Nacional

“Nobel de la Paz lo merecía Presidente de El Salvador”

* Sigue defendiendo programa nuclear de Irán y ofrece la Casa Mamón también al Parlatino * Agradece ayuda a Taiwan, pero considera inevitable que termine formando una sola república con China Continental

Esteban Solís

El presidente Daniel Ortega calificó anoche de terrible y doloroso que Costa Rica sea el gran ausente en el proceso de integración centroamericana, y hasta cuestionó el hecho de que su presidente Oscar Arias, haya obtenido el premio Nobel de la Paz tras la firma de los acuerdos en agosto del 87.
Durante su intervención en la sesión solemne del Parlamento Centroamericano (Parlacén) efectuada en Managua, Ortega dijo: “No tenemos aquí a Costa Rica, qué terrible, qué doloroso, y nos decimos democráticos, y asumimos compromisos y ganamos laurel y luego nos olvidamos de los compromisos”.
Ante esa situación, el mandatario nicaragüense dijo que quien merecía ese reconocimiento, el Nobel de la Paz, era el ya fallecido presidente de El Salvador Napoleón Duarte.
Ortega abordó diferentes temas ante los legisladores unionistas, destacando la defensa que hizo de Irán a producir energía a través de la construcción de plantas atómicas. Se preguntó: ¿Irán no tiene derecho a construir plantas atómicas para construir energía, pero Estados Unidos sí?
El presidente dijo que los Estados Unidos no tienen autoridad moral para decirle a Irán que no produzca energía a través del enriquecimiento de uranio, tras recordarle a los norteamericanos las decenas de miles de muertes y víctimas que provocaron las bombas lanzadas por ellos contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.
No obstante, y a pesar de las expresiones desafiantes del mandatario estadounidense George Bush, se resiste a creer que vaya a abrir un nuevo frente de guerra porque sería el hundimiento de su Administración.
El jefe de Estado, que se pronunció a favor del fortalecimiento del Parlacén y de la Corte Centroamericana de Justicia, dos instrumentos del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), anunció que ambos asuntos los discutirá con sus colegas del área durante la próxima cumbre de mandatarios, posiblemente a mediados de abril en Tegucigalpa.
Agradece ayuda a Taiwan, pero cree que terminará unido a China
Ortega, que exaltó los momentos excepcionales que vive no solamente Centroamérica, sino Latinoamérica en la lucha por la unidad, se refirió al tema de las dos chinas, Taiwan y la China Continental. Sobre Taiwan destacó la cooperación de esa pequeña isla, y recordó las afinidades políticas e ideológicas con la China Popular, sin embargo, cree que al final habrá una sola China.
A propósito de Taiwan, el Presidente también recordó que la antigua Casa Presidencial, donde sesiona provisionalmente el Parlacén, fue donada por los taiwaneses, y que ahora se le ha bautizado con el nombre de “Casa Mamón”, término que le ha gustado al mandatario.
Pero reiteró que no se va a trasladar a ese local porque es muy costoso, y lo ofreció para la sede del Parlacén y del Parlatino, porque el gobernador de Sao Paulo, Brasil, está pidiendo que desalojen ese local.
Al evento de anoche asistió, entre otras personalidades, el alcalde de Managua Dionisio Marenco, a quién el presidente llamó “mi hermano”, dejando atrás lo de “zapatero a tus zapatos”, frase que utilizó la semana pasada para callar al edil capitalino que lo criticó por despachar en la Secretaría del FSLN los asuntos de Estado.