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Decenas de inmigrantes raptados en México

* Integran la mafia policías municipales, traficantes de personas e incluso mareros * Este nuevo peligro se suma a las agresiones, robos y violaciones que sufren los migrantes

México / Oaxaca / AFP
Decenas de centroamericanos indocumentados fueron secuestrados en el estado mexicano de Oaxaca (sur) desde diciembre por una mafia integrada por policías municipales, traficantes de personas e incluso mareros, denuncia el sacerdote católico Alejandro Solalinde.
El último incidente ocurrió el pasado miércoles, cuando un grupo de inmigrantes presenció a una banda de seis jóvenes armados que violentamente se llevaban a bordo de una camioneta a cuatro compañeros, cuya identidad y nacionalidad se desconoce. El incidente tuvo lugar a unos 200 metros del albergue católico para inmigrantes situado en Ciudad Ixtepec, a unos 270 km de la capital de Oaxaca.
Este refugio, en el que Solalinde ofrece agua y comida a los inmigrantes, está situado junto a la estación del ferrocarril en el que cada año miles de centroamericanos viajan, peligrosamente colgados del exterior de los vagones, desde el estado de Chiapas (sureste, fronterizo con Guatemala) hacia el norte, con el objetivo de llegar a Estados Unidos.
El sacerdote, encargado diocesano de la Pastoría de la Movilidad Humana para una treintena de diócesis de varios estados del sur y del este de México, asegura que el secuestro del miércoles no es el primero del que le informan los inmigrantes.
Los plagios, un nuevo peligro que se suma a las agresiones, robos y violaciones que sufren los migrantes que cruzan México para alcanzar el 'sueño americano' (frecuentemente por parte de la Policía mexicana), comenzaron en diciembre, recuerda el religioso. Desde entonces, se enteró de al menos media docena de casos más, en algunos de los cuales fueron raptados 12 y hasta 20 personas en cada ocasión.
"Los indocumentados refieren que el primer secuestro fue el 12 de diciembre, y hasta este momento son ya seis, entre ellos el secuestro de unas jovencitas salvadoreñas, de las que ya no se supo nada", sostiene. El móvil, indica, es pedir un rescate a los familiares de las víctimas.
Los hechos no son denunciados por el resto de los inmigrantes porque éstos corren el riesgo de ser detenidos y devueltos a sus países de origen, tras pasar una temporada más o menos larga en uno de las deficientes estaciones migratorias de México. Solalinde sí ha denunciado algunos casos, incluido el del pasado miércoles, ante la Procuraduría federal, pero hasta ahora no se conoce ningún avance en las investigaciones.
"Ya no son los organizadores grandes que secuestraban a los indocumentados para pedirles dinero a sus familiares, sino que ahora es una banda pequeña de chiquillos armados que están cometiendo estos delitos", opina el cura.
Pero además, "en el tráfico de ilegales y en estos secuestros hay una colusión más amplia, es una mafia en donde están metidos algunas maras, los 'polleros' (traficantes de ilegales) y gente de la seguridad pública municipal", añade.
En enero, el secuestro de 12 indocumentados provocó la indignación de un centenar de compañeros, quienes, armados con machetes y palos, se enfrentaron con policías municipales de Ciudad Ixtepec.
Fueron brutalmente reprimidos por los agentes, que detuvieron a varios de ellos, incluido al propio Solalinde, los subieron a una patrulla a empujones, puntapiés y culatazos y los encerraron en la cárcel municipal.
Apenas dos semanas después de asumir el poder, el presidente Felipe Calderón se comprometió a "respetar los derechos y la dignidad de quienes provienen de Centro y Sudamérica y cruzan por nuestra frontera sur", como exige el gobierno de México a Estados Unidos con sus connacionales en ese país, a la vez que, según diversas ONG, intensificaba las operaciones contra la inmigración ilegal. Durante 2006, fueron detenidos en México 182.715 migrantes indocumentados, la mayoría de ellos centroamericanos.