Nacional

Vendió casa, halló droga y cuenta increíble historia

* Se trata del hombre del reparto Los Laureles, quien de paso recuperó la vivienda y se desconoce dónde están los 70 mil dólares que recibió como adelanto

Heberto Rodríguez

La droga encontrada en la vivienda de Gabriel Argüello Chavarría el pasado lunes en el reparto Los Laureles está ligada a narcotraficantes colombianos que estuvieron detrás del trasiego de más de mil kilos de cocaína, descubiertos por la Policía Nacional en diciembre de 2001.
La forma de los kilos incautados por la Policía en ese entonces es idéntica a la de los encontrados en la vivienda de Argüello Chavarría, siendo éstos más delgados y más largos, algo poco común en el tráfico de droga según una fuente policial.
Vendió, recuperó y “halló tesoro”
Además, esos colombianos le habían comprado en 100 mil dólares la casa a Argüello Chavarría, quien se quedó con el dinero y poco tiempo después recuperó la propiedad, pues los extranjeros desaparecieron inmediatamente que la Policía les asestara el golpe.
Mario Rey Delgado, abogado de Argüello Chavarría, confirmó la mayoría de estos hechos, pero negó que su cliente estuviese vinculado al tráfico de droga, pese a que en la vivienda la Policía encontró un túnel propicio para almacenar droga.
“Ellos (el matrimonio) estando en una situación económica mala decidieron vender esa casa, pero no la venden directamente, sino que hacen una promesa de venta y les entregan 70 mil dólares y quedan debiendo 30 mil que iban a pagar al suave”, admitió Delgado.
También confirmó que los colombianos se hicieron pasar por ecuatorianos, portando documentos falsos, hecho que descubrieron posteriormente a través de la Policía.
Según Delgado, los extranjeros estuvieron habitando la vivienda mientras Argüello Chavarría se pasó a una casa vecina, propiedad de su suegra.
“Resulta que de repente los vecinos, los empleados de la suegra, le decían (a Argüello Chavarría) que ahí había algo extraño, porque por las noche oían que estaban trabajando, que habían visto entrar camionetas con ladrillos, con madera, que sacaban sacos y que metían cosas. Vos sabés cómo son los vecinos, todos al tanto. Pero ellos no se quisieron meter en nada, porque la casa ya era de ellos”, agregó Delgado.
Argüello Chavarría y su esposa después de cierto tiempo se fueron de donde la suegra. Fue hasta meses después que se enteraron de que los extranjeros habían abandonado la casa, razón por la cual buscaron a una abogada para que les ayudara a recuperarla, porque nadie les iba a pagar los 30 mil dólares restantes de la compra.
“Se van al juzgado y demandan a estos supuestos ecuatorianos para que les restituyan la casa por incumplimiento de contrato de promesa de venta. Entonces, la sentencia del juez dice: ‘Bueno, te doy tu casa y me vas a depositar la cantidad que te dieron, porque si algún día aparecen, ellos tienen derecho a recibir el dinero que te habían pagado’”, explicó Delgado.
No obstante, Delgado no precisó si habían devuelto los 70 mil dólares. “No sé exactamente la cantidad, pero sí hicieron la consignación, yo tengo los documentos, tendría que revisar, porque estoy preparando todo eso para establecerlo como antecedentes. Pero eso es un juicio aparte”.
Dadas las referencias que habían dado los vecinos acerca de los movimientos extraños en la vivienda, cuando Argüello Chavarría y su esposa la recuperan, a través de una amistad se contactan con un jefe policial en ese entonces.
La mención de Clarence Silva
“Eso te estoy hablando hace cuatro años. Entonces Clarence Silva (comisionado mayor en retiro y ex jefe de droga) recibe a Gabriel (Argüello Chavarría) y le plantea la situación, una cita de 15 minutos”, expresó Delgado.
Supuestamente Silva les dijo que enviaría un “piquete” policial para ir a revisar. EL NUEVO DIARIO intentó corroborar esta información con el aludido, pero no atendió nuestro llamado.
“Mandaron una patrulla con cinco policías y entraron a la casa. Se tiraron los muros, entraron, abrieron y se metieron a revisar. Después de hacer una revisión, ellos dicen que no hay nada. No andaban verificando estructura, que si construyeron, nada de eso. Ellos vieron si podían hallar algo extraño o no, que haya quedado sospechoso en la casa”, sostuvo Delgado.
Esto explica por qué Argüello Chavarría mencionó el nombre del ex jefe policial al momento de su detención.
Delgado aseguró que su cliente y su esposa vivieron por más de un año en la casa, pero surgió otra necesidad económica y decidieron rentarla a distintas personas. Los últimos que la habitaron fueron unos italianos miembros de una cooperación internacional.
¡Eureka!
“Cuando la gente se fue, hace no mucho, entonces nuevamente tienen la casa en alquiler. Pero como don Gabriel (Argüello Chavarría) anda con el gusanito en la cabeza que algo hay ahí, decide ir a revisar y encuentra una parte del piso rajado, había fisuras en el piso y sonaba hueco. La mujer le dijo: ‘No abrás, cuidado hay un cadáver y nos vamos a meter a clavo’. ‘No, yo me voy a quitar esto, vamos a saber qué hay aquí, ojalá y hallé un millón de dólares, en su jodedera’”, refirió Delgado.
Argüello Chavarría abrió el hoyo, encontró la bóveda y dentro estaban los 23 paquetes de cocaína que pesaron un poco más de 26 kilos.
“Pasaron aproximadamente dos, tres, cuatro días y no sabía qué hacer con la babosada. Lo que me dice a mí es que estaban con temor y que no querían meterse a pleito con la Policía”, apuntó Delgado.
Argüello Chavarría procedió a sacar la droga del subterráneo, acomodó los paquetes en una maleta y la metió al baño. Luego llamó a Castor Soto Olivas y le contó lo que estaba pasando, dada la relación de años que existe entre ambos.
¿Un agente encubierto?
Según Delgado, Soto Olivas le dice a Argüello Chavarría que conoce a una persona que les puede ayudar. Un sujeto de apellido Ochoa, únicamente. El nombre no lo recuerda.
“Entonces, este Ochoa les dice que la Policía los va a echar presos, que se los den a él que ya ha estado preso, que no sé qué, que no sé cuánto…”, señaló Delgado.
Finalmente, los ahora detenidos decidieron entregar la droga al tal Ochoa, pero el día que iba a llegar a traer los paquetes fue la Policía la que llegó.
Por eso, Delgado presume que Ochoa es un agente encubierto. “Como ellos (Chavarría Delgado y Soto Olivas) no son ni narcotraficante de oficio ni dedicados a eso, fueron tan estúpidos, porque es una estupidez pensar que vas a tener semejante cantidad de droga y la vas a andar paseando sin que nadie se de cuenta”.
“Yo considero que esos kilos que agarraron eran un remanente de lo que se había incautado en Chontales, no es porque la bodega haya sido grande, obligatoriamente tendría que haber ahí mil kilos. Lo que pasa es que cuando hacen el quiebre éstos (los extranjeros) se habían quedado tal vez con una comisión, no sé, una parte de la droga y cuando hacen el quiebre se van y queda sólo ese puchito”, manifestó Delgado.
Los colombianos que le compraron la vivienda a Argüello Chavarría estaban detrás de un traslado de droga que la Policía interceptó en Villa Sandino, Chontales, de aproximadamente mil kilos de cocaína que iban camuflados dentro de 377 tablones de caoba, a bordo de una rastra roja con camastro verde, placas 207-012.
Este miércoles la juez Cuarto Distrito de lo Penal de Audiencia dejó bajo prisión preventiva a Argüello Chavarría y Soto Olivas por el delito de almacenamiento de estupefaciente y otras sustancias controladas.