Nacional

“Clonadores” de tarjetas admiten su culpabilidad


Lizbeth García

Dos salvadoreños que en diciembre del año pasado fueron acusados por tres delitos derivados de la clonación de tarjetas de crédito, este martes admitieron los hechos ante el juez Cuarto Penal de Juicio de Managua, Jaime Alfonso Solís, a cambio de la pena mínima de tres años de cárcel.
El juez Solís citó a Edgard René Valenzuela Sierra, de 40 años, y a Jaime Eduardo Valverde Rodríguez, para escuchar sentencia ayer miércoles, porque la ley establece que una vez que los acusados han admitido los hechos, la autoridad judicial tiene 24 horas para emitir el fallo condenatorio, que en este caso sería la pena mínima porque así lo solicito la Fiscalía.
Estrategia de la defensa
Al parecer, la estrategia de la defensa es sacar de prisión a los extranjeros cuando éstos hayan cumplido la mitad de esa pena mínima, por medio de la suspensión de la ejecución de la condena.
Los hechos que los acusados admitieron, ocurrieron el 13 de diciembre de 2006, cuando empezaron a hacer compras en Galería Simán, Metrocentro y Plaza Las Ameritas, con 17 tarjetas de American Express, clonadas a nombre de Javier Ventura, Carlos Armando Mendoza, Carlos Díaz y D. Harrison, quienes se dieron cuenta de la estafa cuando el Banco de Crédito Centroamericano los llamó para cerciorarse de si en realidad habían hecho esas compras.
Aunque la acusación que en su momento presentó la Fiscalia no establecía el monto estafado al banco por medio de la falsificación de las tarjetas, las compras que los imputados hicieron sumaban más de 171 mil córdobas en ropa, maletas, joyas y hasta sistemas de posicionamiento global GPS, que permiten ubicar en cualquier parte del mundo hasta barcos y aviones.
Huyeron de Nicaragua
Por estos mismos hechos, la Policía estaba investigando a Abel Augusto Gallardo Castañeda, “El Pana”; a José Luis Safie Estratengian y a Karla María Márquez Señaz o Francesca Duwong, pero no fueron ni apresados ni acusados porque huyeron de Nicaragua inmediatamente después de la captura de los dos salvadoreños, que al igual que los primeros ingresaron al país el 12 de diciembre de 2006 y se hospedaron en el Hotel Las Mercedes.
La sospecha de la Policía es que las personas que huyeron eran los cabecillas de una banda que operaba a nivel centroamericano.