Nacional

Secuela de desastre cafetalero

**Hablando como productor más que como Ministro, considera que otros rubros amortiguan la caída del “Grano de Oro” **Fiallos agrega que hay sectores que aún no comprenden las políticas que trata de impulsar el gobierno

Gustavo Alvarez

Si existe algún tipo de desaceleración económica en Nicaragua, se debe a la caída en la producción de café del ciclo 2006-2007, como consecuencia del desastre en que dejó al sector cafetalero la crisis de precios que se vivió hace varios años, según las consideraciones del productor y funcionario de gobierno, Álvaro Fiallos.
Aunque Fiallos es director del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), aclaró a EL NUEVO DIARIO que sólo podría brindar declaraciones como productor y miembro de la Unión Nicaragüense de Agricultores y Ganaderos (UNAG), porque corresponde a otras instancias del gobierno explicar su posición oficial sobre el tema.
El economista Sergio Santamaría, directivos de la Cámara de Comercio y comerciantes del Mercado Oriental, confirmaron a EL NUEVO DIARIO la existencia de señales que indican una desaceleración económica, como son las bajas ventas y un menor dinamismo en sectores como construcción y servicios.
Santamaría dijo que entre los factores que están provocando esta desaceleración están los discursos ambivalentes muy retóricos y la ausencia clara de definir cuál va a ser el papel que el Estado va a tener en la actividad económica, además de otros aspectos de tipo económico y climático.
La Cámara de Comercio reportó una caída del 50 por ciento en las ventas del comercio de las ciudades del norte del país, pero también una disminución en el ritmo de las ventas de largo y mediano plazo, como vehículos y casas.
El economista Sergio Santamaría aseguró también a EL NUEVO DIARIO, que el petróleo venezolano no ha tenido ningún impacto en los precios de los combustibles, y más bien, aunque el precio internacional del crudo baja en algunas semanas, en Nicaragua se aplican alzas, lo que indica que no existe una correspondencia entre el precio internacional y el local.
Asimismo, Ermis Morales, directivo de los panificadores, aseguró que este sector está experimentando una caída de alrededor del 20% de las ventas, mientras que comerciantes del Mercado Oriental consideran que la caída es aún mayor.
Por su parte, Álvaro Fiallos, hablando en representación de la UNAG, consideró que la caída de la producción de café de cerca de 1 millón de quintales, lo que representa la mitad de lo producido en el ciclo anterior, significa un montón de dinero que forzosamente tiene que provocar una disminución de la actividad económica.
No hay indicadores
Dijo que el efecto del café se ha combinado con la inquietud de algunos sectores que “no han logrado entender las políticas que ha tratado de impulsar el gobierno o no han querido entenderlas, y eso es parte del problema que hay”.
Sin embargo, consideró que la actividad económica del país está más o menos igual, y puso en duda los argumentos, al señalar que desconoce los indicadores en que se están basando quienes consideran que existe una desaceleración, porque a lo mejor es sólo un sentimiento.
Fiallos dijo que en esta época de verano generalmente se siente un menor dinamismo en la economía, porque somos cíclicos, pero que después se normaliza.
Aseguró que aunque la producción de café se cayó, la ganadería sigue su rumbo y el azúcar también, pero que será hasta que entren las lluvias que vuelva la actividad normal.
EL NUEVO DIARIO intentó conocer si el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) tenía alguna información sobre el tema e intentamos comunicarnos con el titular de esa cartera, Horacio Brenes, pero ayer se nos informó que no estaba disponible.