padece de las enfermedades propias de las personas de su edad, como artritis, una leve sordera en uno de sus oídos, poca capacidad para mirar y caminar e infección en los riñones, la espera de la partida de nacimiento se ha convertido en una de las motivaciones en la vida de la centenaria anciana.
Aunque doña Mercedes Jacinta no piensa en la muerte aún, su hija asegura que la seguirá apoyando hasta conseguir la partida de nacimiento y la cédula de identidad si se puede, aunque sólo les sirvan a la hora que Dios en su infinita sabiduría llame ante su presencia a la ancianita.

Trámite debería
ser expedito
El abogado y profesor universitario Carlos García Prado explicó que la reposición de partida de nacimiento se realiza cuando una persona no tiene inscrito su nacimiento.
Para tramitarlo primero hay que pedir la negativa de inscripción en el Registro Central del Estado Civil de las Personas o en el Registro Civil del municipio de nacimiento. Luego se solicita la reposición con la negativa de inscripción adjunta, en el Juzgado Local o Único del municipio de nacimiento o residencia. En el caso de doña Mercedes Jacinta también adjuntaron la fe de bautismo, dos testigos y el cuestionario para los mismos.
La ley establece tres días para la emisión de la resolución donde se deniega o aprueba la reposición. Cuando ya hay una resolución judicial ordenando la reposición, ésta se debe inscribir en el Registro del Estado Civil del municipio de nacimiento.
Los entendidos en la materia revelaron que antes, cuando la reposición de una partida de nacimiento se consideraba un trámite administrativo, el proceso era más expedito. Ahora se tramita como un juicio sumario que debería de resolverse mediante el procedimiento de 3-8-3 (tres días para demandar, ocho para recabar pruebas y tres para dictar sentencia), pero a veces el proceso puede durar meses.
Doña Elvira Auxiliadora Noguera opinó que el trámite debería ser más expedito para las personas de la tercera y la cuarta edad, porque ellas constituyen un ejemplo para algunos jóvenes que pese a tener juventud y facilidades no se preocupan por tener los documentos que los acrediten como ciudadanos de Nicaragua.