Nacional

Esta afectada coherencia del nuevo código penal


¿Doctor Sergio García Quintero, qué le parece la forma en que viene siendo aprobado el nuevo Código Penal?
SGQ.- La promulgación de un código sobre cualquier rama del derecho positivo requiere de los codificadores y, posteriormente, de los legisladores que van a analizarlo, discutirlo y aprobarlo, además de un vasto dominio sobre la materia jurídica a la que va referido, un amplio conocimiento del marco jurídico nacional y, especial y fundamentalmente, de la Constitución Política de la República. Sólo partiendo de esos presupuestos puede lograrse que el nuevo Código calce adecuadamente, sin fricciones y desajustes, en el rompecabezas constituido por el mundo jurídico nacional, y conserve la coherencia y la unicidad que constituyen la esencia misma del nuevo cuerpo legal, tanto por lo que hace a su propio articulado, que deberá guardar una perfecta armonía desde su primer artículo hasta el último, como con las demás leyes de la República, con las que no debe entrar en contradicción ni en conflicto.
¿Qué pasa cuando la discusión se prolonga durante tres, cuatro o cinco legislaturas?
SGQ.- Juega un importantísimo papel para poder hacer posible el feliz advenimiento de un nuevo código el que la discusión de su articulado en el plenario de la Asamblea Nacional se lleve acabo en una sola legislatura o, a lo más, en dos legislaturas continuas, para que no se distorsione y se desvirtúe su contenido, que es lo que normalmente ocurre cuando entran a discutirse en el plenario los últimos artículos de un Código cuyos primeros artículos habían sido ya discutidos y aprobados seis o siete años antes, cuando en esas fechas pretéritas la Comisión de Justicia de entonces había dictaminado el proyecto de código en referencia y pasado el mismo al plenario para su discusión y posterior aprobación.
¿Cómo afecta la coherencia esa discusión en tantas legislaturas?
SGQ.- Con relación a los debates que se están protagonizando sobre el articulado del nuevo Código Penal, se han puesto de manifiesto las dificultades y problemas que se han venido produciendo en el plenario de la Asamblea Nacional, al tratar de armonizar los últimos capítulos con los primeros, los que, desde hace varios años, habían sido discutidos y aprobados. El nuevo Código Penal ha tenido un recorrido tan accidentado que no le ha sido posible avanzar en los términos que la razón y la necesidad le imponían; quince artículos aprobados inicialmente, nueve artículos aprobados el año siguiente; cuarenta y siete aprobados posteriormente, y así, con esa irregularidad, se fueron aprobando hasta llegar a esta fecha, sin que las circunstancias y el entorno actual sean los mismo que prevalecían hace siete años, cuando comenzó la discusión del nuevo Código Penal, el que, cuando se aprueba en su totalidad y se promulgue, ya necesitará de la correspondiente reforma para recuperar la coherencia y unicidad perdidas en el camino.
¿Puede hacerse al final una revisión total para armonizar el Código con los tiempos en que entrará en vigencia?
SGQ.- De acuerdo a lo expuesto, si como corolario de lo que se ha planteado con anterioridad los diputados que conforman el actual plenario de la Asamblea Nacional, procediendo con todo el valor ciudadano y, especialmente, de acuerdo al sentido común, se decidieran a revisar en su totalidad el articulado en las partes que ya fueron discutidas y aprobadas en el transcurso de los últimos siete años, para hacerlo coherente con los artículos que están actualmente en discusión, haría posible que el referido Código pudiera lograr un alto grado de coherente juridicidad, capaz de dar cumplida respuesta a la variada complejidad de los problemas que nos plantea el ámbito penal en estos difíciles tiempos que vivimos. Los artículos 47 y 48 de los Estatutos de la Asamblea Nacional no prohíben tal revisión, ni la prohíbe ninguna otra ley, ni la Constitución Política de la República.