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Asunto quiebras-Cenis no acaba de asombrarnos

* Néstor Avendaño revela en nueva exposición que dos manuscritos de Darío fueron adjudicados en subasta a 300 dólares cada uno * Fidenco y la “suerte” de Piero Cohen, que “mata” en El Carmen y remata en la Western Union * Economista dice que alguien debe explicar cómo los bancos que rechazaron créditos y bienes cuando asumieron a los quebrados entraron luego a comprarlos en la subasta

La reestructuración de las deudas que el Estado contrajo con el Banco de la Producción (Banpro), el Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro) y del Banco de Finanzas (BDF) no fue un acto de lealtad al Estado y al pueblo, y la subasta de los activos de los bancos liquidados fue un “proceso poco transparente y viciado”, calificado por el economista Néstor Avendaño como “un martillazo”. La subasta de la cartera de créditos, principal activo de un banco, se vendió al 1.9% de su valor a los bancos que antes la habían rechazado. “¿Por qué?”, se pregunta Avendaño.
Los manuscritos de Darío
El “martillazo” fue tal que dos manuscritos de Rubén Darío se vendieron en 300 dólares cada uno. “Daniel Ortega regaló dos manuscritos, y no comparto el actuar, pero nadie ha preguntado por qué el Banco Central vendió dos manuscritos de Darío a 300 dólares”, comentó Avendaño, quien por “ética” se rehusó a decir los nombres de los compradores.
Los Certificados Negociables de Inversión (Cenis), otorgados por el Estado durante el gobierno de Arnoldo Alemán a los tres bancos que asumieron las deudas de los bancos quebrados y que en la reestructuración, hecha en el gobierno de Enrique Bolaños, pasaron a llamarse Bonos Bancarios, “representan 611 millones de dólares, un poco más de la mitad que la deuda por las confiscaciones justas e injustas de los años ochenta”, que originaron los Bonos por Pago de Indemnizaciones (BPI), expresó Avendaño.
En el seno de ALN
“Cuando yo digo que no hay que pagar, me refiero a que hay que reestructurar y pagar el valor justo”, aclaró Avendaño ante los diputados de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) que lo citaron, entre otras cosas, “para que explicara que Eduardo Montealegre no tiene nada que ver en la emisión de los Cenis”.
“Eduardo Montealegre no tuvo nada que ver en la emisión original de los Cenis, pero creo que mi colega Eduardo Montealegre tiene que aclarar algunas cosas respecto a la reestructuración y a la subasta de los activos de los bancos”, dijo Avendaño. Montealegre fue ministro de Hacienda y Crédito Público y, por tanto, pertenecía al Consejo Directivo del Banco Central.
Al respecto, Montealegre expresó que el Consejo Directivo, del que él formaba parte, “simplemente ratificaba la decisión del Comité de Venta”, que aprobaba las ventas y cuyos miembros eran todos del Banco Central. Dijo también que “algunas veces se opuso en algunas cosas” sobre todo para que “no se vendiera ninguna propiedad negociada individualmente, y que todo fuera a través de un proceso de subasta transparente”.
Además de Montealegre, Mario Alonso, Noel Ramírez, ambos ex presidentes del Banco Central; Esteban Duquestrada, ex ministro de Hacienda; Silvio Conrado, representante del Frente Sandinista; Benjamín Lanzas y Ricardo Parrales, estos dos últimos representantes del sector privado, son los principales responsables de las altas tasas de intereses que se les paga a los bancos y de la pérdida del dinero en la subasta, dijo Avendaño.
A pesar de que por la reestructuración las tasas de intereses bajaron del 18% al 9%, lo que, a juicio de Avendaño, pudo haber sido menos, al Bancentro subió cuatro décimas porcentuales en la tasa de interés. “A unos se les sube y a otros se les baja (la tasa de interés), ¿cómo se explica eso?”, expresa el economista.
Según la investigación realizada por Avendaño durante un año, encomendada por la Contraloría General de la República, en la subasta sólo se recuperaron 21.68 millones de dólares. De esa cantidad, cuatro millones le fueron pagados a la empresa First Financial Network por vender los activos.
Financo y la “suerte” de Piero Cohen
En la subasta de la cartera de crédito y microcrédito sólo hubo un oferente: Financo, una empresa inmobiliaria cuyo dueño es el chinandegano y embajador en Roma ratificado por el nuevo gobierno, Piero Coen. “¿Por qué se facilitaron jugosas ganancias en la recuperación de esta cartera?”, pregunta Avendaño, quien agrega que ésta se vendió al 2.8% de su valor.
Ante tales evidencias, Avendaño insiste en preguntarse: “¿Dónde estaban los cuidadores de la cosa pública?”. Tan incoherente es el resultado de la subasta, y la subasta misma, que la venta de bienes inmuebles de los bancos quebrados produjo más de tres veces el valor de la venta de la cartera de crédito.
Financo “mata” en las oficinas legales, ubicadas en los alrededores del parque El Carmen, y “remata” en la “Western Union”.
El Banpro creció 2.5 veces luego de la emisión de los Cenis. “Hemos capitalizado gratuitamente al Banpro, por la ilícita tasa de interés que se aplicó a los Cenis, asociado con la entrega del Interbank”, expresó Avendaño.
Vendieron Patrimonio Nacional
Avendaño recordó que muchas obras de arte de pintores nicaragüenses de gran valor, como Armando Morales, Alejandro Aróstegui y Rodrigo Peñalba, fueron vendidas a precios irrisorios. 668 obras tan sólo recolectaron 930 mil dólares.
Ante la insistencia de los diputados de la ALN para que Avendaño dijera que Eduardo Montealegre no tiene ninguna responsabilidad en el caso, quienes llegaron al punto de decir que “Noel Ramírez dirigía la orquesta por órdenes superiores”, Avendaño expresó que, efectivamente, “Ramírez dirigía la orquesta, pero hay muchos que tocaban instrumentos, incluso, hay unos que aún tocan”.