Nacional

Un discapacitado nica ante la ONU

* Hablará en nombre de 650 millones de afectados en todo el mundo * A los 19 años, estudia Derecho, y ha vencido muchas limitaciones * Los padres de Mauricio también son un ejemplo que inspira y educa

Yahoska Dávila

Estudia primer año de Derecho y no es el mejor orador que existe en Nicaragua, pero fue escogido por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia en el Mundo (Unicef) y la Asociación de Padres de Familias con Hijos Discapacitados (Los Pipitos), para que este 30 de marzo, represente a más de 650 millones de personas con discapacidad en el mundo ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU).
Mauricio Gutiérrez González se propone concienciar a los 180 países miembros sobre la necesidad de firmar un tratado internacional que proteja los derechos y garantía de las personas con discapacidad, y desde que lo seleccionaron entre todos los países donde tiene presencia la Unicef, no ha despegado su vista de los acuerdos que propone esta Convención.
“El hecho de intervenir ante la Asamblea Nacional de las Naciones Unidas es una gran responsabilidad. Mi exposición estará basada en sensibilizar al mundo entero sobre la importancia que tiene aprobar la Convención, y sería un reto y satisfacción personal y de las organizaciones a las que voy representando (Unicef y Los Pipitos) el hecho de que sea Nicaragua el primer país en firmar dicha Convención. De cara a lo que el Gobierno ha dicho sobre el área social… ésta sería la mejor manera de demostrarlo”, expresó.

El viernes a las diez
Este viernes a las 10 de la mañana, Mauricio, estudiante universitario de 19 años, afectado por parálisis cerebral desde su nacimiento, llevará la voz cantante de todo este sector ante la Asamblea General de la ONU.
“Me siento orgulloso y prometo que daré lo mejor de mí”, expresó el muchacho, cuya característica más visible es la discapacidad motora de sus piernas. “Se arrastraba por el suelo porque sus piernas y rodillas se cruzaban. Nos costó mucho asimilar la situación, y la única decisión que su mamá y yo tomamos fue la de no rendirnos ni doblegarnos ante la adversidad”, relata Mauricio Gutiérrez Escorcia, el padre del muchacho.
“Aceptarlo como era fue un paso muy grande, y ese es el primer obstáculo de todos los padres y madres que tienen la experiencia de nosotros. Buscamos ayuda sicológica, lo superamos, y tomamos la decisión de apoyarlo para que saliera adelante”, agrega.
Desde primaria hasta secundaria la lucha fue larga y llena de incomprensiones en el camino, “pero no dolorosa --opina don Mauricio-- porque nos hemos encontrado con gente bondadosa de gran calidad moral y espiritual”.

Madre aprendió fisioterapia
Doña Jazmín González, madre de Mauricio, aprendió fisioterapia para ayudarle al ciento por ciento de sus capacidades. El padre dice que ella, como madre, es la que más ha estado al frente de la situación. “Ella ha dedicado a Mauricio toda su vida, pero yo como padre he estado detrás de él para apoyarlo y hacerlo fuerte. Nadie debe sentir lástima de sí mismo porque destruye su vida poco a poco, y ese es el principal lema que le he transmitido”, declara Mauricio padre.
El joven que pronto disertará ante la Asamblea General de la ONU, recuerda la crueldad de sus experiencias estudiantiles desde primaria, pero esos capítulos mejor no los detalla porque preferiría olvidarlos. Sólo dice que para coronar su secundaria pasó por siete escuelas en las que experimentó, desde amor, hasta los mayores sufrimientos.
Su padre, muy orgulloso, nos contó que se graduó el año pasado en el Colegio “Eduardo Contreras”, y entonces “nos dio el gran orgullo de pronunciar las palabra de clausura, como uno de los mejores estudiantes”.
Pero Mauricio también ha dado otras sorpresas sucesivas a sus padres. Desde ser el niño símbolo del primer teletón, hasta viajar y hablar ante la Asamblea General de la ONU. “El delegar a nuestro hijo tan grande responsabilidad, es una tarea más”, suspira.

Aconseja a padres
Don Mauricio exhorta a los padres de niños con capacidades diferentes, a que se les quite la vergüenza. “Mauricio se arrastraba en el suelo. Él tenía mayores niveles de discapacidad de los que tiene ahora. No podía ni usar andarivel, y eso era muy duro para nosotros. Pero decidimos entregarnos a él, y sacarlo adelante”.
Para obtener este logro grande en Mauricio, sus padres acudieron a especialistas que le operaron sus piernas y sus rodillas. “Yo pido a los padres que no sientan pena por sus hijos con discapacidades, sino más bien que los ayuden a luchar y que les proporcionen la atención médica adecuada. Y que cuando tengan dudas, temores y angustias por el hijo que tienen, que busquen atención especializada para entender los problemas”.
En efecto, Jazmín y Mauricio acudieron varias veces al psicólogo, pues no aceptaban a su hijo, y además, no hallaban la manera de ayudarle. El gran ejemplo que esta familia asimiló como una inspiración, es el caso de muchos jóvenes con síndrome de Down que a punta de lucha y de acompañamiento familiar, han llegado a ser programadores de software.
Este año, Mauricio ha emprendido la carrera de Derecho en la Universidad de Managua, donde la meta de coronarse como uno de los mejores abogados. “No sólo vale graduarse de abogado, sino demostrar que soy bueno”, proclama.
Su esfuerzo en el aprendizaje es un ejemplo vivo de esperanza, de lucha y superación. “Le enseñamos que lea mucho, y su mamá lo impulsa a leer bastante, porque ser abogado no es fácil. A veces quiere dedicarle muchos ratos al nintendo, como todo joven, pero entonces interviene su mamá explicándole sobre el valor que tiene el tiempo en las metas de una persona”.

El mundo le dará fuerza
Mirna Bravo, presidenta de Los Pipitos, refiere que Mauricio, desde que llegó a la fundación, ha dejado huellas de su valor como ser humano. “Lo menos que deben hacer estas personas es rendirse, porque las otras personas no las creen capaces. Pero todos ellos son capaces de lograr lo que se propongan”.
Para que las personas tengan un mejor acompañamiento en el ejercicio de sus derechos, Mauricio considera que es importante aprobar esta Convención de Naciones Unidas, “porque así el Estado tendrá herramientas jurídicas, además de la Ley 202 (Ley de Prevención, Rehabilitación y Equiparación de Oportunidades para las Personas con Discapacidad) para velar con propiedad por los derechos de nosotros”.
Admite estar un poco nervioso, pero en su voz se denota la seguridad y la responsabilidad que lleva ante los todos los países. “El hecho de representar al mundo y hablar sobre esto: la no discriminación y otras cosas que afectan a este sector vulnerable, me quitará todo nerviosismo, se los aseguro”, señaló.

Así será la Convención
La Convención será virtualmente un nuevo tratado de derechos humanos que protegerá a los 650 millones de personas con discapacidad que viven en el mundo y se abrirá a la firma en Naciones Unidas el próximo 30 de marzo.
Más de 40 países han indicado ya que firmarán la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad cuando se abra a la firma por los estados y las organizaciones regionales de integración, en una ceremonia solemne que se celebrará en el Salón de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Se prevé que muchos más anuncien su intención en las semanas que precederán al acto de firma.
En su esencia, la Convención garantiza que las personas con discapacidad disfruten de los mismos derechos que las demás y sean capaces de vivir sus vidas como ciudadanos por derecho propio para que puedan hacer valiosas contribuciones a la sociedad, si se les brinda las mismas oportunidades.
La Convención abarca derechos tales como la igualdad, la no discriminación y la igualdad de reconocimiento ante la ley; la libertad y la seguridad de la persona; la accesibilidad, la movilidad personal y la vida independiente; el derecho a la salud, al trabajo y a la educación; y la participación en la vida política y cultural. El tratado entrará en vigor cuando sea ratificado al menos por 20 estados.
Se prevé que organizaciones de personas con discapacidad de todo el mundo asistan a la ceremonia. El conjunto de organizaciones que se ocupan de las personas con discapacidad a escala mundial se aunó para luchar en favor de un tratado concreto que reconociera sus derechos.

Aplicación será progresiva
La Convención exhorta a llevar a cabo una modificación verdadera mediante una legislación eficaz y un cambio de actitud. Los 45 países que han promulgado algún tipo de legislación en este campo, ya han demostrado que los cambios en la esfera de los derechos de las personas con discapacidad se producen con mucha mayor rapidez cuando existen leyes.
En la Convención se señala que la aplicación será progresiva, y no se exhorta a los gobiernos con dificultades presupuestarias a que paguen cosas que no pueden costearse. Pero se establecen medidas mínimas para respetar la dignidad humana básica, así como objetivos a más largo plazo para lograr la plena integración.
También se abrirá a la firma un Protocolo Facultativo sobre comunicaciones, de 18 artículos, que permitirá a los particulares y a los grupos presentar sus reclamaciones sobre presuntas violaciones de sus derechos a un comité de expertos, una vez agotados los procedimientos de recurso a escala nacional.
El acto se celebrará de las 10 a las 13 horas --tiempo de Nueva York--, en la Asamblea General.
En la ceremonia harán uso de la palabra la Sra. Asha-Rose Migiro, Vicesecretaria General; la Sra. Louise Arbour, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y Yannis Vardakastanis, portavoz del Centro Internacional de la Discapacidad.
Posteriormente, a las 15.00 horas, se celebrará un diálogo de alto nivel sobre la aplicación de la Convención, en que oradores y expertos abordarán cuestiones políticas y técnicas de interés.