Nacional

Hombre armado contra auditor


Luis Galeano

El director Ejecutivo del Instituto Nacional Tecnológico (Inatec), Dámaso Vargas, mantiene a un hombre armado en la entrada de la Dirección de Auditoría de esa entidad para evitar que su auditor interno, Carlos Largaespada, ingrese a hacer su trabajo.
Así lo denunció el mismo auditor interno ante los contralores colegiados, quienes ayer decidieron solicitarle a Vargas una explicación sobre la decisión de no permitirle a Largaespada la libre entrada a su centro de trabajo.
Largaespada y los miembros del equipo de Auditoría Interna de Inatec fueron despedidos por Vargas días después que asumió el gobierno sandinista, a pesar que la Ley Orgánica de la Contraloría establece que los auditores internos podrán ser removidos de su cargo sólo cuando el ente fiscalizador lo autorice.
“Dice el auditor interno que el señor Dámaso Vargas desde que llegó como titular de Inatec puso a un CFP armado para que no dejara entrar a los trabajadores de Auditoría Interna, supuestamente para resguardar documentación”, señaló el vicepresidente de la Contraloría, Lino Hernández.
“Nosotros decidimos enviarle una comunicación a Vargas con copia al presidente Daniel Ortega, en la que le planteamos que respete lo que señala la Ley Orgánica y que reintegre a estas personas a sus puestos porque para nosotros no están despedidos”, añadió Hernández.
Agregó que Vargas puede tener razones para desconfiar del equipo de Auditoría Interna, pero que en ese caso lo que debería de hacer es plantear el caso al Consejo de colegiados para que se realice una evaluación del trabajo que han realizado, y luego tomar una decisión sobre el asunto.

Argüello Poessy: “No es te corro porque quiero”
Por su parte, el contralor Guillermo Argüello Poessy señaló que Vargas no puede pasar por encima de la Ley Orgánica de la entidad fiscalizadora, y que si insiste en su posición, valorarían la posibilidad de sancionarlo.
“Nuestra ley protege la independencia de los auditores internos, aquí no es asunto de caprichos, no es que te vas porque quiero, es asunto de respeto a la ley; y el señor Vargas debe saber que no puede despedir a los miembros de la Auditoría Interna sin que nosotros lo autoricemos”, dijo.
Indicó que en caso de que Vargas insista en no dejar ingresar a su trabajo a Largaespada, procederían a solicitar apoyo a la Fiscalía “para intentar alguna acción de tipo penal”, ya que las decisiones que tomen en el ente fiscalizador se limitarían a asuntos administrativos.
“El señor Vargas no sólo quiere impedir la entrada del auditor interno, sino que quiere imponer su voluntad violentando la ley”, dijo el colegiado.
Ayer intentamos hablar con Vargas, pero en sus oficinas nos respondieron que no se encontraba en la institución. Largaespada y su equipo de Auditoría Interna fueron parte de los centenares de trabajadores del Estado despedidos por el gobierno sandinista a los pocos días de asumirlo, el pasado 10 de enero.