Nacional

PGR anula concesión

* Se trata del campo energético que el gobierno de Bolaños entregó a Erwin Krüger, hoy presidente del Cosep * La resolución es sin perjuicio de las acciones penales que puedan derivarse, y ya fueron notificados los representantes * Una historia sórdida y una promesa general de energía nunca cumplida, a pesar de “la generosidad” con que dieron la concesión

Eloisa Ibarra

La Procuraduría General de la República (PGR) notificó ayer al representante de la empresa Polaris Energy Nicaragua S.A., entre cuyos accionistas se encuentra el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), Ervin Krüger, que a partir de hoy tiene todos sus efectos la nulidad de la concesión del campo energético San Jacinto-Tizate.
Tratamos de conocer la reacción de Krüger, pero en su teléfono celular sólo respondió la contestadota.
A partir de hoy tiene todos sus efectos la sentencia 192 de la CSJ, Sala de la Constitucional del nueve de octubre de 2006, que declara: “No ha lugar al Recurso que interpusieron, en virtud de la denuncia de nulidad la Cesión del Contrato de Explotación de Recursos Geotérmicos suscritos entre Intergeoterm S.A. y la sociedad San Jacinto Power S.A”.

Dictamen sin efecto
Con esta medida, indica una nota de prensa de la PGR, queda sin efecto un dictamen legal de la Procuraduría del 26 de abril de 2004, emitido por el entonces procurador General de la República por la ley, Víctor Manuel Talavera, sobre el caso.
“En consecuencia, la PGR ha notificado a sus representantes legales, que la Concesión de Explotación de la empresa Intergeoterm S.A., conlleva a partir de hoy los efectos de nulidad establecidos, sin perjuicio de las demás acciones penales que puedan derivarse”.
“Esta resolución emitida por la PGR está orientada a reestablecer el Estado de Derecho que tanto exige el pueblo nicaragüense”.
En marzo de 2004 la Contraloría denunció de nulidad el contrato de concesión por incumplimiento de parte de San Jacinto Power a sus compromisos contractuales, y la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) no dio lugar al recurso de amparo que los empresarios habían presentado ante la decisión del ente fiscalizador.
El dictamen, de fecha 26 de abril de 2004, refiere que la concesión de los campos de Intergeoterm se dio bajo la Ley General sobre Explotación de las Riquezas Naturales, y no bajo la Ley de Industria Eléctrica.
Sin embargo, el documento, firmado por el subprocurador Víctor Manuel Talavera, por ninguna parte aborda lo relacionado con los compromisos contractuales que asumió San Jacinto Power al otorgársele el uso y usufructo de San Jacinto-Tizate, en el Occidente del país, y que fueron los que tomaron en cuenta los contralores para denunciar de nulidad el contrato suscrito entre ENEL y los empresarios.
La contratación establecía que cuando comenzara a operar la planta geotérmica le venderían al Estado a 5.95 centavos dólar el kilowatt/hora, todo a cambio de que se hicieran unas inversiones equivalentes a 26 millones de dólares, sin embargo, de acuerdo con los contralores eso nunca se dio.

La historia
En julio de 2000, cuando el ex presidente Enrique Bolaños era presidente ejecutivo de la Empresa Nicaragüense de Energía (ENEL), firmó con Ervin Krüger, presidente de la empresa Kitco, una concesión para la explotación del campo San Jacinto-Tizate por un período de 20 años, prorrogable por diez más.
En esa oportunidad Krüger afirmó que con ese contrato el Estado recuperaría 26 millones de dólares que invirtió en el campo geotérmico en 1992, y en seis meses podría generar cinco de los 66 megavatios de energía que se comprometió a generar, y en 16 meses hasta 25 megavatios, para cumplir con el contrato, pero en la actualidad apenas logra la generación de siete megavatios
Ervin Krüger y su hermano Walter han estado involucrados en los proyectos de San Jacinto-Tizate desde 2000, sin desarrollar el campo.
Los Krüger primero formaron parte de Kitco, de San Jacinto Power, y ahora de la Empresa Polaris, que tomó la administración del proyecto desde junio de 2004, asociados a canadienses, y fue hasta en julio del año pasado que inauguraron la primera planta.
El año pasado, Walter Krüger dijo a END que la empresa Polaris tiene la concesión desde 2004, pero no tuvo mayor explicación de la participación de los Krüger en todas las empresas que han tenido la concesión desde hace seis años, a partir de 2000.
Según Walter Krüger, la planta inaugurada el año pasado tiene capacidad instalada de 10 megavatios, y desde junio de 2005 empezó a inyectar energía en el sistema integrado nacional, generando 8.2 megavatios e inyectando 7.6 megavatios.
Intentando justificar la falta de desarrollo del campo, Krüger dijo que el gobierno no había cumplido con los requisitos necesarios: entrega del PPA, o contrato de compra-venta de energía, que se hizo efectiva en diciembre de 1999; la concesión de explotación que se entregó el 30 enero de 2001, y el tercer requisito la licencia de generación entregada el nueve de diciembre de 2003.
De acuerdo con Krüger, hasta en enero de 2004 tenían todos los requisitos para llamar a los bancos a que hicieran el chequeo de los documentos para arrancar, y en ese momento la CGR sacó una resolución diciendo que la concesión se entregó de manera equivocada porque se utilizó la Ley de Recursos Naturales, en vez de la Ley de Industria Eléctrica.