Nacional

Matan a policías asesinos de diputados salvadoreños

Según los internos de la prisión guatemalteca, los cuatro agentes fueron degollados y después recibieron varios disparos. El comando que los ejecutó huyó de inmediato del lugar.

Los cuatro policías guatemaltecos acusados de matar a tres diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano (Parlacen) fueron asesinados ayer por un comando de hombres armados en la cárcel de máxima seguridad de Cuilapa en la que estaban detenidos..
El jefe de la Dirección de Investigaciones Criminológicas de la Policía Nacional Civil de Guatemala, Víctor Soto, dijo que "los cuatro agentes fueron ejecutados a tiros en el interior de la prisión", sin dar más detalles del hecho. Sin embargo, internos del penal "El Boquerón" de Cuilapa, 66 kilómetros al este de la capital guatemalteca, relataron que los agentes fueron primero degollados y posteriormente tiroteados.
Los policías muertos, identificados como Luis Arturo Herrera López, José Korki López Arreaga, José Adolfo Gutiérrez y Marvin Langen Escobar Méndez, fueron arrestados el pasado miércoles acusados de haber participado en el asesinato de los diputados salvadoreños.
Los cuerpos calcinados de William Pichinte, Eduardo D'Aubuisson y José Ramón González, además de su chófer, Gerardo Napoleón Ramírez, policía salvadoreño, fueron encontrados el pasado lunes en la carretera que une Guatemala y El Salvador, a la altura de Villa Canales.
Los agentes, según las primeras investigaciones, utilizaron un vehículo de la policía para interceptar la camioneta en la que se desplazaban los legisladores salvadoreños, que pertenecían a la gubernamental Alianza Republicana Nacionalista (ARENA). Según las autoridades guatemaltecas, el móvil del asesinato de los diputados y su chófer habría sido el narcotráfico.

Sobre asesinato de los policías, fuentes del Sistema Penitenciario de Guatemala, explicaron a medios locales que "un comando de hombres armados" ingresó en la cárcel, amenazó a los guardias de seguridad y al resto de reclusos y buscó a los reos asesinados.
"Aún no hay una versión oficial de lo ocurrido, pero según han dicho los internos, los cuatro agentes fueron degollados y después recibieron varios disparos. El comando que los ejecutó huyó de inmediato del lugar", explicaron las fuentes.
Reclusos aislados
Más de 400 agentes de la PNC y miembros del Ejército han ocupado la prisión y aislado a los reclusos que en su mayoría son integrantes de las peligrosas pandillas juveniles, para, según las fuentes, "evitar que se amotinen".
El alcaide, el jefe de seguridad y tres agentes, según medios locales, fueron tomados como rehenes por parte de los reclusos. El ministro guatemalteco de Gobernación, Carlos Vielman, así como el director de la PNC, Erwin Sperense, han prometido ofrecer una conferencia de prensa en las próximas horas.
La presunta participación de al menos seis policías en los asesinatos de los tres diputados salvadoreños y su chófer -otros dos agentes guatemaltecos acusados están prófugos- ha aumentado la desconfianza de la población en la Policía Nacional Civil (PNC).
La PNC, creada con los acuerdos de paz firmados en 1996 entre el gobierno y la guerrilla, "está plagada de males, porque existen más de 2 mil agentes que están vinculados a bandas de secuestradores, tráfico de drogas, robo de vehículos, la corrupción y extorsiones", entre otros, según ha reconocido Sperisen.

Vielman también ha reconocido que la detención de los policías por su presunta participación en los asesinatos ha sido "un golpe duro", pero ha advertido de que no van a tolerar estos hechos.
Según el ministro, durante el gobierno del presidente Óscar Berger, que se inició en 2004, han sido llevados a los tribunales 250 agentes por participar en secuestros, robo de vehículos y asesinatos.
La Iglesia Católica pidió ayer las autoridades llegar al fondo en la investigación de los asesinatos de los diputados y su chófer, mientras el presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, respondió que así se hará.
"Es necesario que se realice una investigación a fondo de los hechos, sus antecedentes y sus consecuencias. Sin duda será preciso acudir a organismos internacionales de investigación", expresó el arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, en una rueda de prensa ofrecida tras la misa dominical en la Catedral Metropolitana.