Nacional

Sicarios tras Aminta

* Quieren enviar mensajes de terror por los grandes quiebres que les han hecho * Han abandonado Atlántico por temor a los “tumbadores” y se han extendido con toda clase de disfraces en el Pacífico * Venalidad de jueces y algunos magistrados coloca en desventaja y grave peligro a la Policía

Eloisa Ibarra

El Cartel de Sinaloa (México), que ha intentado asentarse en Nicaragua, está detrás de los planes para asesinar a la jefa de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, reveló un alto mando policial que confirmó tienen información de que han enviado sicarios con el objetivo de cumplir sus planes.
“Ellos (narcotráfico internacional), con todos los golpes asestados, han dicho que Nicaragua se ha convertido en un obstáculo y hay que empezar a limpiar, empezando por la jefa y no podemos permitir que esta gente nos toque un solo policía”, afirmó el alto mando, que por razones de seguridad no dio su nombre.

Pueden mandar señales
Dijo que aunque a partir del caso de Bluefields (masacre de cuatro oficiales) hubo refuerzo de todas las unidades, ahora con esta información igual pueden decir que es contra la directora, pero pueden atacar alguna delegación para mandarle señales.
La fuente confirmó las informaciones aparecidas en El Universal de México, en relación a cómo el narcotráfico internacional desde hace dos años ha intentado asentarse en Nicaragua, ingresando primero como inversionistas colombianos, mexicanos y guatemaltecos de bienes raíces, dedicados a la compra de fincas en el Pacífico del país, alquiler de propiedades, compra de vehículos y demás materiales necesarios para el tráfico.
En la cadena del narcotráfico internacional, donde Colombia es el productor y supervisor, los mexicanos y guatemaltecos han comenzado a utilizar la costa del Pacífico nicaragüense para transportar la droga y luego comercializarla a Estados Unidos.
La misión de la Policía y de todas las autoridades del país, de la nación entera, afirmó el alto oficial, es no dejarlos que se asienten comprando a las autoridades seguridad para que les garanticen pasar tranquilos, y si los agarran que salgan. Esa es la preocupación cuando se dice no presta mérito la acusación, como el caso de Chacocente, siempre hallan una ventana.

Los “tumbadores”
Desde hace dos años, el narcotráfico internacional buscó la vía mar–tierra en el Pacífico, debido que en la Costa Atlántica los grupos indígenas conocidos como “tumbadores” venden seguridad y el que no se acoge a esa seguridad se expone; por ejemplo, cuando entran a Cabo Gracias a Dios a descansar tienen que pagarles a grupos liderados por “El Nene”, y si no lo hacen los asaltan o matan.
Unos prefieren pagar y otros se exponen ante “El Nene”, que vende la droga a grupos hondureños. Por esos problemas desde hace dos años deciden buscar el Pacífico, desde San Juan del sur, Carazo, Poneloya, Jiquilillo, Potosí.
La lógica de bajar la droga en tierra por Nicaragua es que es bastante seguro, para luego seguir a Honduras y Guatemala, donde según la fuente, tienen condiciones buenas con las autoridades.
Según la fuente, primero vino como cabecilla internacional Samuel Gutiérrez, conocido como Javier Carillo, Maestre, o Sami, con mexicanos, colombianos y guatemaltecos disfrazados de inversionistas de bienes raíces al Pacífico.
La misión de Sami, que trabajaba con el venezolano Antonio Santaella, era crear en Nicaragua condiciones para instalar los carteles; con ese objetivo formaron una sociedad anónima llamada “Estrella del Mar” S.A. y comprar fincas en Salinas Grandes, Malpaisillo y otros lugares.

Relevo de Sami
Sami, según el alto oficial, operó en Nicaragua hasta 2005, cuando la Policía descubrió una avioneta en la pista que habían construido en Samaria, y por otro lado detuvieron en el Aeropuerto Internacional a la pareja de mexicanos Luis David Zamora Ramírez y Rigomilda Valencia Barragán, con 300 mil dólares. “Sami solicitaba destrabar el dinero y se le complicó el panorama y tuvo que reestructurar el mando dejando al mexicano Doroteo Martínez León”.
Vale mencionar que Zamora y Barragán fueron procesados por contrabando aduanero, en un juicio seguido primero por el juez Julio Morales Aragón (que ordenó la devolución de los 600 mil dólares de un caso de narcotráfico), y luego por la juez suplente del Juzgado Sexto de Distrito de Juicio, Miriam Guzmán.

Jueces lo dejaron libre
La jueza Guzmán, después de botar todas las pruebas de la Procuraduría y la Fiscalía, consiguió que un jurado los declarara inocentes y luego ordenó a Aduanas y al Banpro devolver “ipso facto” el dinero, aunque nunca demostraron que les perteneciera. En esa oportunidad, magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) salieron en una abierta defensa de la jueza Guzmán.
En el caso de Samaria (Villa El Carmen), la Policía, mediante la prueba del Iotrack, confirmó que en la aeronave encontrada abandonada se transportaba cocaína. Se identificaron como responsables de la operación: Samuel Gutiérrez (cabecilla), Antonio Santaella (segundo al mando), Luis Arango (empleado de confianza), Juan José Aguilar Mojica (empleado), Byron Thomas Herrera Gil (empleado), Juan Padilla López (empleado) y Fernando Joaquín Tapia Vanegas (testaferro).
Con este grupo al mando de Doroteo, operaba un nicaragüense de apellido Baquedano, a quien mataron en Guatemala y fue reemplazado por José Ramón Almanza Salinas, encargado de transporte y quien fue detenido en el reciente operativo de San Juan del Sur, donde el juez de Distrito de Audiencias de Rivas, Edward Peter Palma, dejó libres a cinco del grupo.
A este grupo pertenece Rodrigo Alonso Cruz Barrios, alias “Gillo”, que es de los operarios lancheros. Con éstos opera el grupo de lancheros de Everts Vílchez Linarte, alias “El Ronco”, detenido en Puerto Sandino con droga.
El oficial reveló que Vílchez “El Ronco” le dijo a la Policía que la droga la enviaba “El Chele Aquiles” y que su jefe es el nicaragüense Mauricio González Lanzas, que usa pasaporte guatemalteco.
“El Ronco” dijo que encima de González está Ángel Darío, “Darío” colombiano, y menciona a un “Cabezón”, “Chan”, un “Renco”, Leo y Gillo, parte del grupo de lancheros de Rivas.

Reclutan a pescadores
Este cartel internacional, según la fuente policial, busca cómo reclutar a pescadores, porque conocen el mar y pueden guiarlos y lidiar con las olas. Una vez en las costas necesitan quien les baje el producto y este trabajo lo hacían Elvin Lenín López flores, Manuel de Jesús López, toda la gente del grupo de apoyo, que también sirve de seguridad y que sacó libre el juez Palma. A este grupo la Policía le ocupó más de 1,600 kilos de cocaína.

Hasta los Cobras
Actualmente, según la Policía, Doroteo está fuera del país, y se encuentra a cargo un colombiano a quien le dicen “El Cochi”. “El Cochino” es colombiano. En esa cadena también trabajan ex miembros de las tropas especiales de Honduras, llamadas Cobras.
Este grupo de mexicanos de Sinaloa también se estaba instalando en Granada, como inversionistas y comerciantes. Afirmó que los últimos operativos han sido contra grupos internacionales, por ejemplo, el de la primera era dirigido por un guatemalteco, conocido como “El Flaco”.
El oficial criticó que mientras la Policía tiene que hacer esfuerzos para enfrentar la infraestructura internacional y exponer a sus oficiales para asestar golpes como lo últimos, cuando los casos llegan a otras instancias como el Poder Judicial, hay quienes se alegran porque ven una forma de enriquecerse.
“Hay un abogado guatemalteco que anda con una valija de dinero, para pagar a las personas que tienen que ver con los juicios, y un nicaragüense, que fue de la contra y participó en el secuestro de una embajada de Nicaragua, que es el lugar preferido por los narcotraficantes”, afirmó el alto oficial.

El caso Chococente
Afirmó que en el caso de Chococente, donde capturaron a la gente con tres AK, el juez dijo que no las tenían en las manos. “A veces los jueces buscan el detalle para defender a los tipos, como en Chococente, donde sabemos que hubo mucho dinero de por medio. Hay algunos jueces que le botan el trabajo a la Policía, porque le pueden dar cien mil dólares”.
En ese caso, la juez de Distrito Penal de Audiencias, Regina Escobar, no admitió la acusación de la Fiscalía en contra del colombiano-costarricense Teodoro Mancía Cortés, y de los mexicanos Juan García y Jesús Preciado, a quienes dejó en libertad.
Los hombres habían sido capturados en la reserva natural de Chococente y les incautaron tres fusiles AK-47, una lancha pequeña y dos camionetas.
El oficial dijo que algunos (jueces) se deben de alegrar cuando les llega un caso de ésos, porque significa muchos años de salario, pero también les puede ir mal si no les cumplen, advirtió el oficial, tras revelar que aquí se han dado dos casos de sicarios enviados a asesinar porque no les han quedado mal con el trabajo.

Amenaza real
Hay que hacer un solo frente de lucha contra el narcotráfico para no permitir que penetren las instituciones, porque es el mayor peligro, como ha sucedido en otros países como Guatemala y México, donde altas autoridades están involucradas o los matan. “La amenaza es real y por eso hay que luchar de frente y de forma decidida para que miren que aquí no hay una endija por donde meterse”, afirmó.