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Contraloría percibe “malos olores” en cuentas PDDH

* Dice que por orden de Cabezas ni caso le hacen * Se perdió ofrecimiento inglés para cárcel en RAAS

“Ese muerto no lo cargo yo”. Con esa frase, el subprocurador de Derechos Humanos, Adolfo Jarquín Ortel, pretendió distanciarse de los señalamientos por irregularidades en el uso de los recursos de la institución encontrados en un informe de avance de auditoría que realiza la Contraloría General de la República en la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.
Jarquín Ortel aseguró que desde que asumió el cargo como Subprocurador jamás ha tomado una decisión administrativa, porque sencillamente el procurador Omar Cabezas ha instruido a todo el personal de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos a no atender solicitudes que emanen del despacho del Subprocurador.
“Yo soy responsable de mis actos, pero no voy a ser responsable por actos de otros”, dijo Jarquín Ortel, quien aseguró que en los señalamientos en su contra “hay un sesgo político”, sin dejar claro de quién procede ese interés de involucrarlo en supuestos actos de corrupción.
“Si yo he participado en la administración, contratación de personal, despido de personal, planes y seguimientos, pues yo sería responsable de eso”, dijo el Subprocurador, quien reconoció que en la Procuraduría nadie le hace caso. “Si yo doy una instrucción aquí nadie me hace caso”, se quejó, tras afirmar que la actitud “totalitaria, dictatorial y autocrática” de Cabezas lo tiene marginado en una oficina sin derecho ni siquiera a contratar su propio personal.

Carta aclaratoria
Jarquín Ortel informó que había hecho llegar al Consejo Superior de la Contraloría General de la República una carta en la cual se queja que la Contraloría “está violando las normas gubernamentales que como funcionario público afectan mis derechos humanos y constitucionales”, al no hacer de su conocimiento el informe parcial sobre la auditoría que se practica en la Procuraduría.
“Hay un informe parcial emitido por ese Consejo Superior de Control de la República del cual jamás me han notificado para tomar mi opinión sobre estos supuestos hallazgos”, asegura Jarquín Ortel en la carta enviada a la Contraloría General de la República.
En su carta, el Subprocurador de derechos humanos, responsabiliza al procurador Omar Cabezas y lo señala de ser la única persona “que ha tomado decisiones y que inclusive cuando le ha tocado ausentarse de sus funciones, se ha llevado el cargo al exterior, para desde ahí estar tomando decisiones y dirigiendo esta institución”.
Jarquín Ortel explica en la carta que a pesar de las prerrogativas que debería tener como Subprocurador, “el combustible, el celular, gastos de papelería y hasta el papel higiénico tengo que comprarlo”.
“Hay una mala administración del procurador Cabezas”, aseguró Jarquín, quien pidió a la Contraloría aclare ante la opinión pública los señalamientos en su contra y remita las copias del desarrollo de la auditoría.

Su propia procuraduría
Según el Subprocurador, durante se ha mantenido en el cargo jamás ha sido informado ni ha firmado ninguna resolución que haya emitido Omar Cabezas en nombre de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.
En tal sentido, según Jarquín, todas las resoluciones que ha emitido la Procuraduría carecen de legalidad en tanto no están ratificadas por el Subprocurador. “He sido marginado, una resolución tiene fuerza legal cuando va conjunta”, señaló.
Puso como ejemplo que el despacho del Subprocurador asumió el caso de Canda, pero de pronto Cabezas llegó y se lo quitó. “Me quitó el caso y lo asumió él”, dijo Jarquín, quien recordó que él como Subprocurador no fue tomado en cuenta sobre la posición de la Procuraduría en el caso de la aprobación del artículo del Código Penal que receta cárcel para los que roban energía eléctrica, agua y telefonía.
“Él dijo que se pronunciaba a favor de nacionalizar la energía eléctrica, yo no estoy de acuerdo en eso, no tomó en cuenta mi opinión”, dijo el Subprocurador.
Pero además, Jarquín culpó a Omar Cabezas de obstaculizar un proyecto de construcción de penales en la Costa Atlántica. Recordó que como parte del trabajo del despacho del Subprocurador se dispuso realizar un viaje por la Costa Atlántica para visitar todas las cárceles. “Quería llamar la atención de la sociedad civil sobre el estado de las cárceles”, afirmó.
En ese recorrido salió el ofrecimiento de Inglaterra para construir dos penales. “A él (Omar Cabezas) no le gustó que anduviera metido en eso, y se perdió esa posibilidad de construir un penal en Bluefields”, dijo Jarquín.