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Propiedades como en “venta de garaje”

*** Aparecen otras valiosas posesiones entregadas a precio de “guate mojado”, mientras señalado asegura que peores cosas se han hecho *** Sostiene que la Contraloría puede “decir hasta misa”, y sobre calle vendida, puntualiza que el único que se ha tomado una es el presidente Ortega

El procedimiento por medio del cual ex miembros de la Junta Liquidadora del Banco de la Vivienda (Bavinic) vendieron casas y terrenos, fueron verdaderos “remates” que podrían traducirse en perjuicios económicos para el Estado nicaragüense, los cuales serían determinados al final por una auditoría de la Contraloría.
Documentos en poder de EL NUEVO DIARIO revelan que a las propiedades se les establecía el precio de acuerdo a quien fuese la persona que la compraría. Fue así como por la casa número siete, ubicada en el costado sur de la Iglesia de Las Sierras de Santo Domingo, cuyo valor era US$100,000 y sólo habían pagado US$30,000 de prima, la Junta Liquidadora autorizó que sólo cancelaran US$27,731.99, y el resto (US$43,000) pasó a convertirse en deuda pública.
La Junta Liquidadora vendió como propiedades de interés social lo siguiente: 2,940.88 varas cuadrada ubicadas en Planetarium en US$5,400; otra de 2,733.521 varas cuadradas en US$4,555.55. Bodegas ubicadas en la Carretera Norte de 2,857.28 varas cuadradas y 398 metros cuadrados en US$59,925.55, y una bodega frente al Mercado Mayoreo en US$2,000.
El ex presidente de la Junta Liquidadora del Bavinic, Adolfo Chamorro César, reconoció en una entrevista concedida a END en agosto de 2006, que debería haber existido un precio base para la venta de propiedades, pero justificó la ausencia de ello, con el resultado de lo vendido.
“Debería de existir un precio base para la subasta de los bienes, pero se recuperó millones de dólares y algunas propiedades son inexistentes”, dijo Chamorro en esa oportunidad. El ex funcionario supuestamente brindará hoy jueves una conferencia de prensa para hablar del asunto.
“No sé si las (otras) Juntas Liquidadoras rendían informe, pero nosotros sí lo haremos. No me estoy beneficiando de nada, trabajo para el beneficio de mi pueblo porque aquí gano menos de lo que ganaría en la empresa privada. Soy productor, produzco cien mil quintales de semilla de frijoles”, agregó Chamorro en aquella oportunidad.
Junto a Chamorro integraron la Junta Liquidadora de Bienes, William Báez Díaz, Víctor Arce y Jerónimo Sequeira Gómez. La Contraloría General de la República (CGR) dio a conocer el lunes un avance de la investigación que realizan de la venta de los bienes.
Sequeira niega anomalías
El también ex presidente de la Junta Liquidadora del Bavinic, Jerónimo Sequeira, negó ayer que al menos durante su gestión se hayan cometido actos irregulares en la venta de los bienes, pues la Ley 428, Ley Orgánica del Instituto de la Vivienda Urbana y Rural, les daba amplias facultades para liquidar los bienes en el precio que les pareciera el mejor.
“La Junta era soberana de establecer los descuentos de acuerdo a sus propios criterios, porque para eso la ponen, y por eso los requisitos que establece la Ley 428 para ser parte de ella, es que tengás conocimiento de negocio, y yo tengo 35 ó 40 años de ser urbanizador y sé más o menos cuánto puede valer un bien”, dijo Sequeira, quien ingresó como representante del sector privado al Invur en marzo de 2006, y salió en agosto del año pasado.
Explicó que la mayoría de las propiedades eran pequeñas y que no podían venderse a precio de mercado; y que prueba de ello es que muchos oferentes mandaban sus cartas y después no las compraban porque no les parecía un buen negocio. Con ello refutó lo que señala el informe, que revela que los bienes se vendieron sin el respectivo avalúo catastral.
“La Contraloría puede decir hasta misa, porque no es la primera vez que dicen cosas y después rectifican. No vendíamos las propiedades en lo que fuera, porque para eso había tres ofertas y un avalúo por cada propiedad, y así se hizo”, señaló.
“Si vos vas a una mesa de liquidadores de un negocio comercial o tienda y dice a precio de ganga, no es a precio de mercado, es a precio de remate, y la muestra es que en Nicaragua hay experiencias de Juntas Liquidadoras que vendieron hasta en el 10 por ciento del valor original una propiedad, es decir, hubo un descuento del 90%”, dijo Sequeira, quien rechazó el señalamiento de la Contraloría “porque es político”.
Al referirse a las propiedades a las que rebajaban hasta en 75% el valor, Sequeira señaló que se daba porque “había problemas legales y entuertos tremendos sobre muchas propiedades, que cuando se hacían las ofertas sobre ellas, el banco o agarraba eso o no agarraba nada, propiedades que tenían pleitos y hubo criterios que se reflejaron en las actas”.
Admitió que se dieron ventas de bienes a trabajadores del Bavinic, pero que fueron dos casos: el de un vigilante y una señora que tenía 30 años de laborar para la entidad. “Fueron dos casitas, no mansiones, y me parece que no es incorrecto eso, porque aquí ha habido casos de peces grandes que se han tragado propiedades valiosísimas y ni el señor Montenegro, ni el señor procurador (Hernán) Estrada, han dicho nada”, dijo.
Por último, Sequeira rechazó la afirmación de Montenegro sobre la venta de una calle en la Colonia Centroamérica. “Nunca hemos vendido ninguna calle porque no teníamos facultades para hacer algo así, y si no que me lo demuestre (Montenegro)”.
“El único que cerró una calle en este país fue el presidente Daniel Ortega, y en ese caso ninguno de estos señores (Montenegro y Estrada) han dicho nada”, concluyó el ex liquidador, quien dijo estar seguro de que no tendrá problemas con la resolución que emitan los contralores “porque todo se hizo bien”.
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Guía: Ex funcionario de Bavinic, foto Alejandro Sánchez 14 de marzo, Gerónimo Sequeiro Gómez -3JPG
Jerónimo Sequeira Gómez, ex liquidador del Bavinic.
ALEJANDRO SÁNCHEZ / END
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Guía: Ex funcionario de Bavinic, foto Alejandro Sánchez 14 de marzo, Gerónimo Sequeiro Gómez 4-JPG
“La Contraloría puede decir misa”, dijo ayer el ex presidente de la Junta Liquidadora del Banic, Jerónimo Sequeira.
ALEJANDRO SÁNCHEZ / END