Nacional

Sigue humillación a auditores del Inatec

* El empistolado todavía no los deja entrar a sus oficinas

Luis Galeano

El auditor interno del Instituto Nacional Tecnológico (Inatec) Carlos Largaespada, insistió en reunirse con los contralores para hablar de la manera en que su titular, Dámaso Vargas, ha violentado sus derechos humanos al ordenar que un hombre armado no les permita ingresar, y tratar a los que se encuentran en el edificio como que estuvieran en una cárcel.
Largaespada, en un carta enviada a los colegiados recientemente, describe la manera en que Vargas ha hecho caso omiso de la Circular Administrativa del 4 de enero, en la cual se deja claro a las autoridades del Gobierno saliente y las nombradas por el entrante, que el personal de Auditoría Interna de cualquier entidad no puede ser despedido si no se cuenta con el visto bueno de ellos.
“Quiero recalcar que aún se encuentra ubicado de manera permanente dentro de la oficina (de Auditoría Interna) un vigilante que impide a los auditores encargados el uso de las computadoras de escritorio asignadas a ellos para la elaboración y corrección de informes de auditoría, tampoco permite el acceso a los archivos donde se encuentran papeles de trabajo y papelería de uso habitual”, señala la misiva de Largaespada.
Agrega que la situación lesiona los derechos de los trabajadores de Auditoría Interna y viola el principio de libre movilización de los individuos consignado en la Constitución, además, que lesiona la honra y reputación de los que trabajan en esa oficina.
“Se nos está dando prácticamente el tratamiento de reclusos cuyos movimientos deben ser vigilados todo el tiempo, lo que se convierte en una peligrosa y marcada violación a nuestros derechos individuales”, dice la misiva.
No entrega viáticos para presionar
Es por ello que reiteró su petición de reunirse con ellos para exponerles “a viva voz” todas y cada una de las situaciones anómalas y presiones, “por ejemplo: falta de entrega de viáticos a los auditores” a la que el personal de Auditoría Interna del Inatec está siendo sometido” por las nuevas autoridades sandinistas.
Los colegiados decidieron el jueves de la semana pasada solicitarle a Vargas una explicación sobre la decisión de no permitir a Largaespada la libre entrada a su centro de trabajo.
Largaespada y los miembros del equipo de Auditoría Interna de Inatec fueron despedidos por Vargas días después que asumió el gobierno sandinista, a pesar de que la Ley Orgánica de la Contraloría establece que los auditores internos podrán ser removidos de su cargo sólo cuando el ente fiscalizador lo autorice.
Ayer nuevamente buscamos la versión de Vargas, pero en sus oficinas nos dijeron que se encontraba fuera de la entidad. Le dijimos a quien respondió de qué se trataba, para ver si nos respondía la llamada, pero eso no ocurrió.