Nacional

Un eficiente “one-two” contra desempleados

* Maquilador alzó vuelo sin pagarles liquidación ni salarios

Un grupo de desempleados que pretendía reivindicar sus derechos laborales violentados por un inversionista extranjero dueño de una empresa de la Zona Franca, que abandonó el país sin pagarles salarios ni liquidación, tendrán que enfrentar dos demandas millonarias que les impuso la Dirección General de Aduanas y un contratista extranjero.
Cerca de 350 trabajadores laboraron durante año y medio en la fábrica textil Nicamex, propiedad del norteamericano Rafael Rodríguez. El inversionista abandonó el país y no pagó el salario de diciembre ni las prestaciones de ley que en derecho corresponden a los trabajadores.
Frente a tal situación, el 11 de enero los desempleados acudieron al Ministerio del Trabajo a fin de buscar el acompañamiento de la nueva ministra, Janeth Chávez, en su demanda por reivindicar sus derechos, pero a la fecha no han recibido ninguna repuesta.
Desesperados por su grave situación, acudieron al Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas “María Elena Cuadra”, organización que los asesoró ante los Juzgados del Trabajo, donde tramitaron un embargo preventivo en contra del inversionista norteamericano.

Embargo preventivo
El 27 de enero, el juez ejecutor, licenciado Wilfredo Gabriel Ramírez, ejecutó un embargo preventivo contra la empresa, a fin de que los ex trabajadores pudieran vender, mediante una subasta, las viejas máquinas de coser de Nicamex y pagarse medio millón de córdobas en concepto de salarios y prestaciones laborales que les corresponde.
Pero para sorpresa de los desempleados, ahora resulta que la abogada Martha Verónica Potosme Escorcia, en representación de la Dirección General de Aduanas, interpuso en contra de las ex trabajadoras una demanda de tercería de prelación, argumentando que la DGA goza de preferencia en el pago de derechos e impuestos por importación por la cantidad de dos millones tres mil 467 córdobas que la empresa le debe a Aduanas.
Pero eso no es todo. Para desgracia de los desempleados, el también norteamericano Allan Harry Sigman, en representación de Strategic Distribution L.P. que actuó como contratista a favor de Nicamex, interpuso otra demanda millonaria en contra de los trabajadores, reclamando ser el dueño de rollos de tela que estaban en la empresa y que supuestamente tienen un costo de US$755,341.25.
Tras cuernos palos
“No nos pagaron ni un solo centavo de salarios en diciembre, tampoco nos pagaron las prestaciones de ley, pero ahora nos demandan para que paguemos impuestos que el gringo no pagó y las telas que tampoco pagó el gringo”, aseguró la señora Leonor Morales, en representación de sus compañeros de infortunio.
“Nuestra demanda en salarios y prestaciones es sólo de medio millón de córdobas, pero ahora resulta que nosotros tenemos que pagar una suma millonaria a Aduanas y al contratista”, dijo Morales, quien lamentó la indefensión en que se encuentran los ex trabajadores de las Zona Franca.

Silencio
EL NUEVO DIARIO pidió una entrevista con asesoría legal de Aduanas, pero la solicitud al parecer fue rechazada, puesto que a pesar de que la licenciada Lorena Romero, vocera de la Dirección General de Aduanas, prometió que la gestionaría, al cierre de nuestra edición no había respuesta alguna.
La licenciada Romero confirmó la demanda que esa institución del Estado tiene contra los desempleados, y aseguró que el embargo preventivo de los ex trabajadores no tiene fundamento legal.
“Al salir del régimen de zona franca tendrían que pagar los impuestos correspondientes a la importación definitiva de maquinaria y materia prima utilizada para las operaciones de la zona”, dijo la relacionista pública.

Clase de inversionista
Elvira Ruiz, ex trabajadora de Nicamex, afirmó que se sentían desprotegidas. “Acudimos a las instancias del Estado, a la Comisión de Zonas Francas, y no nos atendieron, no tenemos apoyo de nadie”, se lamentó, pero ahora resulta que “en vez de esperar la liquidación nos dan la espalda y más bien ahora somos nosotros los que tenemos que pagar un impuesto que el gringo nunca pago”, señaló.
Por su parte, Morales llamó la atención a las instituciones del Estado encargadas de ver las Zonas Francas para que revisen qué clase de inversionistas permiten que llegue al país. “Estuvo año y medio explotando a los trabajadores, se benefició de los TPL que otorgan el derecho libre ingreso de la mercadería a los Estados Unidos, y huyó dejando abandonados a sus trabajadores. Ese el tipo de inversionistas que llega al país”, reflexionó.
Los ex empleados de Nicamex aseguraron que continuarán con los trámites para lograr el embargo ejecutivo que les permita subastar las viejas máquinas de la empresa y poder cancelar sus salarios y liquidaciones. “Seguimos con el procedimiento para el embargo definitivo, que el juez dicte sentencia a favor de los trabajadores y se proceda a subastar las máquinas para pagarnos”, dijo Morales.