Nacional

Fuerte castigo a tres policías torturadores

* Aminta Granera: “Es inaceptable y no permitiremos situaciones como esa” * Queda abierta para que presuntos abigeos acusen ante Ministerio Público

Una suboficial de la Policía Nacional de Nueva Guinea fue dada de baja y dos policías voluntarios retirados de las filas de la institución policial, según una resolución de la Inspectoría General de la Policía Nacional dada a conocer la tarde de ayer.
Se trata de la suboficial Lidia Maris Bermúdez González, quien junto a los policías voluntarios Oscar Uriel Álvarez y Francisco Palacios Matamorros, fueron señalados de participar en actos de tortura contra tres sospechosos de abigeato en el municipio de Nueva Guinea.
Según la resolución de la Inspectoría General de la Policía Nacional, la oficial y los policías voluntarios incurrieron en el uso excesivo de la fuerza contra los detenidos Orlando Abel Reyes, Raúl Terencio Artola Delgadillo y Gilberto Javier Delgadillo Aguilar.
Las víctimas --que estaban detenidas por ser sospechosos de cometer el delito de abigeato-- denunciaron ante funcionarios del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos que habían sido torturados brutalmente por efectivos de la Policía Nacional.
La denuncia pasó a Asuntos Internos de la Policía Nacional, quienes comprobaron que la suboficial Bermúdez González y los policías voluntarios Álvarez y Palacios Matamoros “incurrieron en uso excesivo de la fuerza”.
Pero la Policía no sólo les dio de baja, sino también dejó abierta la posibilidad para que los policías sean llevados ante el Ministerio Público para ser acusados en los tribunales comunes.

Inaceptable
La Directora General de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, reconoció que el caso de los policías en Nueva Guinea es un hecho aislado dentro de las filas policiales. “Son casos aislados, saben cómo actuamos y estamos previniendo este tipo de casos, trabajando en la educación de los oficiales y tomando medidas correctivas”, señaló.
Explicó que la Policía Nacional, en busca de garantizar los derechos de los detenidos, imparte entre sus miembros talleres de capacitación enfocados en Derechos Humanos. “Es un trabajo diario”, afirmó Granera, quien aseguró que la institución aplicará mano dura contra los oficiales que incurran en estas irregularidades.
Según la denuncia que las víctimas presentaron ante el Cenidh, los policías culatearon a los detenidos en el pecho con un fusil AK, y luego con las manos esposadas hacia atrás, los colgaron para que revelaran información sobre la supuesta banda de abigeos.
Orlando Reyes relató que fue colgado de sus genitales, los que ataron con una manila, y que llegó a defecarse durante la tortura.