Nacional

Al poeta lo apuñalaron amarrado o adormecido

* Siete detectives y un enjambre de especialistas investigan el crimen * Versiones de entrevistados resultan contradictorias y poco precisas * Bloqueada la casa del crimen y en la calle sólo se mueven policías

Máximo Rugama

ESTELÍ
La Policía ha detectado contradicciones entre las versiones de algunas personas entrevistadas sobre las últimas horas del jurista y poeta esteliano Danilo Torres Rodríguez, presuntamente asesinado la madrugada del domingo 18. En tanto, sigue prohibido el acceso al inmueble donde se produjo el terrible crimen, y la calle de acceso también está cerrada.
El comisionado general Marvin Vásquez, jefe de la Policía de Estelí, expresó que trabajan arduamente en el esclarecimiento del asesinato atroz, y que tienen destacado un equipo de más de treinta especialistas. Los equipos trabajan de forma continua.
Hay siete detectives en la especialidad de homicidio, y un grupo de diez agentes y oficiales especialistas en laboratorio, reveló. De igual forma un equipo especial de inteligencia trabaja en la búsqueda y obtención de información, para dar con el paradero de los autores del asesinato.
La Policía aseveró que no desistirá de los esfuerzos para aclararlo todo, porque existen recursos capaces, disponibilidad y el tiempo necesario para la profundización de las investigaciones.
Según el comisionado Castro, debido a la complejidad del caso, la Policía está en Guardia Operativa, pese a que ya pasaron cinco días del asesinato.
Las autoridades laboran sí, en el establecimiento de un perfil sobre el vínculo o tipo de relaciones que tenía el occiso con una serie de personas.
Se trata de definir cuáles fueron todos los movimientos que hizo el doctor Torres desde la mañana del sábado 17 de febrero hasta la madrugada del domingo 18, así como el tipo de personas con quienes se relacionó. Recalcó que existen algunas versiones contradictorias.
Hay una persona a la que entrevistó la Policía, quien aseguró que observó al hoy occiso a eso de las dos de la madrugada del día en que supuestamente ocurrió el asesinato.

Testigo vio a dos o tres sujetos
Supuestamente, ese ciudadano señaló que miró al doctor Torres entrar a su casa con dos o tres personas. En ese sentido, la Policía señaló que el entrevistado fue tajante en expresar que fueron tres o dos elementos del sexo masculino los que se bajaron de vehículo junto al hoy occiso.
Supuestamente, no los miró en el momento que salieron del inmueble, pero observó que dejaron un vehículo estacionado frente al portón de la casa del fallecido.
Según el comisionado mayor Marvin Castro, tal versión se contrapone a lo expresado por otra persona entrevistada por la Policía, que señala que la camioneta del doctor Torres Rodríguez fue dejada abandonada por dos tipos en el barrio “Juan Alberto Blandón”, y que la misma no se movió más hasta el día siguiente.
Algo nuevo que expresó Castro, es que la Policía hasta a eso de las nueve de la mañana del domingo (sin conocer de la muerte de Torres), se movilizó al lugar y trasladó el automotor a la delegación departamental de la Policía, para determinar su procedencia y dueño.
En ese trabajo se encontraban, cuando a eso de las doce del medio día del domingo, recibieron una llamada telefónica a través de la cual informaron del hallazgo del cadáver de Danilo.
En ambos contextos, la Policía detalló que se habla de una camioneta, no de otro tipo de vehículo, ya que supuestamente Torres tenía dos automotores.
La Policía esteliana intenta determinar si el doctor se movilizaba en otra camioneta similar, o si los asesinos lo hicieron a propósito para no dejar evidencias de su crimen.

Lo hallan doce horas después
Confirmó que cuando la Policía llegó al lugar, Danilo tenía entre doce y trece horas de asesinado.
Esa situación podría ser una desventaja, pero algo que está a favor de los investigadores es que la escena del crimen, por ser un lugar cerrado y bajo techo, se encuentra preservada, según dijo Castro.
Inmediatamente constataron que el hoy occiso tenía 33 estocadas de arma blanca, y que no hubo uso de arma de fuego. Las lesiones fueron mortales, ya que los asesinos las provocaron en regiones sumamente sensibles, expresó.
De acuerdo con la Policía, hubo uso de tres armas blancas, por la longitud y profundidad de las heridas. Las armas supuestamente eran filosas, y quienes provocaron las heridas --como una que tenía el cadáver de Danilo en la yugular-- lo hicieron con fuerza bruta.
La Policía mantiene la hipótesis de que en este asesinato atroz existen de dos a tres individuos involucrados. Tales argumentos los sostienen en que el difunto era una persona corpulenta y que hacía ejercicios físicos de forma constante, por lo cual difícilmente un solo elemento lo iba a doblegar.

No presentó resistencia
Las autoridades policiales señalan que el doctor Torres no presentó resistencia ante el ataque feroz de sus verdugos, y si lo hizo fue poca. Por ello trabajan en la dirección de determinar si fue sorprendido dormido o adormecido.
También expresan que pudieron haberlo reducido entre varias personas, y que luego le provocaron con saña las heridas mortales.
Pese a lo difícil del caso, cada elemento o hallazgo que encuentra la Policía, lo va ubicando de forma prudente y conforme a lo que establecen los procedimientos judiciales, para que tales pruebas sean custodiadas de la mejor manera, y que cuando sean encontrados los autores no tengan coartadas que les permitan “salirse con la suya”.
La Policía señala que entre las direcciones de investigaciones existen varios sospechosos, pero a la vez, debido a la dimensión del caso, resultan pocos.
Los especialistas trabajan en el establecimiento de todo un círculo de sospechosos con el que a final se podría armar todo un complejo rompecabezas.
Dijo Castro que la Policía ha investigado a varias personas que tenían determinada relación --laboral, profesional o de amistad-- con el infortunado poeta.
Sobre las características de los tipos que la persona entrevistada por la Policía señala que observó, hay pocos elementos, por lo que las autoridades difícilmente han podido elaborar un retrato hablado de éstos. Quien los miró (al parecer un vigilante de una empresa distribuidora de gas butano que está frente a la casa donde ocurrieron los hechos) fue durante pocos segundos.