Nacional

Humillan a médicos para obligarlos a renunciar

* Personal trabajando bajo gran estrés en la institución donde reinan el sectarismo y la conspiración laboral

Melvin Martínez

Al menos 30 médicos supervisores de las Empresas Médicas Previsionales del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) fueron literalmente echados de sus oficinas del edificio central de la institución, como medida de coacción para hacerlos renunciar a su cargo, denunciaron el doctor Alvin Alaniz y dirigentes sindicales de trabajadores y empleados del INSS.
Vanesa Rivera, secretaria general del sindicato, expresó que han intentado en repetidas ocasiones sostener una reunión con las autoridades de la institución, pero no han tenido una respuesta positiva.
“Nos sacan del edificio para reprimirnos, cansarnos y hacernos renunciar. Somos los garantes de los procesos de atención en la institución y se nos ha marginado”, dijo la doctora Rivera.
El INSS ubica en las empresas médicas previsionales a un supervisor que se encarga de velar por la calidad de la atención de los asegurados. El edificio en el que fueron “reubicados” carece de las condiciones de infraestructura para laborar, pues ahí no cuentan con equipos de oficina, ni papelería.
Agregó que la nueva administración del INSS, dirigida por Roberto López, “se equivoca al hacer creer que el trabajo de los médicos lo pueden hacer auxiliares de enfermería o trabajadores sociales”.
Trabajan bajo gran estrés
Los médicos que laboran en la Dirección de Calidad y en la Dirección de Certificación, dijeron: “Estamos siendo marginados desde que asumieron las nuevas autoridades, no nos dan las condiciones de infraestructura para garantizar la calidad de la cobertura.
“Hay un gran secretismo dentro de la institución, estamos trabajando bajo un estrés enorme, y lo peor es que están sacando la razón de ser de la institución, hemos sido pacientes, no queremos confrontación, estamos en pro de trabajar por los trabajadores asegurados”, dijeron.
Además, relataron que han hecho varias solicitudes escritas a las nuevas autoridades, pero no han tenido respuesta positiva. Al menos 20 trabajadores de la institución han sido removidos de sus cargos desde que Roberto López asumió la dirección, quien nuevamente se negó a dar su versión a EL NUEVO DIARIO.
La dirección de Relaciones Públicas dijo desconocer por qué la apatía del presidente ejecutivo para con los medios de comunicación. La última víctima de los despidos en la institución fue la directora de certificaciones, Claudia Sequeira.