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Atraso de cesárea fue fatal para embarazada

* Minsa promete investigar toda la verdad * La paciente sangró, pero no le hicieron caso * Al final la llevaron al quirófano, para nada

El Ministerio de Salud (Minsa) iniciará una investigación por la muerte materna de Julia Violeta Bonilla, quien falleció en el quirófano del Hospital Alemán Nicaragüense el pasado 23 de febrero. Su mamá, Julia Miranda, acusó de negligencia médica a este centro asistencial ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos. La señora está a la espera de que se haga justicia.
Bonilla tenía 35 semanas de embarazo, y desde el inicio de la gestación mostró señales de riesgo obstétrico. Ella sufría de placenta previa y ameritaba una cesárea de urgencia, “sin embargo, los médicos la dejaron morir”, afirmó la afectada. Contó que a su hija la ingresaron el 19 de febrero, pero fue hasta la madrugada del 23 que la llevaron de emergencia al quirófano, y murió desangrada en la camilla.
La abogada del Cenidh, Wendy Flores, comentó que le darán seguimiento a la investigación, hasta que se esclarezcan las razones del deceso. “Se realizará una investigación exhaustiva, pues lo que se percibe de este hecho es que se está priorizando la vida del no nacido, por sobre la vida de la mujer”, dijo.
Minsa investiga
Flores dijo que existe desinformación en este caso, y que la familia ni siquiera sabe qué pasó en el momento de la operación, y tampoco han enviado el epicrisis al centro de salud de Tipitapa donde realizaba su control prenatal. “Incluso, la forma en que la madre obtuvo información fue a través de las mujeres que estaban internas en la sala”, expresó Flores.
El doctor Guillermo González, vicetitular de Salud, aunque dijo desconocer de la denuncia, recordó que el papel del Minsa es vigilar por la salud de la población, y en ese sentido, “se va a investigar, y de ser necesario se van a aplicar las normas establecidas”.
“Vamos a estar encima de los riesgos que tenga la población en su salud, que se cumplan las normas establecidas, para que no quede la sensación que vamos en contra de esos doctores”, dijo el doctor González.
Mientras tanto, el divulgador del hospital “Carlos Marx”, Yáder Figueroa, informó que se está haciendo una investigación sobre este caso. “Se está realizando una auditoría para saber quiénes eran los médicos que estaban atendiendo ese día y brindar las explicaciones médicas”, afirmó.
Igualmente, dijo que el director de este centro asistencial, Alfredo Borge, no se encontraba en el hospital, pues tenía una reunión en el Ministerio de Salud. “Él está anuente para hablar del tema, y por ello esperamos que mañana (hoy) se cite a conferencia de prensa donde expondrán los resultados de dicha investigación”, dijo Figueroa.
No dijeron que podía morir
Julia Miranda lamentó que su hija no fuese atendida en tiempo y forma, pues dejó tres hijos en orfandad. Expresó que Bonilla debía ser operada antes de que el embarazo llegara a término, sin embargo, los galenos decidieron esperar, pues el feto no tenía maduros los pulmones.
“El esperar demasiado tiempo fue el problema, si a ella le hubieran practicado la cesárea cuando fue remitida de urgencia del centro de salud de Tipitapa al hospital, ella estuviera con sus hijos. Además, los médicos nunca nos dijeron que mi hija estaba en peligro de muerte, porque si no, hubiéramos presionado”, dijo la madre.
Asimismo, atribuye como otra de las causas, el hecho de que el jueves 22, a Julia Violeta la trasladaron hacia el Hospital “Bertha Calderón” para realizarse unos exámenes, y cuando ingresó de nuevo al Hospital Alemán Nicaragüense ella comenzó a sangrar.
Las pacientes relataron que desde las nueve de la noche Bonilla se quejó por el sangrado, y que nadie del personal médico la atendió. “Las mujeres de sala no se podían mover para pedir auxilio, pues estaban operadas, y mi hija se desangró en esa camilla, la ropa que me dieron en el hospital estaba toda llena de sangre como seña de lo que le tocó sufrir”, dijo la indignada madre.