Nacional

Caso de Reptinic llega a Asamblea

* “Tenerías ahuyentan al turismo”, dice ciudadano costarricense

Granada
Mientras la Asamblea Nacional (AN) convoca hoy jueves a las máximas autoridades del Marena, Minsa y Procuraduría Ambiental para informar sobre la situación legal y los problemas ambientales ocasionados tanto por la tenería Reptiles de Nicaragua S.A.(Reptinic) y el Basurero Municipal de Granada, más denuncias en contra de Reptinic siguen aflorando.
Guillermo Vega, propietario de la Distribuidora del Socorro S.A. (Disocsa), empresa comercializadora de productos enlatados, ubicada a quinientos metros de Reptinic, citó a EL NUEVO DIARIO para dar muestra de los daños que los gases tóxicos que emanan de la tenería están provocando a su negocio.
Sumándose a las denuncias interpuesta por los pobladores de la comunidad El Hormigón --una de las más afectadas--, Vega también mostró cómo la infraestructura metálica de su bodega, celosías y productos enlatados se encuentran corroídos por la emanación de los gases sulfurosos.
Según el comerciante, sus clientes en varias ocasiones ya le han devuelto la mercadería por no contar con la presentación adecuada, ya que ésta se encuentra corroída.
“Mi empresa está sufriendo daños a causa de los contaminantes que tira en el ambiente Reptinic en el proceso (de elaboración) de sus cueros”, expresó Vega, quien asegura que a pesar de las visitas que el Minsa le realiza regularmente para verificar la calidad de sus productos, tanto esta institución como el Marena evaden inspecciones en la zona para corroborar las afectaciones.
Gases azufrados devoran todo a su paso
Conocido es que por la naturaleza de su producción, Reptinic utiliza metales pesados como cromo o ácido sulfúrico, que son lanzados al aire y provocan corrosión a las estructuras metálicas.
La corrosión en la zona es evidente al observarse cercos de alambres de púas y techos de las casas corroídos por los gases.
También la procesadora de piedras Ecodin, la iglesia de la comarca, la escuela de la zona y las mismas instalaciones de la tenería, pueden dar pruebas de los daños al ambiente.
“Tenerías y turismo no van de la mano”
EL NUEVO DIARIO habló con un cliente de Reptinic, el cual no quiso reservar su nombre por obvias razones. De nacionalidad costarricense y con más de veinte años de experiencia en este tipo de negocios, reveló que de las 40 tenerías que antes había en Costa Rica, sólo quedan dos.
“Usted sabe que Costa Rica se ha concentrado en el turismo, y eso con las tenerías no va de la mano”, dijo el costarricense, refiriendo que los malos olores de las tenerías y sus secuelas al ambiente han provocado el cierre de esas fábricas, pero, además, las únicas dos que actualmente operan son obligadas en su producción a utilizar elementos “vegetales”.