Nacional

Asesinato del Dr. Boccardi “todavía se está investigando”


Valeria Imhof

El caso del médico italiano asesinado hace cuatro años aún “no está cerrado”, dijo ayer el comisionado Alonso Sevilla, jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional.
“Éste es un hecho que sigue abierto para la Policía Nacional, son expedientes que la Policía nunca los cierra porque son casos de mucha relevancia”, expresó Sevilla a EL NUEVO DIARIO, quien además reconoció que ha sido un caso bastante difícil para la Policía Nacional.
El doctor Marco Boccardi fue hallado muerto frente a la playa de Tolesmaida, en Buenos Aires, Rivas, el dos de marzo de 2003. El forense comprobó que el médico italiano, quien había llegado a Nicaragua en los años 80 atraído por la Revolución Popular Sandinista, murió por asfixia mecánica, en este caso, sofocación externa
“No hemos tenido hasta la fecha el éxito que nosotros deseáramos, pero sí queremos ratificarle a la familia que la Policía Nacional tiene el expediente abierto, continúa haciendo las investigaciones y nuestro mayor esfuerzo es dar con las personas que pudieron haber cometido este hecho”, externó.
Al ser encontrado por las autoridades, Boccardi llevaba una mochila con piedras que colgaba de sus hombros, la que los asesinos utilizaron con la clara intención de que su cuerpo se hundiera en el Lago Cocibolca para que nadie lo encontrara.
“El cuerpo apareció en el agua --esto dificulta un tanto la investigación-- y el estado en que estaba son aspectos que jugaron en contra de la efectividad que la Policía pudo tener en su momento, pero eso no significa que nos hayamos dormido en los laureles”, subrayó Sevilla.
El vocero policial dijo que se investigó a una serie de personas y situaciones, “pero no hemos tenido la suficiente evidencia para decir equis persona lo hizo o cómo fue”. Tenemos muchas hipótesis, pero no las podemos comprobar”. manifestó. Pardo Antonio, de 19 años, hijo del Dr. Boccardi y quien reside en Italia, pide que se reabra el caso para conocer las circunstancias en que mataron a su papá, confiando en que el nuevo gobierno de Nicaragua hará todos los esfuerzos posibles para el esclarecimiento del hecho.
Mientras tanto, las circunstancias del crimen siguen siendo un misterio, pues ¿quién querría dañar a un médico que sólo se dedicaba a atender a los pobres? Una interrogante que tanto su hijo como las personas que conocieron al Dr. Boccardi se hacen sin encontrar, cuatro años después, ninguna respuesta.