Nacional

Estampida de jueces en un caso de narcotráfico

* Singular situación judicial en Puerto Cabezas * ¿Será que nadie quiere bañarse de plata… o de plomo? * Algunos creen que es maniobra para que se venza término

Fermín López

PUERTO CABEZAS, RAAN
El juicio que definirá la culpabilidad o inocencia Moisés Douglas Millar y Carlos Robleto Cruz, acusados por tráfico de estupefacientes, se ha convertido en una “papa caliente” que ningún juez quiere asumir en esta ciudad, a tal grado que tres letrados se han negado conocer el caso argumentando distintas razones.
Los dos acusados fueron detenidos por efectivos de la Fuerza Naval el pasado 27 de octubre cuando --se dijo-- transportaban 20 kilos de cocaína en las inmediaciones de la frontera con Honduras, en el lugar conocido como La Barrita.
Cuatro meses después, la juez titular de juicio, Sara María Espinosa Hooker, se declaró inhibida argumentando que tenía conocimiento de que una persona que labora en el despacho de ese juzgado cobró una cantidad de dinero a familiares de los acusados a cambio de favorecerlos durante el juicio; “esta información la estamos investigando, y por eso no podemos dar más datos y prefiero apartarme del caso”, dijo la judicial.

Otros que se corren
Posteriormente fue nombrado para conocer del caso el licenciado Marcos Hopington, quien de la misma manera dijo que conocía a los acusados desde la infancia, que existían vínculos de amistad entre familias, y que por eso se declaraba inhibido.
Por si fuera poco, fue nombrada la juez Alba María Pérez, quien sin pensarla dos veces argumentó que tampoco podía conocer del caso, ya que según el Código Procesal Penal en su artículo 35 no le corresponde a ella llevar ese juicio.
Para la Presidenta del Tribunal de Apelaciones de la RAAN, doctora Rhina Mayorga Paredes, ésta es la primera vez en la historia de los juzgados locales y del Tribunal de Apelaciones, que tres jueces se dan por inhibidos ante el mismo caso.
Para hoy se espera que los magistrados de la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones nombren a la siguiente persona que podría asumir el papel de juez para celebrar el juicio de los dos acusados.

Cuatro meses sin juicio
El próximo lunes, los procesados Miller y Robleto cumplirán cuatro meses de estar detenidos sin que se les haya podido celebrar el juicio correspondiente, pero la presidenta del Tribunal de Apelaciones, Rhina Mayorga, dijo que todavía están a tiempo, ya que el término no se ha vencido, porque uno de los acusados estuvo internado unos días en el hospital, y para las leyes esos días no cuentan.
Un detalle que llama poderosamente la atención es el hecho de que los magistrados de la Sala Penal han aceptado sin ningún comentario los recursos de inhibición que los tres jueces presentaron.
Los acusados son originarios de la comunidad de Li Dakura, en el territorio de Sandy Bay norte, y mantienen la versión de que fueron los miembros de la Fuerza Naval los que los detuvieron por la fuerza y les “plantaron” la droga en la lancha.
Ante la actitud de los jueces, hay varias preguntas que flotan en el ambiente: ¿Será que los jueces sienten temor y por eso se niegan a enfrentar a estos dos hombres? ¿O será que existe dinero que se está moviendo a determinado nivel, lo que está dando tiempo para que se venza el término?