Nacional

Matan a alto jefe policial en Honduras

** Asesinan también a su guardaespaldas y a cinco personas más, abatidas a balazos en una escalada de violencia

Al menos siete personas fueron asesinadas, entre ellas un oficial de la Policía y un reo que fue desmembrado, en distintos hechos de violencia ocurridos anoche en varias zonas de Honduras, informaron ayer las autoridades.
El subjefe de Operaciones de la Policía Nacional, comisionado Rigoberto Aceituno, y su guardaespaldas, fueron ultimados en Tegucigalpa; otras cuatro personas murieron tiroteadas en San Pedro Sula (norte) y el recluso falleció en Santa Rosa de Copán (oeste).
Aceituno, de 52 años, y su guardaespaldas, Jorge Duarte, de 35, fueron asesinados a tiros frente a la vivienda del oficial, en la colonia Cerro Grande, al norte de la ciudad, por varios hombres armados que andaban en un automóvil.
Duarte lavaba el vehículo de Aceituno cuando los desconocidos le atacaron con armas de fuego, por lo que el oficial salió a ver qué ocurría, pero también fue ultimado, dijo a la prensa el portavoz de la Policía Nacional, José Miguel Martínez.
El ministro hondureño de Seguridad, Álvaro Romero, declaró ayer a Radio América que las investigaciones preliminares indican que Aceituno “era el blanco”, y que el crimen podría estar ligado al crimen organizado.
Romero refirió que, hasta finales de 2006, Aceituno fue jefe de la Policía Nacional en el departamento caribeño de Colón, donde prolifera el narcotráfico.
En San Pedro Sula, segunda ciudad hondureña en importancia, 243 kilómetros al norte de Tegucigalpa, cuatro personas que departían en un comedor en el populoso barrio Cabañas fueron asesinadas a tiros, también por hombres armados a bordo de un vehículo.
Las autoridades identificaron a tres de las víctimas como René Salvador Robles López, de 27 años; Julián Oseguera, de 39, y René Augusto Leiva Pineda, de 23 años, mientras que de la cuarta se desconoce el nombre; otras tres personas que estaban en el lugar resultaron heridas.
¿Enfrentamiento entre bandas?
El ministro Romero apuntó que este hecho podría ser producto del enfrentamiento entre dos bandas delictivas. Las víctimas supuestamente estaban ligadas al robo de vehículos, según la prensa local.
En la granja penal de Santa Rosa de Copán, 388 kilómetros al oeste de Tegucigalpa, el reo José Vidal Pérez fue asesinado, su cadáver desmembrado, y las partes echadas en bolsas plásticas, indicó a la prensa el jefe local de la Dirección de Investigación Criminal (DGIC), Walter Romero.
Pérez apenas tenía 24 horas de haber ingresado a la granja penal, acusado del reciente asesinato de tres jóvenes campesinos, apuntó, y agregó que otros tres reos son sospechosos del crimen de anoche.
El ministro señaló que la Fiscalía y la Policía cometieron “un error” al recluir a Pérez en la granja penal, en vez de dejarlo en celdas policiales mientras seguía la investigación, pues allí también están presos familiares de los tres jóvenes ultimados y podrían haberlo matado en venganza.