Nacional

Reafirma acusación contra Dessi

** “No tengo por qué huir y contribuía a solucionar un crimen”, dice joven al volver al país ** Otros cinco jóvenes deciden permanecer en Italia, temiendo por sus vidas

Melvin Martínez

El joven Luis David López, de 28 años, está de regresó. Llegó ayer desde Italia, donde contó a la justicia de ese país que el sacerdote Marco Dessi abusó sexualmente de él, cuando era un interno en uno de los proyectos del cura en Chinandega.
Pero no sólo Luis David atestiguó en contra de Dessi. También lo hicieron otros cinco jóvenes que decidieron permanecer en aquel país por razones de seguridad, pues sobre ellos penden supuestas amenazas de muerte hechas por Ludwing Vanegas, sobrino político del religioso, quien está a cargo de los proyectos que el cura italiano edificó en Chinandega. Algunos reciben atención especializada para recuperarse del trauma que les ocasionó ser víctimas de abusos.
“Vine a mi país porque no lo cambio por ningún otro. Y no tengo porqué huir, si no soy un criminal, por el contrario, estaba contribuyendo a solucionar un crimen”, dijo López Guido la noche de ayer a EL NUEVO DIARIO en el aeropuerto Augusto C. Sandino.
Aprovechó para hacer un llamado a los padres de familia de Chinandega y del país para que conversen, aconsejen y confíen en sus hijos, porque de esta manera contribuirán a que no sean objetos de malos tratos y abusos de cualquier tipo.
“Los otros muchachos no vinieron porque tienen miedo y tienen razón”, agregó.
Dessi permanece detenido en una cárcel de la ciudad de Parma, desde el 4 de diciembre. En ese entonces la justicia ya había iniciado una investigación en su contra y consideraron que tenían los elementos suficientes para apresarlo. El vaticano recibió denuncias en contra del sacerdote desde 1991, sin embargo, en ese entonces no se abrió ninguna investigación.
La Santa Sede ha iniciado en Nicaragua una investigación y un proceso canónico por las denuncias de abusos sexuales del religioso en contra de cientos de menores.
En la audiencia inicial que se efectuó a finales de enero se utilizaron como pruebas en contra del religioso miles de fotos pornográficas sacadas de su computadora personal. Además, conversaciones telefónicas con Vanegas, donde orientó ofrecer dinero a sus acusadores para que desistieran de la denuncia.
López afirmó que no viene con la intención de reunir más pruebas o a otros jóvenes o niños que denuncien a Dessi, sino que a permanecer con su familia, “pero si alguien me pide apoyo no se lo voy negar”.
En un sondeo realizado por EL NUEVO DIARIO en Chinandega se conoció que el caso Dessi tiene dividido a los pobladores de la ciudad. Mientras algunos hasta llegaron a pedir que los acusadores del religioso sean linchados públicamente, otros respaldaron su decisión y consideraron a Dessi como un pederasta que se aprovechó de la inocencia y la pobreza de los niños que supuestamente eran beneficiados de las “obras” del cura italiano.