Nacional

Cárceles son unas bombas de tiempo

* Extremas limitaciones para internos y funcionarios * Se necesita mejorar lo que hay, y construir más ante el aumento de reos * Enfermos mentales llegan hasta cortarse los dedos, mientras el Sida y otros flagelos hacen estragos

Muy crítico, así es el estado en que se encuentra el Sistema Penitenciario Nacional debido a la falta de presupuesto para el impulso de proyectos que mejoren las condiciones no sólo de los internos que cumplen condena, sino también de los funcionarios del Sistema Penitenciario Nacional.
Para este año, el Sistema Penitenciario Nacional necesita por lo menos 190 millones de córdobas para mantener en funcionamiento las cárceles, y al menos construir dos centros penales en León y en Puerto Cabezas, quedando en espera el proyecto de construcción de otro centro penal para mujeres.
Pero, además, según el prefecto Carlos Sobalvarro se hace urgente aumentar la cantidad de funcionarios con 180 nuevos custodios debido al aumento de internos. “Cada día hay nuevos internos en los centros penitenciarios, pero la cantidad de funcionarios es la misma”, dijo Sobalvarro, quien aseguró que se está dando un tratamiento “salvaje” a los funcionarios, que cumplen jornadas extraordinarias de trabajo.
“Estamos haciendo un acto de salvajismo con los funcionarios, que trabajan hasta 88 horas semanales” dijo el prefecto, quien reconoció que de todo el personal del Ministerio de Gobernación, los funcionarios del Sistema Penitenciario son los que menos ganan, pues tienen un salario de mil 200 córdobas.

Más pozos malos
“Tenemos los salarios más bajos, pero además tenemos dañados buses y vehículos para trasladar al personal”, dijo Sobalvarro, quien alertó a las autoridades gubernamentales y a los diputados a poner atención a la problemática del Sistema Penitenciario Nacional.
Sólo en el Centro Penitenciario de Estelí hay problemas con el abastecimiento de agua, debido a que el pozo de donde se abastecen está contaminado. “Hay que reparar la tubería y limpiar el pozo que está contaminado”, dijo Sobalvarro, quien agradeció el apoyo de organismos internacionales y de amigos extranjeros que donaron un purificador con el que pretenden resolver el problema de contaminación.
El hacinamiento de internos en las celdas es otro grave problema, y según el director del Sistema Penitenciario Nacional, se necesita construir nuevos edificios en Puerto Cabezas y en León para bajar la presión que hay en el centro penitenciario de Chinandega, que está sobrecargado de internos.

Reunión con ministra Morales
Sobalvarro mostró esperanzas de mejorar las condiciones de los internos y de los funcionarios del Sistema Penitenciario, a partir de un Consejo de Dirección que sostendrán el 26 de febrero con la ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, en el que analizarán los graves problemas que enfrenta el sector.
“Vamos a presentar un diagnóstico sobre el estado del Sistema Penitenciario Nacional, presentaremos la problemática del salario, transporte y hacinamiento”, dijo Sobalvarro, quien aseguró que las cárceles podrían colapsar si no se les da atención a tiempo.
Recientemente, el Director del Sistema Penitenciario Nacional reveló la muerte de dos internos que convivían con el VIH-Sida, y la falta de condiciones que tiene el Sistema Penitenciario para atender a los internos con este problema.

Los enfermos mentales
Pero el Sistema Penitenciario tampoco tiene condiciones para tener en sus celdas a los internos con problemas mentales. “Tenemos a internos con problemas mentales revueltos con el resto de internos”, dijo Sobalvarro, quien puso como ejemplo a un interno en la Cárcel Modelo, quien por su estado de esquizofrenia llamó a gritos a un funcionario, y cuando éste llegó, le entregó en las manos uno de los ojos que se había sacado por los problemas mentales que padece.
En el centro penal de Granada, dos internos intentaron en reiteradas ocasiones quitarse la vida, y uno de ellos se cortó en menos de dos años todos los dedos de su mano izquierda debido a sus problemas mentales.
“No tenemos condiciones para mantener a estos internos que deberían tener una atención especializada en un hospital psiquiátrico”, reconoció el subalcaide, José Luis Gómez, subdirector del Centro Penitenciario de Granada.
El padre Amado Peña, de la Pastoral de Cárceles de la Iglesia Católica, reconoció el estado lamentable en que se encuentran las cárceles del país, y urgió atención inmediata debido a la violación de los derechos humanos de los internos por la falta de condiciones.