Nacional

Cónsul en Liberia perece en volcón

*También falleció tía de su esposa, quien milagrosamente no sacó ni un rasguño **Ricardo Selva había retornado a León para asistir a misa de aniversario de su mamá el pasado jueves

Lesber Quintero

OCHOMOGO, RIVAS
Ricardo Selva González, cónsul de Nicaragua en Liberia Costa Rica, pereció trágicamente ayer al volcarse el vehículo en que viajaba de la ciudad de León hacia el vecino país del sur, en compañía de su esposa María José Pérez, de 27 años, y la tía de ésta, Aura Munguía Molina, quien también falleció producto del accidente.
Según María José, el accidente ocurrió a las 12:15 de la tarde, cuando circulaban cerca del puente de Ochomogo, a la altura del kilómetro 82 de la Carretera Panamericana. “Ahí se ‘ponchó’ una de las
llantas delanteras de la camioneta Four Runner, blanca, en que viajábamos, y luego sólo recuerdo que salimos de la vía dando volteretas hasta llegar a dar contra un árbol”, dijo en medio de su dolor, tras conocer que había perdido a su marido y a su tía.
Miembros del cuerpo de bomberos de Rivas, señalaron que cuando llegaron al lugar del accidente, los tres pasajeros ya habían sido recatados de los restos del vehículo, y que los habían trasladado al hospital de Rivas, pero en el trayecto pereció don Ricardo, de 58 años, y minutos después expiró Munguía Molina cuando le hacían una toma de rayos X.
La muerte del cónsul se debió a un politraumatismo severo, y la de Munguía Molina debido a un trauma cráneo encefálico, más politraumatismo generalizado.
Los cadáveres fueron trasladados en horas
de la noche de la morgue del hospital de Rivas hacia la ciudad de León, de donde son originarias las víctimas.
Cónsul viajó a León por misa de su mamá
Cabe destacar que milagrosamente María José resultó ilesa y sin un rasguño, por lo que cree que Dios la protegió. “Me cubrió el manto del Señor, porque la verdad es que es un milagro de Dios que yo esté aquí”, explicó, tras agregar que tenía cuatro años de estar casada con el cónsul.
Así mismo, reveló que su esposo y ella se trasladaron de Liberia a León, el pasado jueves, ya que “él quería estar presente en la misa de aniversario de su mamá, y ayer regresábamos a Liberia y traíamos a mí tía de paseo, pero ocurrió la tragedia. Nunca me imaginé esto”, concluyó la hoy viuda, quien no tuvo hijos con don Ricardo.