Nacional

Feligresía más preocupada por hambre que por Obando

* Católicos del barrio Larreynaga respetan decisión del Cardenal, “siempre que sea para bien del pueblo”

Valeria Imhof

La feligresía católica está preocupada por el hambre, la miseria y el desempleo, más que por la decisión del cardenal Miguel Obando y Bravo de haber aceptado la coordinación del Consejo de Reconciliación y Paz del Gobierno de Daniel Ortega.
Así respondió el padre Antonio Castro, cura párroco de La Merced, cuando se le preguntó sobre las opiniones diversas que ha originado la decisión personal de Obando de aceptar ese cargo gubernamental.
“Las bases tienen otras preocupaciones porque la gente está sin trabajo”, dijo Castro, quien agregó que se ha querido manipular políticamente el término reconciliación, cuando es una palabra que recoge la Biblia en Corintios 5, 17-21, donde señala: “Cristo nos reconcilió consigo y nos encargó el ministerio de la reconciliación”.
“Él está tomando esa decisión y sabe lo que hace, y los destinatarios de esa mediación son los pobres: los campesinos de la contra y los desmovilizados del Ejército, a quienes los gobiernos anteriores no les cumplieron los compromisos adquiridos”, mencionó Castro.
El sacerdote recordó que el Cardenal fue un garante de los acuerdos para los lisiados de la guerra y desmovilizados y “ahora se le pide que continúe y le dé seguimiento a esos acuerdos”.
Al ser consultado sobre la razón de un Consejo de Reconciliación y Paz cuando no hay guerra en Nicaragua, contestó: “Ahora no hay guerra armada, pero hay guerra de desempleo, de hambre, de pobreza extrema y hay que combatirla”.
Decisión personal
Castro, además, expresó que el Cardenal ya no es parte de la Conferencia Episcopal y puede tomar decisiones personales. “El Papa mismo le ha dicho que es su decisión, que él está en retiro, y porque siempre ha tomado decisiones ponderadas es que está tomando esa decisión”, señaló Castro.
Dijo que la crítica de algunos obispos a la decisión del Cardenal es porque la ven desde el punto de vista gubernamental y político. “Ésta es una misión de gobierno, no importa que sea sandinista, de la UNO, una misión que debían haber hecho los gobiernos anteriores”, dijo el sacerdote.
Feligreses opinan
Por su parte, los feligreses dijeron que respetan la decisión del Cardenal, siempre y cuando sea en beneficio del pueblo, sin embargo, otros le recordaron su pasado antisandinista.
“Es una decisión muy personal del Cardenal asumir esa responsabilidad, pero si es por el bien del país y del pueblo está bien”, dijo Yolanda Acevedo, servidora de la parroquia La Merced.
Doña Yolanda dijo no estar de acuerdo conque no se debe mezclar religión y política, pues señaló que “el primer político en el mundo fue Jesucristo porque vino por los pobres, los pecadores y los marginados”.
Léster Norori, miembro de la Pastoral Juvenil de la misma Iglesia, criticó que Obando no haya consultado a la jerarquía católica nicaragüense. “Pienso que le ha estado quitando autoridad a monseñor Leopoldo Brenes, él le debió haber consultado, porque es autoridad, pero fue directamente al Vaticano. Es más, el mismo Cardenal estuvo en contra de varios sacerdotes que apoyaron a la Revolución, y ahora me impresiona tanto cambio”, comentó Norori.
Doña Rosa Mercedes Corea y Felipa Obando, miembros de la comunidad de la Iglesia, se mostraron conformes con la decisión del Cardenal.
“Estoy de acuerdo, porque creo como ciudadano y pastor que el pueblo lo necesita más que nunca, y no es de ahorita que el Cardenal ha dado un apoyo solidario al pueblo de Nicaragua”, expresó doña Felipa.
“Si es para el bien de Nicaragua está bien, el Cardenal ha sido mediador de la paz en Nicaragua en los tiempos más peligrosos”, agregó doña Mercedes.