Nacional

No vio ni “las vueltas” al millón del BCIE

* Poeta Álvaro Urtecho deslinda responsabilidades sobre Fundación “Nueva Era”, y dice que “como siempre, los grandotes se quedan con todo”

Redacción Central

El poeta y crítico Álvaro Urtecho, en declaraciones brindadas ayer a EL NUEVO DIARIO, deslindó responsabilidades sobre el millón de dólares que supuestamente el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) desembolsó al gobierno de Enrique Bolaños, y presuntamente fue a parar a la llamada Fundación “Nueva Era”, en la que el escritor aparece como tesorero.
Según Urtecho, a él se le comunicó que la Fundación estaba destinada a impulsar proyectos culturales, como lo fue, según dijo, la publicación de una serie de obras históricas y literarias de autores nicaragüenses representativos, lo cual se haría con una partida presupuestaria proveniente de “fondos discrecionales”, de los cuales disponía la primera dama, doña Lila T. Abaunza. “Nunca supe nada de algún dinero del BCIE”, apuntó.
Lo publicado
Según Urtecho, con esos “fondos discrecionales” la Fundación publicó una biografía del músico nicaragüense José de la Cruz Mena, escrita por Armando Zambrana, y una antología de 50 poemas de Alfonso Cortés, seleccionados y prologados por el propio Urtecho, e ilustrados con dibujos del pintor mexicano José Luis Cuevas.
“También se publicaron obras breves con textos de los personajes que fueron condecorados por el presidente Bolaños con la Orden Cultural “Rubén Darío”, como Mario Vargas Llosa, Alejandro Aróstegui y Carlos Mejía Godoy”, agregó Urtecho.
El escritor afirma que, debido a supuesta falta de fondos, quedaron pendientes de publicar varias obras, entre ellas la versión de El Güegüence de Carlos Mántica; los Escritos Políticos Selectos de Emilio Álvarez Montalbán, y una selección de ensayos sobre América Latina del filósofo Alejandro Serrano Caldera.
“Cuando se creó esa Fundación yo ya no era funcionario del gobierno, pues renuncié en febrero de 2006 por enfermedad y porque ya no quería estar en la Presidencia”, afirmó Urtecho. “A mí me pidió Ariel Montoya, cuando él todavía era secretario del presidente Bolaños, que aceptara ser miembro de la Fundación y que, ya que estaba sin trabajo, me contrataría para el lectorado y la edición de las obras de la colección”, señaló.

Tesorero de mentira
“Yo acepté porque el trabajo está dentro de mi campo profesional, y porque supuse que la Fundación se dedicaría a proyectos eminentemente culturales, pues yo no comulgo con asuntos relacionados con protagonismos políticos ni nada de esas cosas”, aclaró, agregando que, aunque lo nombraron tesorero, nunca supo nada del manejo de fondos, pues según entiende, todo eso lo manejaba Montoya.
“Incluso, ni siquiera me pagaron lo completo por mi trabajo, y todavía estoy esperando que me paguen para afrontar los gastos de medicamentos para mi enfermedad, pues actualmente estoy afectado por una insuficiencia renal crónica y una neuropatía diabética que me tienen en estado delicado”, agregó.
Urtecho recordó que Montoya renunció a la Presidencia hasta en septiembre de 2006, para dedicarse a la campaña de Eduardo Montealegre. “Según entiendo, esos libros y mi pago como editor salían del famoso fondo discrecional de la primera dama.
Yo no sé nada de ningún dinero del BCIE, yo nunca fui convocado a ninguna reunión de esa fundación; es más, de todos sus miembros al único que conozco personalmente es a Montoya”, señaló

“Ni las vueltas”
“De ese millón de dólares del que habla el contralor Montenegro, yo no vi ni las vueltas. Imagínense ustedes, me ponen como tesorero de la Fundación y nunca supe nada.
Si el más sorprendido de que supuestamente tengo un millón de dólares soy yo, que no tengo ni para afrontar mis problemas de salud”, aseveró.